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Los balcones de los caraqueños se abren a las guacamayas

Foto cortesía grupo Guacamayas en Caracas / Facebook

Foto cortesía grupo Guacamayas en Caracas / Facebook

Las aves se posan cotidianamente en las viviendas de algunos habitantes de la capital para alimentarse y fascinarlos con su presencia 

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Al apartamento de Valentina Cristovao, en Sabana Grande, llegaron el Viernes Santo. Se posaron en la ventana, luego de una escandalosa entrada, y así regresaron durante días. Las guacamayas, ahora, son visitantes frecuentes. “Siempre había vivido en este sitio y nunca antes se acercaron, hasta ese día. Yo estaba algo triste y para mí fueron como un milagro porque desde entonces no dejaron de venir para alegrarme”, relató.

Las guacamayas son selectivas. Visitan en grupos de manera rutinaria algunas casas o apartamentos de la capital. En la red social Facebook fue creado un grupo, Guacamayas en Caracas, en honor a las aves. Los seguidores, en su mayoría, exhiben fotografías y comparten sus experiencias con la especie.

Valentina Álvarez Fabro, una de las administradoras de la página, recuerda cómo se aficionó a las aves: “Se posaban en el techo de mi casa y el de mi hermana Alejandra, en Colinas de Bello Monte y en Los Chorros, respectivamente, durante el día. Así empezamos a tomarles fotos; decidimos compartir las imágenes a través de Facebook y creamos el grupo. Ahora sabemos que no somos las únicas visitadas por las guacamayas”.

En el grupo, además de compartir fotografías, coordinan cuando no tienen alimentos para las aves o monitorean a algunas. Varios miembros, por ejemplo, han comentado sobre “Blanquita”, una guacamaya con el plumaje blanco. “Es extraña, pues, por lo general no se ven muchas así. Por eso, sabemos sobre sus apariciones en casas de los miembros del grupo", agregó Fabro.  

Las ventanas del apartamento de Cristovao conservan algunas semillas y plumas coloridas. Los primeros contactos fueron esporádicos. “Ellas se acercaban y yo les daba alimentos de pájaro o cambur, me picoteaban los dedos. Pero luego fui aprendiendo cómo alimentarlas y vinieron más”, afirmó. En su apartamento ha recibido 20 guacamayas en un día.

Mario González es otro admirador de las guacamayas. Comenta que desde el balcón de su apartamento, en El Valle, aguarda la llegada de esos pájaros. “A veces vienen y otras no, depende de la época y el estado del tiempo. No se posan en todas las casas, pues tienen preferencias. Gracias a Dios vienen a la mía. Yo solamente le pongo algo de comer y las acaricio cuando puedo. Ellas me lo retribuyen con su regreso”.


Vittorio, la leyenda. Ofrecer alimentos a las guacamayas en casas de la ciudad es una costumbre que, probablemente, inició Vittorio Poggi hace 43 años. “Yo vivía en Colinas de Bello Monte y me encantaba verlas, darle comida, escucharlas. Me seguían, yo iba en mi moto Vespa y ellas volaban detrás”.

Ese recuerdo, ahora, es una leyenda entre los seguidores de guacamayas en Caracas. Fabro sabe sobre Poggi, aunque no lo conozca. “Él las criaba y ellas siempre regresaban a él. Para casi ninguno de los amantes de estas aves en Caracas es desconocido que era perseguido por las guacamayas mientras manejaba su motocicleta”.

Poggi, de origen italiano, llegó a agrupar cerca de 100 guacamayas en Caracas. Algunas les colocó nombre y las reconocía, así recuerda a Pancho y Doris. “Esa fue la primera pareja reproductora que tuve en Caracas. Un día volaron, en época de cría, y no volvieron. No pude recuperarlas. Esta especie tiene la particularidad de que se familiarizan mucho con los seres humanos y son susceptibles de ser atrapadas por personas inescrupulosas. Yo, por ejemplo, siempre las mantengo libres porque cuando se les trata bien seguro vuelven para admirarlas”, dijo.

En su actual casa, en Potrerito –población del estado Miranda–, continúa con la costumbre de alimentar a las guacamayas.


Vulnerables

Las guacamayas verde y bandera (Ara militaris y Ara macao, sus nombres científicos, respectivamente) son las más populares en Caracas. Ambas especies se encuentran en estado vulnerable, de acuerdo con la clasificación del Libro Rojo de la Fauna Venezolana, escrito por Jon Paul Rodríguez y Franklin Rojas-Suárez.

Se calcula que 5.000 ejemplares de guacamayas verdes, catalogada como la más amenazada, estén distribuidas en el territorio nacional, especialmente en Caracas, Miranda y Guárico. El caso de las que se denominan bandera es menos alarmante, pues se registran 100.000 individuos concentrados en los llanos del país. En el mundo se han reconocido 23 especies de estas aves, pero 9 de ellas se han extinguido debido a la cacería y falta de medidas para su conservación.