• Caracas (Venezuela)

Gran Caracas

Al instante

Por cuatro años lucharon contra una concretera

El reclamo más fuerte que hacen los vecinos se debe a los problemas de salud que ha ocasionado el polvo | Foto Leonardo Guzmán

El reclamo más fuerte que hacen los vecinos se debe a los problemas de salud que ha ocasionado el polvo | Foto Leonardo Guzmán

Esta semana se acordó que la planta debe salir del Parque del Este en diciembre

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Después de una lucha de más de 4 años, los vecinos de Santa Eduvigis y Sebucán, en Caracas, han recuperado la esperanza de respirar un aire menos contaminado. La planta de concreto que la empresa brasileña Odebrecht instaló en 2009 en el campamento de Parque Miranda debe paralizar actividades el 7 de diciembre y estar desinstalada en su totalidad en enero de 2014.

Esa fue la promesa hecha por representantes de la compañía en una reunión celebrada el martes con autoridades de municipio Sucre y la comunidad, informó la presidenta del Instituto de Vivienda y Hábitat de la alcaldía, Tatiana Noguera.

En 2006 el terreno se destinó a las construcciones de la Línea 5 del Metro de Caracas y se estableció que los trabajos serían ejecutados por Odebrecht. No obstante, en los planes iniciales la empresa no informó que instalaría una concretera en el lugar.

“Se metieron clandestinamente, hubo mucho movimiento en horas nocturnas, comenzamos a ver poco a poco los camiones de concreto. De la noche a la mañana se montó la planta”, relató Vilma Garbán, residente del edificio Las Américas, en la avenida Rómulo Gallegos.

Los miembros de la comunidad organizaron protestas para rechazar la presencia de una empresa de esa naturaleza en zona residencial. A través del sitio web noalaconcreteraenparquedeleste.blogspot.com documentaron los reclamos con fotos y videos que demostraban los cambios en el área.


Consecuencias para la salud. El reclamo más fuerte de Garbán se debe a los problemas de salud que ha acarreado el polvo de sílice que flota en el ambiente, a causa de los trabajos que se realizan frente a su apartamento. Ella sufrió de neumonía, estuvo 14 días hospitalizada y 4 días en terapia intensiva.

“A mi hermana le dio bronquitis y a mi mamá, laringitis. Mi papá falleció de cáncer de pulmón y nunca fumó. No puedo decir que esas enfermedades fueron producto de la planta, pero mi médico dice que de que influye, influye”.

Para Orlando Velásquez, de residencias Mi Veguita, los aspectos negativos de la concretera son innumerables: “En la madrugada, a las 3:00 am, comienzan a funcionar algunas máquinas y así no se puede dormir corrido”. Se refirió al daño ecológico por la tala de árboles y la migración de loros y guacamayos de la zona.

En el caso de Teresa Márquez, que también vive en Las Américas, su alternativa ha sido mantener cerradas las ventanas de su casa y dormir en su cuarto con aire acondicionado: “Puedes pasar coleto dos o tres veces, y dos o tres veces sacas una capa de polvo”.

Además de las viviendas, un preescolar Simoncito al que asisten 150 niños también se ha visto perjudicado por el polvo y las fugas de cemento, informó la vocera del Consejo Comunal Sebucán, Mariela Álvarez.


Acuerdos incumplidos. En 2011, el alcalde de Sucre, Carlos Ocariz, firmó un convenio de dos años con Odebrecht, en el que se establecían una serie de medidas que debía ejecutar la compañía para minimizar el impacto ambiental en la zona, como la instalación de barreras de sonido efectivas y sistemas para minimizar la contaminación. Álvarez asegura que incumplieron la mayor parte de los compromisos.

Noguera señaló que la alcaldía reconoce las fallas que hubo en ese período, pero también que se lograron otros objetivos, como ubicar un terreno en Mariches al que mudarán la planta. Es complicado hacer entender a los vecinos que se trata de una obra de interés nacional. En ese tipo de intervenciones toda la estructura legislativa municipal de alguna manera deja de tener vigencia”, señaló, a propósito de los permisos que se otorgaron a la compañía para que operara la concretera.

Próximamente se redactará otro convenio entre los tres actores principales, en el que establezcan los cronogramas de retiro de la planta y las medidas que deberán aplicar los responsables de los trabajos.

Para obtener la versión de Odebrecht se contactó a Germán Colmenares, gerente de Producción de la planta de concreto, pero se negó a dar declaraciones.






RECUADRO

Ejemplo para otros casos

La vocera del Consejo Comunal de Sebucán, Mariela Álvarez, recordó que la lucha contra la concretera de Santa Eduvigis no es la única que se ha librado en la ciudad. Señaló que esta situación se ha replicado en otras zonas, como La Carlota, La Rinconada, Santa Mónica y Montalbán, en las que la comunidad ha peleado por el derecho que tienen todos a respirar un aire limpio.

“Nuestra lucha duró demasiado, pero puede servir de ejemplo y mensaje para las demás comunidades de que las concreteras no deben estar en la ciudad, que deben ser reubicadas en las afueras. Si bien pueden funcionar por obra de interés nacional, el Gobierno debe velar por la salud de los ciudadanos”, opinó.