• Caracas (Venezuela)

Gran Caracas

Al instante

70 familias piden viviendas o reubicación en un refugio

Familias de Petare invadieron un terreno baldío de la calle 3-A de La Urbina | Ernesto Morgado

Familias de Petare invadieron un terreno baldío de la calle 3-A de La Urbina | Ernesto Morgado

Exigen reciprocidad al presidente Chávez por el voto. Aseguran que no desean apropiarse del lugar 

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Hace una semana, 70 familias invadieron un terreno que servía como estacionamiento de autobuses en la calle 3-A de La Urbina. Pese a que ya pasaron 8 días de la toma ilegal, aún no han obtenido respuestas a sus reclamos.

Una hilera de carpas protegidas con bolsas negras sirven como dormitorio al grupo proveniente de Mariches y del barrio José Félix Ribas en Petare.

Niños, personas de la tercera edad y varios discapacitados pernoctan prácticamente a la intemperie, en el solar vecino al Centro Profesional La Urbina.

Vanessa Torrealba, madre de tres niños de 1, 2 y 10 años de edad, explicó que sólo quieren que el Gobierno nacional los reubique en refugios o que le asignen viviendas, pues todas las familias habitan en casas de vecindad, con parientes o en zonas peligrosas.

“Nosotros lo que pedimos es que nos reubiquen. No nos queremos quedar con el terreno, esta invasión es una forma de presionar para que nos atiendan”, aclaró.

Las familias invasoras exigen al presidente de la República, Hugo Chávez, reciprocidad luego de los comicios del pasado domingo. De hecho, el terreno está ubicado frente a unas torres construidas por la Misión Vivienda Venezuela, que están habitadas por grupos provenientes de varios refugios.

“Le hacemos un llamado al presidente Chávez porque todos aquí votamos por él y celebramos su triunfo del domingo. Esperamos ahora contar con él también”, dijo uno de los afectados.

Condiciones adversas

Shirley Díaz, una de las ocupantes del terreno, señaló que las improvisadas viviendas carecen de servicios. Aseguró que los vecinos del sector no han protestado por su permanencia en el lugar. Por el contrario, indicó que gracias a la solidaridad de los residentes de los edificios cercanos han conseguido agua para bañarse y cocinar.

Sin embargo, los aguaceros de la semana pasada los obligaron a colocar las carpas sobre paletas de madera, para evitar que se mojaran. Varias carpas quedaron bajo el agua e inundadas de pantano y basura.

“Cuando llueve es horrible. Los adultos nos podemos empapar, pero aquí hay muchos niños y los tenemos que meter en las carpas para que no se mojen. Aquí está una señora que tiene que dializarse. Pedimos que nos atiendan. Ya no podíamos seguir donde estábamos”, expresó.