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La calle se mueve al ritmo de la música

Talentos que cultivan distintos géneros consideran que ponen el arte al alcance del público

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Suena el despertador. Rápidamente los caraqueños, unos más temprano que otros, comienzan su acelerada rutina. En la ciudad se escucha el corneteo incesante de los conductores atrapados en colas, el ruido de las motos y del transporte público, pero también el de los ritmos de los músicos urbanos que le cantan a los ciudadanos. Quienes utilizan el Metro de Caracas, las camionetas de transporte público o visitan la plaza Bolívar de la ciudad presencian por minutos conciertos, algunos con verdadera calidad.

Esos talentos urbanos se inspiran a diario de la dinámica de Caracas. Varios tienen discos artesanales que han grabado en sus casas o en estudios. Otros se han puesto como meta empezar con un sencillo promocional, pero mientras cumplen sus sueños se acercan al público en las calles y en los medios de transporte.  

La oferta musical es diversa. De martes a sábado, Javier Muñoz es abordado por los caraqueños que disfrutan del sonido de su violín en las afueras de Café Venezuela, en el casco histórico de la capital.

Luego de ejercer la enfermería por más de 20 años en el Hospital Vargas, Muñoz puso en práctica sus técnicas con el violín. En los 2 últimos años ha vivido de las ganancias que obtiene con esa actividad e, inclusive, ha podido improvisar una discotienda para vender los 12 CD artesanales con las pistas que interpreta. En el Café Venezuela improvisa, cada vez que se lo piden, pequeños conciertos.

“Tocar el violín me da satisfacción porque he podido involucrar a niños y jóvenes con el género del bolero y con la música de antaño, que hoy es poco difundida en la radio. Los domingos y lunes los aprovecho para practicar mis pistas o para grabar otros CD. En estos 2 años he evolucionado, pero he tenido que invertir para grabar en estudios los 12 discos que tengo”, explicó.

Rap subterráneo. Víctor Fernández y Joisés Dávila rapean desde hace seis años en los vagones del Metro de Caracas. En el subterráneo son conocidos como Lírica Improvisada. Cada uno tiene unas pequeñas cornetas por las que suenan las pistas que les dan más chispa a sus improvisaciones, que son recibidas por los pasajeros con aplausos y risas.  

Ambos cantantes son fuente de información obligatoria para conocer las anécdotas del Metro. Fernández, que es profesor de Dibujo Técnico en Cúa, explicó que existen tres tipos de vagones: “El vagón sauna es el que está full de gente; el vagón rela es el que está bien, pero no produce tantas ganancias, y el vagón perfect es donde viaja gente animada, niños, abuelos y no hay nadie durmiendo”.

Dávila está terminando el bachillerato y por las tardes trabaja en un call center, pero planifica su agenda con Víctor para hacer un dinero extra en el Metro. Para Dávila, cada vez que rapea con su compañero hacen arte: “Queremos cambiar la música en nuestro país. El reguetón es como un asesinato que lo que hace es comercializar la mujer”.

Balada sobre ruedas. Brayan Martínez y Ricardo Goliz representan al dúo Ricky y Brayan, que se multiplica en camionetas por puesto y áreas públicas. Con guitarra en mano interpretan baladas, que al igual que los cantantes de Lírica Improvisada, están basadas en las costumbres de los caraqueños.

Los cantantes tienen dos años trabajando juntos, pero desde niños han estado involucrados con la música. En paralelo, cada uno trabaja con sus grupos musicales. Brayan canta en presentaciones con dos compañeros que integran el trío Virahos y está próximo a grabar su primer sencillo de merengue electrónico titulado “Lo mismo que yo”, y Ricardo integra el dúo Teleyko desde hace 13 años junto con un amigo y tiene 4 canciones grabadas que ha podido dar a conocer cuando se presenta en locales nocturnos.

Estos cinco talentos que les regalan sonrisas a los caraqueños han sido tildados en algunas oportunidades de mendigos, pero esos señalamientos no los amilanan ni los detienen en su rumbo. Todos continúan el camino que, aseguran, los llevará a evolucionar en una de las actividades que les apasiona: la música.