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Pidieron en 2010 sustitución del ascensor que se desplomó

La última vez que repotenciaron los ascensores fue en 2000 / Henry Delgado/El Nacional

La última vez que repotenciaron los ascensores fue en 2000 / Henry Delgado/El Nacional

Los residentes del conjunto Jardín Botánico solicitaron a Fundacomunal 12 elevadores y recibieron 4

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La oscuridad impera en las áreas comunes de la torre B del edificio Araguaney, en San Agustín. Desde que el viernes de la semana pasada el único ascensor que funcionaba en ese inmueble del Conjunto Residencial Jardín Botánico se desplomara y el accidente dejara una persona fallecida, los habitantes se ven obligados a subir a pie hasta 21 pisos: 4 comerciales más los 17 de apartamentos.

Yanaury Cuella, que vive en el piso 8, llevaba a su niño de 2 años a cuestas. “La tristeza es grande, por eso nadie se queja. Para los niños y los ancianos es más difícil”, afirma.

Los miembros del Consejo Comunal Jardín Botánico aseguran que el caso estaba en manos de las autoridades desde 2010. “Solicitamos ayuda a Fundacomunal, pero los recursos se emplearon en otros proyectos. Luego pasamos a manos del Gobierno central y de la jefatura de gobierno de Distrito Capital. Se pidieron 12 ascensores y entregaron 4, que fueron utilizados en los edificios más bajos”, explicó Luis Ramírez, vocero de la organización vecinal.

La última vez que los ascensores del Araguaney recibieron un mantenimiento profundo fue en 2000. Mediante cuotas especiales en el condominio, los vecinos lograron reunir el dinero suficiente para repotenciarlos. Sin embargo, hace tres años dejó de funcionar el ascensor de los pisos impares y sólo quedó en funcionamiento el que se desplomó el viernes. Una de las residentes de la torre informó que la semana pasada se registró una mudanza y desde entonces el ascensor quedó desnivelado.

Heridos delicados

En el ánimo de los residentes se nota preocupación por los heridos en el siniestro. Dorys Giménez, de 23 años de edad, se encuentra en una situación delicada. Hasta que no la estabilicen los médicos del Hospital Pérez Carreño no podrán operarla; su hija, Camila Rojas, de 3 años de edad, continúa hospitalizada después de que le operaran una pierna. La niña sufrió una fisura en la clavícula y corre el riesgo del desprendimiento de una vértebra en la región cervical. Yelitza Burgos, de 29 años de edad, espera por una cirugía en la rodilla. El cuarto herido fue un niño de 5 años de edad, llamado Sebastián, que sigue hospitalizado.

Julieta de Rojas, miembro del consejo comunal, explicó que hace algunos años se solicitó otra vez dinero a los residentes del edificio para la reparación de los ascensores: “Se recogieron alrededor de 300 bolívares por apartamento –son 64–, pero no se hizo la reparación debido a que se uso el monto para pagar la luz y el agua porque corríamos el riesgo de que las cortaran. Se intentó recoger el dinero de nuevo, los propietarios no estuvieron de acuerdo y no se hizo la reparación”. Debían reunir 110.000 bolívares.

La morosidad en el pago del condominio sobrepasa los 167.000 bolívares. Hay residentes que adeudan hasta 13.000 bolívares. A eso se suma que mensualmente la factura del agua sobrepasa los 12.000 bolívares. “Hay momentos en los que no hay dinero ni para el conserje. El llamado es a los copropietarios para que paguen. También pedimos a Hidrocapital que nos hagan el cambio a la tarifa social y al Gobierno nacional, que tome las medidas necesarios para que nos resuelvan el problema”, subrayó Ramírez.

Mantenimiento incosteable

Mensualmente es necesario hacer mantenimiento preventivo de los ascensores, lo que incluye verificar el estado de todos sus componentes, circuitos y dispositivos de seguridad. Gustavo López, presidente de la empresa de mantenimiento e instalación de ascensores Eleverlop, explica que cada equipo recibe un cuidado especial, de acuerdo con el manual de mantenimiento suministrado por la compañía fabricante.

“Hay algunas partes que requieren revisión mensual, trimestral o anual. Debió haber fallado el sistema de caja de cuñas o freno de paracaídas. La velocidad de un ascensor se mide en metros por segundo. Este sistema se activa automáticamente cuando los ascensores sobrepasan los 4 metros por segundo. Si esto sucede, la cabina se acuña con los rieles del elevador para detener el movimiento”, dijo López.
Los costos de mantenimiento varían de acuerdo con el modelo de los ascensores. Sustituir las guayas ronda los 70.000 bolívares.

“En Venezuela es muy mala la cultura con respecto al mantenimiento de los ascensores. En las residencias prefieren pagar más en jardinería o en seguridad que en esto y terminan por contratar a técnicos o mecánicos, sacrificando la calidad del sistema”, concluyó López.

El Testimonio

Julieta de Rojas, miembro del Consejo Comunal Jardín Botánico

“En el recibo del condominio que llegó en enero figura la revisión del motor y del aceite del ascensor. Los propietarios debemos reunirnos, ver qué pasa y solicitar ayuda. Abajo hay más de 100 locales que fueron abandonados por el Centro Simón Bolívar y algunos son utilizados como viviendas. A esas conexiones ilegales tenemos que sumar que no contamos con los mecanismos para obligar a los copropietarios a que paguen lo que adeudan”.