• Caracas (Venezuela)

Gran Caracas

Al instante

Vecinos de El Hatillo buscan apoyo para crecer en orden

La mayoría de los habitantes del municipio son de la clase media | Foto: Manuel Sardá

La mayoría de los habitantes del municipio son de la clase media | Foto: Manuel Sardá

El municipio vive la paradoja de tener residentes con altos ingresos, pero poca calidad de vida

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

A primera vista, el paisaje de El Hatillo resulta encantador. Las montañas, el clima fresco, las casas coloniales del casco histórico y la oferta gastronómica son algunas de las cualidades que lo harían atractivo como opción turística. Sin embargo, para quienes viven en el municipio la realidad es distinta.

Aunque la mayoría de los habitantes de la jurisdicción pertenecen a la clase media, no disfrutan de una calidad de vida óptima. A mediados de octubre del año pasado, los habitantes de La Lagunita Country Club hicieron un censo en la urbanización y contabilizaron un total de 2.171 huecos en las calles, 165 postes averiados, 20 alcantarillas dañadas y 3 derrumbes.

Los residentes del área urbana han protestado en varias oportunidades por la inseguridad, al punto de que el año pasado Polihatillo terminó siendo intervenida por el gobierno nacional, lo que no calmó el descontento de los ciudadanos, que se sienten asediados por los secuestros.

Las urbanizaciones también registran problemas con la recolección de los desechos sólidos, la iluminación de las calles y el congestionamiento del tránsito.

La zona rural presenta también graves deficiencias en los servicios. Los habitantes de Turgua, un año y medio después del derrumbe de la vía central, siguen sin una carretera que los comunique con el área urbana.

Recientemente, un plan para el desarrollo del sector San Antonio ha originado controversia entre vecinos y concejales.

La paradoja del municipio es bien conocida: mayoría de clase media con fallas en los servicios básicos. La alcaldía ha dicho que el problema radica en la poca recaudación de impuestos. Los vecinos, a su vez, se niegan a cancelar los tributos porque no son retribuidos en calidad de vida.