• Caracas (Venezuela)

Carlos Delgado Flores

Al instante

El otro Maquiavelo

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“Preguntarán quizá algunos por qué unas veces ocasionan derramamiento de sangre y otras no, los cambios de la libertad a la tiranía y viceversa, pues la historia demuestra que en tales variaciones unas veces han muerto muchísimos hombres, y otras a nadie se causó ofensa; como ocurrió al pasar Roma del poder de los reyes al de los cónsules, siendo desterrados solamente los Tarquinos y no perjudicando a ninguna otra persona. Esto depende de que el orden de cosas que se muda haya nacido o no con violencia, porque en el primer caso ha dañado a muchos ciudadanos, y, al derribarlo, los ofendidos se vengan. Este deseo de venganza produce el derramamiento de sangre. Pero si el régimen que se derriba fue creado con el consentimiento general de los ciudadanos, no hay motivo, al destruirlo, para ofender más que a los gobernantes. Así sucedió en Roma al expulsar a los Tarquinos y así en Florencia cuando en 1494 cayeron del poder los Medici, siendo ellos los únicos desterrados. Tales cambios no suelen ser muy peligrosos; pero son peligrosísimos los que realizan hombres dominados por el deseo de vengarse, y la lectura de los atropellos que ocasionaron siempre causa verdadero horror. Como la historia está llena de ejemplos de esta clase, no hay para qué citarlos aquí”. Nicolás Maquiavelo, Discursos de la primera década de Tito Livio, capítulo VIII (cursivas nuestras).

 

En lo que va de enero, las colas se han duplicado: hay más gente buscando menos productos que son los que se consiguen, pero eso no significa que el desabastecimiento esté asociado con la inflación (no según Salas, el ministro de Economía Productiva, teórico consumado de la guerra económica).  Diciembre cerró con récord de visitas a la morgue. Miguel Pérez Abad (Fedeindustria-Ministerio de Comercio) dice que el inventario comercial está agotado por exceso de consumo a la vez que revela que las divisas se han reducido en 80%. El presidente va a introducir un decreto de emergencia económica que, no olvidemos, es el mismo concepto por el cual se decretó el estado de excepción en la frontera y que si la Asamblea no lo aprueba, él podrá decretarlo por 30 días, al término de los cuales deberá someterlo a la consideración del parlamento. Aún no se conoce su contenido, pero dos cosas son seguras: estará vinculado al programa de la patria y será llevado a cabo por el gabinete ejecutivo recién estrenado.

La MUD hubo de poner en suspenso, momentáneamente, la mayoría calificada de 2/3 para poder destrabar el juego institucional, nombrar las comisiones y avanzar en el desarrollo de nuevas leyes (la de la titularidad de las viviendas de la Gran Misión Vivienda Venezuela y la Ley de Amnistía), y en la recuperación de la función contralora, ya que vendrán interpelaciones a ministros luego de la entrega de las memorias y cuentas de sus despachos, tras el discurso anual del presidente, previsto para hoy: se conocerán los alcances del decreto de emergencia y se abrirán rondas de consulta con la sociedad civil en muy diversas materias… Se da por descontado que la discusión pública ventilará asuntos que pueden resultar rayanos en el horror, pero es indispensable que los ciudadanos de la República conozcan a cabalidad el alcance real de las actuaciones del Ejecutivo cuya sustitución, por vía democrática, pacífica e institucional, aprobaron al votar por la oposición el 6 de diciembre de 2015.

En otras líneas hemos señalado que es necesario construir un consenso en torno a la noción de cambio que reunió a opositores y chavistas, que hizo que el chavismo votara por la oposición sin necesariamente dejar de ser chavismo. El episodio de los retratos ha resultado confuso en tanto parece lucir como un despropósito de la oposición que intentaría volver a polarizar la dinámica política; pero cuando vemos las reacciones ciudadanas sobre el tema vemos que ha sido la burocracia y la alta jerarquía de la fuerza armada quienes públicamente se han quejado y no la gente que sigue haciendo colas, sorteando peligros frente al hampa y mostrado su temor frente a las tropelías del pranato. La fuerza armada que el 6-D se mostró institucionalista en el respeto por la voluntad popular es la misma que dice haber visto mancillado su honor con la salida de los afiches de Bolívar (ese Bolívar cuya imagen no es ni la de un militar ni la de un tribuno) y de Chávez; y es la misma que afirma respetar las decisiones de un TSJ articulado en forma espuria. La dinámica de los días no ha hecho sino ir revelando en público las profundas contradicciones se presagian bullendo en su interior.

Y en el ínterin, Almagro manda una segunda carta, donde en lenguaje en extremo diplomático le deja entrever al presidente que el irrespeto a la voluntad popular y la insistencia del Ejecutivo en negar la independencia de poderes podrá acarrear la aplicación de la Carta Democrática Interamericana, que, como se sabe, conlleva a sanciones que van desde la suspensión de la comunidad interamericana hasta la formación de una fuerza de paz (cascos azules) para intervenir. Hay un informe firmado por el International Crisis Group que circuló en junio de 2015 que advierte el riesgo de crisis humanitaria en Venezuela, que posiblemente sea el que motiva los cuarenta segundos diarios de plegarias de John Kelly el saliente jefe del Comando Sur.

Son todas estas, notas para un contexto presente donde se puede leer al otro Maquiavelo, el fervoroso defensor de las repúblicas y de las virtudes cívicas antes que las virtudes heroicas, de la decisión ciudadana antes que la del Príncipe y del sentido común antes que el ejercicio burocrático de la soberanía. Lectura recomendable, por demás, en nuestros neblinosos tiempos, mientras llega la primavera.

 

@cardelf