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Vigilantes del Pérez de León carecen de implementos de seguridad

El desvalijamiento de carros en el estacionamiento es el delito más común que se reporta en el centro asistencial | Foto: Henry Delgado

El desvalijamiento de carros en el estacionamiento es el delito más común que se reporta en el centro asistencial | Foto: Henry Delgado

Custodios cierran las puertas del hospital en las noches y solo abren para recibir una emergencia

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Sin cámaras de seguridad ni arcos detectores de metales; sin radios comunicadores ni elementos de protección personal, los vigilantes que custodian el hospital Pérez de León de Petare están indefensos ante la presencia de personas armadas que desean atención inmediata para sus familiares.

En el centro de salud, que depende de la Alcaldía de Sucre, funciona actualmente Pediatría, Medicina Interna, Cirugía y Emergencia. La escasez de especializaciones e insumos médicos es el elemento que activa la agresividad de los acompañantes. “Son personas violentas y uno debe tratar de explicarles que no tenemos la capacidad de atenderlos y los remitimos a otros hospitales. Pero a veces hay gente que amenaza al personal y los vigilantes deben tranquilizarlos como pueden”, dijo una enfermera que tiene ocho años laborando en la institución.

De acuerdo con información aportada por un funcionario de la Policía Nacional Bolivariana destacado en el lugar, en lo que va de año este cuerpo de seguridad ciudadana ha reportado ocho casos de personas armadas que amedrentan a los médicos y enfermeras del centro de salud o intentan agredir a los pacientes.

En el día, 12 vigilantes, en 2 turnos, permanecen en la entrada y realizan rondas sin esquemas determinados por los 2 pisos y el estacionamiento. No revisan ni preguntan hacia dónde se dirigen las personas que ingresan al hospital. “Uno más o menos ve si son mala conducta”, justificó uno de los guardias. 

En las noches, el centro de salud cuenta con 14 guardias en 2 turnos y baja su santamaría. “Sólo abrimos cuando llega una emergencia. Estamos a la buena de Dios”, expresó el vigilante.

Los consultorios, el quirófano y las salas de hospitalización no poseen teléfonos que comuniquen con el personal de seguridad, por lo que los médicos y enfermeras deben tener a la mano su celular en caso de que suceda un incidente. “Creo que no se han reportado tiroteos dentro del hospital o robos a los enfermeros porque hay poco flujo de pacientes. Ya la gente sabe que aquí no hay nada”, explicó uno de los cuidadores.

Agentes de la Polisucre, Polimiranda y Polinacional permanecen resguardando el centro de salud. El personal asegura que cuando ocurren hechos violentos, se comunican con Polisucre a través de un radio que hay en el área de Emergencia. “El tiempo de respuesta es de 10 minutos a 30 minutos”, aseguró un enfermero que tiene 5 años laborando en el lugar.

Entorno peligroso. Hace una semana la avenida Francisco de Miranda fue el escenario de un enfrentamiento entre motorizados y funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana. Los heridos fueron atendidos en el Pérez de León.

“Se metieron muchas personas que acompañaban a los heridos. Pensamos que se iba a poner feo, estábamos asustados. Al final, cuando vieron que estábamos atendiendo a los pacientes, salieron del hospital”, manifestó la enfermera. Agregó que otros usuarios y familiares se resguardaron en el piso superior, mientras se tranquilizaban los ánimos.

La Guardia Nacional Bolivariana se mantiene alerta a 300 metros de la estructura médica, contó uno de los trabajadores.

“La inseguridad se trasladó”. El director de Salud del municipio, Julio Castro, indicó que la inseguridad del entorno geográfico del hospital Pérez de León se trasladó a su interior. “Más de la mitad de las patologías que se atienden allí son originadas por hechos de violencia”, relató el funcionario.

Castro explicó que el personal de custodia cumple con notificar a las autoridades policiales cuando ocurren incidentes, pues carecen de implementos para enfrentarse a personas violentas.

“Aunque hay un agente de Polisucre, desde hace dos años se estableció un sistema de patrullaje  para cuidar al hospital”, agregó.

Precisó que el delito más común que se reporta en el centro asistencial es el desvalijamiento de carros en el estacionamiento. “No podemos desviar los recursos para poner más vigilantes, porque la función del hospital es atender pacientes. La seguridad es responsabilidad de los cuerpos policiales”, concluyó.

El Dato

Casos armados. Ocho denuncias de personas armadas dentro del hospital han recibido en lo que va de año los funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana.