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Paisajes de Venezuela iluminan la Cota Mil

La campaña del Gobierno promueve el país como destino turístico | Francesca Commissari

La campaña del Gobierno promueve el país como destino turístico | Francesca Commissari

Un grupo de jóvenes plasma con pintura y spray un mural de 300 metros de largo por 4 de alto

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Un hombre camina de espaldas sobre la arena de una playa turquesa en la Cota Mil de Caracas. Está sólo, aunque a pocos metros comparte el espacio con diablos, iglesias, joroperas, llaneros, palafitos, catedrales, autopistas y muelles. Son pinturas que integran el mural más largo del país, que es coloreado en la avenida Boyacá como parte de un proyecto de promoción de tradiciones y costumbres venezolanas, que lleva a cabo el Ministerio de Turismo.

Ramón Pimentel es uno de los seis artistas plásticos encargados de exponer paisajes del país sobre las paredes blancas de la autopista. Con una fotografía en la mano izquierda y un pincel en la derecha, explica que se trata de una campaña encargada por el Gobierno para proyectar a Venezuela como destino turístico, al tiempo que promueve el talento de los muralistas.

En total son 300 metros de largo por 4 de alto, lo que significa una extensión de 1.200 metros cuadrados para dibujar Venezuela. El mural se dividió en 16 piezas creativas, las cuales están siendo desarrolladas simultáneamente por 2 equipos de trabajo. Uno de ellos integrado por el muralista colombiano Nikolay Monroy, junto a Romina Santos y Andrea Molina; y el segundo, por Ricardo García, Martín Zabala y Pimentel.

Sprays, amenazas y bendiciones

Mientras Zabala golpea la brocha contra la árida pared de la isla del distribuidor Boyacá para darle vida a las morenas que pilan maíz manualmente, Santos agita la lata de spray y se dedica a matizar los verdes de las montañas merideñas, que aguardan en calma detrás de la catedral de esa ciudad andina. Molina, entretanto, controla su pulso para obtener precisión hasta lograr trazos fuertes que le permitan mezclar colores, de modo que queden más vistosos. Y Monroy, conocido como Shamániko, lanza un fuete amarillo y dorado sobre la cola de un caballo, aliándose con el sol para que le regale brillo al animal.

Todos comentan que, aunque disfrutan la alegría de plasmar los paisajes de Venezuela sobre la ciudad, no les es sencillo trabajar sobre el asfalto: además de los rigores naturales de la intemperie a la que están sometidos, algunos conductores, inconformes con la campaña, han llegado a insultarlos e incluso a lanzarles objetos.

“Hay de todo. Algunos pasan y saludan. Otros gritan”, dice Santos, al confesar que prefiere escuchar música mientras pinta, para no oír las cornetas y las ofensas y relajarse. “Es ruidoso y difícil trabajar en una autopista y bajo el sol, pero al mismo tiempo es espléndido. Creo que quienes faltan el respeto son minoría, por eso me concentro en las bendiciones que recibo, porque pintar es mi vida y al hacerlo soy feliz”, dijo Pimentel.

Arte de calle

Sea un elegante Francisco de Miranda, realzado por las sombras del spray que iluminan su porte y destacan rigurosamente los detalles de la vestimenta o un palafito pintado con técnica mixta que intercala manchas de colores con pinturas trazadas con pinceles y con spray, que resaltan los tonos luminosos del agua, los dibujos intervienen los sitios públicos de la capital, para hacer de Caracas una ciudad más amable.

Motivos

Nikolay Monroy es un muralista colombiano, de 36 años de edad, que llegó a Venezuela luego de exponer en su país natal y en Alemania. Se le conoce como Shamániko y explica que ese término tiene que ver con el camino del conocimiento que emprendió hace algunos años.

Actualmente participa en la intervención creativa de la Cota Mil, su tercer trabajo en ese corredor vial, y asegura que en todos los murales que ha participado siempre tiene un mismo norte: apoyar las causas sociales y enfatizar una visión integral que conjugue lo político, lo cultural, lo tradicional y lo ambiental, para privilegiar una noción de identidad. “Soy una persona privilegiada porque me asumo como actor político. Eso me apasiona, y logro hacerlo a través de las artes”, agregó.