• Caracas (Venezuela)

Carlos Delgado Flores

Al instante

Caos

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

 

El otro día, un amigo mío que recientemente se mudó a Ecuador, engrosando las filas de la diáspora, se preguntaba sobre nosotros en estos términos: “¿Qué le espera a un país post-utópico en el que, como nunca antes, mandan las minorías, desde el Alto Gobierno hasta la esquina de tu casa? Tribalismo, jefecismo, caciquismo, pranismo, guarimbismo, corporativismo militar, malandrismo... ¿Escenario ideal para una versión tropicalizada del Partido Republicano? Distopía republicana, podría llamarse”. La referencia a los republicanos viene a cuento a partir de un video de Bernie Sanders, donde este critica el afecto que esta tolda ha manifestado –desde antiguo– por la premisa clásica Divide et impera (divide y vencerás).

Viene a cuento porque, finalmente, después de lo que lució como una postergación, la MUD hizo esta semana el público anuncio de su hoja de ruta institucional para producir el cambio de gobierno este año; lo hace en medio de un panorama donde muchas cosas ocurren en simultáneo, en los numerosos tableros donde se juega un ajedrez que va de lo planetario a lo parroquial. Lo hace invocando todas las opciones, las institucionales y las rebeldes, las del lobby y las del statu quo, y al hacerlo, responde –ahora sí– ubicándose en el plano de la confrontación, generando lo que al lucir como un conjunto de trayectorias no lineales, puede generar una corriente de caos determinista, a ver de ellas cuál puede constituirse en un nuevo atractor.

Este escribidor es de la idea de que la trayectoria opositora que puede llegar más lejos es la de la petición de renuncia, habida cuenta de que las otras –revocatorio y enmienda– poseen trayectorias en contrario; que uno de los atractores del sistema anterior –el chavismo– se rompió, con lo cual se produce un desbalance en ambos polos del sistema, por ello han surgido trayectorias deterministas de alcance diferente, que conectan con otros sistemas, ganando coherencia y en algunos casos frenando la tendencia de algunas de ellas, a la separación exponencial.

¿Puede la renuncia ser un atractor? Depende del poder que este tenga para atraer trayectorias. Y en este punto es cuando se entiende que como no se trata de un sistema cerrado sino caótico, la proliferación de trayectorias termina dotando de poder al atractor, algo que no se entiende si se mira desde una perspectiva económica clásica, donde la economía de la decisión desaconsejaría evitar la ley de los rendimientos decrecientes. Ya no se trata de construir gobernabilidad en términos competitivos, sino de arrancar desde una fase previa, habida cuenta de la desintegración del sistema anterior: la fase de constituir un nuevo polo de poder para lo cual el vamos con todo de la MUD puede resultar mucho más propicio, en la medida en que pueda atraer más trayectorias que la preservación del statu quo burocrático.

¿Divide y vencerás? Quizás “multiplica y reúne” sea mejor. Un caos, ciertamente. Reserven sus entradas con tiempo.