• Caracas (Venezuela)

Carlos Blanco

Al instante

Supongamos que la mayoría se impone

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Estamos a 4 de diciembre en la tarde. A pesar de las carantoñas de hace poco con el presidente Santos, Maduro envió unos tanques de guerra para el aguaje estilo “agárrenme que lo mato”, se generó tensión mayúscula, desvanecida luego por los factores de poder mundiales que no creen en pataletas.

En la reunión con los “colectivos”, cuando se les solicitó levantar la mano para manifestar su respaldo, casi todos lo hicieron pero, como si lo hubiesen ensayado, cerraron los dedos menos el dedo medio, lo que fue interpretado como una paloma pintada.

Se había invitado al Alto Mando el día de ayer y salvo dos de sus integrantes, los demás enviaron suplentes porque y que les dolía la barriga.

Se convocó a los dirigentes del PSUV y se excusaron varios camaradas porque habían salido al exterior para defender el proceso de las infamias del capitalismo. Algunos viajaron a Washington con la idea de desafiar el imperio en su cara.

No hay manera de detener las elecciones vistas las cosas desde este viernes, a 48 horas de los resultados. Hay, desde luego, quienes se preparan a legislar con la prudencia que los ha conducido hasta su curul. La emoción se siente en las calles. Las fuerzas democráticas no tienen cómo perder y van a ganar por paliza.

Estamos ya a 6 de diciembre en la tarde. Se sabe, se siente, las masas en la calle se arremolinan en los centros electorales. Los oficiales y soldados del Plan República dejaron de ser hostiles como a las 3:00 de la tarde; sonríen a todos, pero especialmente a los más entusiastas opositores que dirigen las concentraciones.

A partir de las 7:00 de la noche, las cámaras de televisión enfocan el pasillo y la barandita en la que se dan lija los rectores electorales. Entran y salen. Suben y bajan. Poco a poco las señoras pierden la compostura y el maquillaje. Transcurre una hora… dos horas… tres horas. Al fin Tibisay aparece con cara de referéndum-2007 y comienza su acostumbrado: “Electoras y electores, periodistas y periodistos…ta’bien, la derecha miserable obtuvo 70%”. Arrase total.

En todo el país hay manifestaciones pacíficas, democráticas, constitucionales y electorales. Se dirigen a las sedes del CNE, unas a Ramo Verde y otras a la residencia de Antonio Ledezma. Ambos son liberados y con ellos se marcha a la liberación de los demás presos políticos.

Antes del amanecer hay una exigencia nacional por la renuncia de Maduro; la cual aceptó. Igual hacen los del CNE.

Comienzan los preparativos para enderezar el país y nuevas elecciones presidenciales.