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En la USB se movilizaron para defender terrenos

La comunidad de la USB protestó este jueves en Sartenejas / Leonardo Guzmán

La comunidad de la USB protestó este jueves en Sartenejas / Leonardo Guzmán

Las autoridades rechazan la pretensión del Gobierno de tomar un área destinada al Parque Tecnológico de Sartenejas

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Cerca de 600 personas, entre estudiantes y profesores de la Universidad Simón Bolívar, salieron ayer del campus y recorrieron 2,5 kilómetros para realizar una asamblea justo en el lugar que temen perder: un terreno de 32.427 metros cuadrados, que está ubicado en el Parque Tecnológico Sartenejal y fue cedido temporalmente a la empresa Digitel, pero que, de acuerdo con las autoridades universitarias, podría ser desafectado por el Gobierno para instalar allí el Centro Nacional de Protección Civil.
“¡Más educación, no a la expropiación!” “¡USB! ¡USB!”, fueron algunas de las consignas coreadas por los asistentes, que tuvieron que caminar por la cuesta empinada del asfalto y escalar una trocha fangosa hasta llegar al terreno donde, desde el lunes 14, se registra movimiento de maquinaria pesada.
La decisión de realizar la asamblea extraordinaria en los terrenos amenazados, localizados en la Tecnópolis de la USB, fue propuesta por el presidente de la Federación de Centros de Estudiantes, Daniel Álvarez, y avalada por la comunidad universitaria, que se encontraron pasadas las 11:30 am frente al cromo vegetal de la universidad.
Allí el rector de la USB, Enrique Planchart, subrayó que la universidad está abierta al diálogo y que incluso pudiera cederle otros terrenos al organismo gubernamental de prevención y ayuda humanitaria, pero destacó que esto no puede ser posible en el área que ya fue entregada en comodato a la empresa telefónica, pues por ese alquiler la Simón Bolívar recibe 200.000 dólares anuales, que sirven para el pago de 45 trabajadores del Parque Tecnológico Sartenejas. Además, el convenio firmado en 1998 autorizaba a Digitel para que instalase una antena en el lugar, con el compromiso de que, a cambio, se construyera, en 20 años, un edificio en los terrenos de la universidad. Al día de hoy, cuando faltan sólo 5 años para que ese plazo venza, la edificación no está avanzada ni en 30% y no cuenta con servicios de luz ni de agua potable.
En octubre del año pasado una delegación de la Dirección de Protección Civil visitó el Vicerrectorado para informar que el Gobierno había firmado un convenio con su homólogo ruso para instalar el centro nacional de esa dependencia en el terreno de la USB.

Sin acuerdos. El rector admite que creyó que podía llegarse a algún entendimiento a través de la vía del diálogo, pero a mediados de diciembre supo de la entrada de máquinas pesadas y, a pesar de que mandó a colocar cadenas a la entrada del terreno y únicamente le entregó copia de las llaves a Digitel, el lunes 14 de enero se encontró con la sorpresa de que las máquinas efectuaban movimientos de tierra en el lugar.
Planchart dijo que después de la entrada de las máquinas, llamó al director nacional de Protección Civil, Luis Díaz Curbelo, pero no contestó sus llamadas. No fue sino hasta ayer miércoles cuando Curbelo le llamó para acordar una reunión, la cual está prevista que se realice mañana viernes.
“No podemos permitir que se afecte a la institución. Esto es una monstruosidad”, dijo Planchart. Agregó que han sido muchos los años esperando por la culminación del edificio, para que de buenas a primeras ocurra una desafección que los perjudicará. El rector se mostró consternado ante un acto que lastima el principal valor que tiene un país: su gente. “Una gente que debe estar educada y formada”, concluyó.

Crean comisión
La asamblea extraordinaria de la USB resolvió crear una comisión permanente, integrada por 25 estudiantes, que se reunirá con egresados de esa casa de estudios y con profesores para coordinar estrategias que lleven a un entendimiento y permitan una salida pacífica al conflicto. El presidente de la Federación de Centros Universitarios, Daniel Álvarez, subrayó que una condición básica para el diálogo es que no haya más movimiento de tierras en el lugar.
“Cualquier acción, sin importar el lugar de donde provenga, que busque atacar a la USB, encontrará a sus estudiantes en pie de lucha”, dijo Álvarez. Afirmó que los alumnos temen que se repita lo sucedido en el IDEA, Instituto de Estudios Avanzados, que fue desafectado por el Gobierno central en 2008.