• Caracas (Venezuela)

Gran Caracas

Al instante

La contaminación colorea el río Guaire

Empresas botan desechos en el  Guaire a la altura de Ruiz Pineda / Henry Delgado

Empresas botan desechos en el Guaire a la altura de Ruiz Pineda / Henry Delgado

El proyecto de saneamiento, impulsado en 2005, debió completarse este año, pero aún no se observan avances 

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Por épocas, el Guaire enrojece. Jhonny Pantoja, vecino de Santa Fe de Ruiz Pineda –barrio localizado a orillas del río–, contempló la corriente roja el pasado fin de semana. “No ocurre a diario, pero pasa desde hace años y puedo dar fe de ello. El agua viene roja, azul o verde. A veces dura hasta dos días con esa coloración, pero pensamos que se debe a las fábricas o al matadero que está cerca”, dijo.  

Lo del fin de semana fue visto por muchos habitantes de la ciudad. Dayner Silva, que estaba en Las Mercedes, comparó el fenómeno con una señal apocalíptica: “Nunca había visto el Guaire así, siempre ha estado contaminado, pero rojo no. Son cosas de fin de mundo”.

Nicola Veronico, gerente de Ambiente de la Alcaldía Metropolitana de Caracas, no descarta que el cambio de color del río pueda deberse a residuos arrojados de forma clandestina por fábricas en la ciudad. “Aunque las empresas que trabajan con sustancias químicas deberían tener plantas de tratamiento, no es extraño que algunas pudiesen violar las normas. El Guaire no ha sido saneado y está en completo descuido, pese a que para recuperarlo se han invertido enormes montos (más de 600 millones de dólares)”, señaló.

A lo alto de Ruiz Pineda, en el sector Telares de Palo Grande, se concentran fábricas de lencería, ropa, zapatos y otros productos. Jairo Escorcia, vecino de Santa Fe, cree que el origen del cambio de color del río procede de allí: “Tengo 40 años viviendo cerca del Guaire y siempre, quizás mensualmente, se pone rojo. Recuerdo que en junio, octubre y diciembre del año pasado estuvo así”.

Los gerentes de las empresas niegan esa versión y aseguran que cuentan con plantas de procesamiento de residuos.

Río descuidado. La falta de supervisión ha convertido el río en una especie de territorio sin dolientes. Para Alejandro Álvarez, coordinador de la Red Ara –que agrupa varias asociaciones ambientalistas del país–, la ausencia de inspección, investigación e información oficial vulnera las condiciones del Guaire. “Si bien es cierto que está contaminado, el Ejecutivo nacional está en la obligación de ofrecerle a la ciudadanía información sobre el estatus del plan de saneamiento. Del río solo sabemos lo que podemos ver”, indicó.

Hace dos años se hizo la rectificación del trazado del sistema de drenaje existente en el área baja del sector Telares de Palo Grande. Solo fue uno de los cinco estudios que han podido concluirse para limpiar el Guaire.

El saneamiento del río es una vieja deuda. En las décadas de los sesenta y ochenta se planificó su descontaminación. La idea fue retomada en 2005 por el presidente Hugo Chávez, que prometió que estaría apto como balneario en 2014. El jefe del Estado debió rectificar en 2012: “Es un proyecto que se inició hace varios años y estamos avanzando, sólo que tiene una complejidad muy grande. Eso es totalmente nuevo, pero nosotros vamos a concluir ese plan”.

Comunidades afectadas

En los barrios Santa Fe, en Ruiz Pineda, y El Hueco, en Petare, adyacentes al Guaire, consideran que las condiciones del río han agudizado las enfermedades. Los habitantes señalan que los malos olores, mosquitos y gusanos son frecuentes en el sitio, mientras que el dragado ocurre pocas veces.

En ambos lugares, por ejemplo, reportan más de 10 casos de dengue. Las paredes de algunas viviendas en Santa Fe están repletas de zancudos y algunos, posiblemente, transmiten la enfermedad. “Una prima que vive en esta zona tiene dengue. Presumimos que la causa puede estar en la falta de mantenimiento, pues intentamos conservar limpia la comunidad y las casas”, dijo Jhonny Pantoja, habitante del barrio.

Los escombros se acumulan en esos sectores, mientras los residentes claman que se retome la limpieza para evitar enfermedades y desbordamientos.