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Perdieron la tranquilidad vecinos de tiendas de electrodomésticos

Vecinos de las tiendas de electrodomésticos temen que puedan ocurrir situaciones de violencia | Foto: José Pacheco

Vecinos de las tiendas de electrodomésticos temen que puedan ocurrir situaciones de violencia | Foto: José Pacheco

Los habitantes de Boleíta y Candelaria han sufrido por la tensión de la multitud que se congrega alrededor de sus viviendas y trabajos

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Dayana Rodríguez trabajó todo el fin de semana con miedo. “Caos, gentío y peleas” son las palabras que utiliza para describir lo que se ha vivido en Candelaria a partir del anuncio de la regulación de precios en Pablo Electrónica: “Hemos limitado el horario, el sábado debimos cerrar temprano. Hay motorizados por todos lados, algunos incluso llamando a saquear. No hay orden porque son las mismas autoridades quienes se encargaron de crear el caos”.

Todos los comercios que están en la cuadra de Pablo Electrónica, de Alcabala a Puente Anauco, están cerrados. Los vecinos presumen que es por temor a que ocurran saqueos. En esa cuadra la cola se mantiene desde el viernes, pese a que funcionarios del Instituto para la Defensa de las Personas en el Acceso a los Bienes y Servicios han dicho que será el jueves cuando el comercio abra las puertas. Mercedes Cabrera observaba todo desde la acera de enfrente. “No estoy de acuerdo con lo que está pasando. El procedimiento no es transparente y eso fomenta el desorden”, dice.

Cabrera asegura que con el más reciente apagón se le quemó la nevera y un televisor. También necesita una lavadora, pero asegura que es incapaz de hacer la cola: “Me siento en desventaja porque realmente estoy necesitada, pero como las autoridades no ponen orden quienes de verdad requerimos un artículo no participamos de esto porque las normas no están claras”.

Quienes hacen la cola, en cambio, afirman que la situación se mantiene en calma. Adriana Cepeda es una de las primeras y asegura que tanto la policía como la Guardia Nacional se han portado muy bien, “especialmente en las noches”.

En las adyacencias de la tienda Daka de Bello Monte, algunos comercios no abrieron el sábado y los que lo hicieron trabajaron menos horas de las habituales. “La gente está muy tensa, están todos acelerados. No sabemos si en cualquier momento tenemos que salir corriendo. El sábado no trabajamos y hoy abrimos más tarde”, dijo Lisseth Morales, empleada.

Para Manuel Arocha, trabajador de Crema Paraíso, ubicado al lado de Daka en Bello Monte, la situación, en cambio, era de normalidad: “Todo está tranquilo. El único problema que he tenido es que me obstruyen los puestos de estacionamiento”.

Acceso bloqueado. En Boleíta también se mantienen las colas. La urbanización Parque Residencial del Este colinda con dos de los comercios cuyos precios fueron sometidos a revisión por el Indepabis: Daka de Boleíta y Mundo Samira.

Teófilo Obelmejías, uno de los fundadores del urbanismo, señaló que la situación es desastrosa: “Cuando llueve se meten en las áreas comunes, hacen sus necesidades en el patio que tenemos en frente, duermen en el piso. A cada rato se escuchan las cornetas de los carros. Ya tenemos tres noches sin dormir”.

Debido a la aglomeración de gente dispuesta a comprar, el viernes el paso por uno de los accesos de la urbanización se vio restringido. José Rosi, supervisor del condominio de las residencias, señaló que los compradores mantienen el orden: “El problema es que hacen sus necesidades en cualquier parte. Estoy de acuerdo con que bajen los precios, pero nunca nos imaginamos que la gente iba a reaccionar de esta manera”.

Ayer, cerca de las 10:30 am, hubo discusiones entre quienes querían entrar en Mundo Samira debido a que los que hacían la cola desde el lunes en la madrugada entraban antes que los que esperaban desde el sábado.

También hubo congestión en la avenida Sucre de Los Dos Caminos, donde está situada la tienda JVG. Los vehículos que intentaban incorporarse a la vía desde la Cota Mil, se vieron obligados a tomar rutas alternas.

El Testimonio

Gerardo Corredor. Trabajador de un taller mecánico en Bello Monte

“Hay mucha tensión. No sabemos cómo van a reaccionar. Hemos tomado algunas precauciones, como poner guayas en los alrededores del taller. La zona está full de gente desde el sábado y no ha bajado la afluencia. Estoy de acuerdo con que bajen los precios, pero no es plenamente cierto que todo haya bajado como la gente espera” .