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La devoción navideña madruga en Caracas

Misa en la iglesia la Caridad del Cobre | José Rodríguez

Misa en Nuestra Señora de Coromoto | José Rodríguez

La tradición de las misas de aguinaldo sobrevive en las parroquias de la ciudad, donde los fieles acuden muy temprano a prepararse para el 25 de diciembre

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Por lo menos desde hace 50 años el cielo de las urbanizaciones El Pinar y Las Fuentes, en El Paraíso, se llena de luces doradas en Navidad. Eso ocurre a las cinco en punto de la madrugada, los 9 días antes de Nochebuena.

Los cohetes estallan en el santuario de Nuestra Señora de Coromoto, para anunciar a los vecinos que el Niño Jesús está por nacer y recordarles que deben acudir a la misa de aguinaldo a darle la bienvenida.

Se trata de una de las iglesias de la ciudad que conserva la tradición de amanecer con las misas de aguinaldo, como ocurría en tiempos coloniales. Lo mismo sucede en el templo de María Auxiliadora, en la avenida Andrés Bello, y en la iglesia de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, en Santa Paula, entre otras parroquias.

En El Paraíso, Ramón Sánchez es uno de los primeros en despertarse. Vive en un cuarto anexo a la iglesia y desde hace seis años trabaja con los misioneros redentoristas, la comunidad de sacerdotes venezolanos y españoles encargada de la parroquia San Alfonso.

Sánchez continúa la costumbre que por décadas cumplió un hombre que identifica como Valdemar, que se encargaba de lanzar los cohetes al amanecer desde el estacionamiento de la iglesia. Cuando son las 5:00 am, enciende los primeros tres cohetes y después de que el párroco José Ramírez toca seis campanadas, de sonidos graves y agudos, para convocar a los fieles, enciende otros tres cohetes.

Así como Sánchez tiene un papel fundamental en la realización de la misa de aguinaldo del santuario de la Virgen de Coromoto, hay muchas personas involucradas en esta actividad litúrgica, calificada de solemne por Ramírez.

“Es una tradición de la Iglesia venezolana. En la parroquia La Vega la hacen a las 5:00 am y en Vista Alegre, media hora más tarde. Se trata de una novena de Navidad, que comienza el 16 de diciembre y concluye el 24, y significa la preparación festiva del pueblo ante el nacimiento de Dios”, explica el sacerdote.

Festividad singular

Esta celebración eucarística tiene elementos que la hacen única en todo el mundo. Durante el Adviento, cuatro domingos previos a la Nochebuena, no se puede cantar el Gloria en las misas, pues no ha nacido Dios y es un tiempo de preparación para su llegada. Sin embargo, es tanta la alegría que los venezolanos expresan en Navidad, que las autoridades eclesiásticas solicitaron ese privilegio ante Roma y la petición les fue concedida.

Igual ocurre con la vestimenta de los sacerdotes: en Navidad, sus trajes deben ser de color púrpura, pero en Venezuela se permite que se vistan de blanco sólo para las misas de aguinaldo.

Los cantos al Niño Dios son otra característica de estas celebraciones. En la Coromoto, donde los misioneros fueron formados en varios países de América Latina, cada sacerdote aporta un elemento creativo para la liturgia. Quienes proceden de México propician la dramatización de la escena en la que los peregrinos, María y José, buscan posada para el nacimiento del niño; mientras que quienes han vivido en Colombia resaltan la entonación de villancicos.

Dones musicales

“De contento, voy cantando, al Dios niño celebrando”… es una de las estrofas que entona Diana Boada, quien desde hace décadas homenajea al Niño Jesús con su cuatro.

Boada relata que cuando era niña iba a escuchar la misa y a cantar, hasta que un buen día se preguntó si no sería más útil si ponía sus dones musicales al servicio de la Iglesia. Desde entonces, participa en todas las liturgias y se alegra de poder compartir su entusiasmo y optimismo. “Tiene que haber alguien que encienda la mecha para que otros lo sigan”, dice.

Lo mismo piensa Mario Gómez, músico profesional, que desde hace 13 años integra, junto con 12 personas, el coro de la parroquia. Afirma que no hay auditorio comparable al de las misas de aguinaldo de la Coromoto, ni siquiera el Poliedro o el teatro Teresa Carreño, donde también ha cantado.

Trabajo en equipo
Las misas de aguinaldo suelen ser organizadas por grupos de feligreses. Generalmente, se reparten las actividades cada día durante la novena. Es común que se reúnan después de la misa, para compartir chocolate caliente y tortas dulces.

Violeta Díaz Rangel monta el pesebre del templo de la Coromoto y elabora los ramos de flores de Navidad que adornan la figura de la Patrona de Venezuela, desde hace 45 años.

Dice que se siente honrada de engalanar el santuario, y asegura que deja de trabajar como decoradora en diciembre para dedicarse de lleno al arreglo de la iglesia.