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Culminación de la Torre Este  se ha pospuesto seis veces

Parque central / Archivo

Parque central / Archivo

La edificación cumplirá una década de haberse incendiado y las obras de recuperación no han sido finalizadas

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Con cada año hay nuevas promesas. La rehabilitación de la Torre Este de Parque Central, incendiada el 17 de octubre de 2004, ha tenido 6 fechas previstas de culminación, pero ninguna se ha cumplido. Hoy, con más de 95% de avance, se espera que la edificación sea finalmente inaugurada en 2014, según la Corporación para el Gobierno del Distrito Capital.

Ha sido una década sumida en reparaciones. “Desilusiona ver de cerca que pasa el tiempo y la torre sigue sin recuperarse del incendio. Sin embargo, lo peor es saber que los plazos de inauguración se postergan una y otra vez”, dice Johan Rosillo, vecino del Complejo Residencial Parque Central. 

La construcción de las torres gemelas de Parque Central se concretó en cinco años. Los arquitectos Daniel Fernández Shaw y Enrique Siso, encargados de la obra, trabajaron sin descanso para concluirla en el plazo y con la inversión fijada. Desde su inauguración, en 1983, se convirtieron en iconos de Caracas.

Para Eduardo Páez-Pumar, secretario general de la Asociación Integral de Políticas Públicas, la recuperación de una obra no puede tener una duración superior a la construcción: “Pese a que se hicieron modificaciones importantes en la estructura y la fachada no se justifica el tiempo invertido en la rehabilitación. Allí se desalojó a los usuarios por completo en su etapa inicial y se supone que eso iba a facilitar la reparación”.

Hay pisos de la Torre Este desolados. Uno de los accesos directos al Teatro Teresa Carreño, en la mezzanina de la edificación, está cerrado. Las puertas de vidrio permanecen selladas con cadenas y una vieja silla metálica. “Se siente como si uno caminara por un edificio abandonado. Los que residimos en este lugar desde hace años sentimos nostalgia por lo agradable que fueron estos pasillos”, asegura Rosillo.

Sin embargo, en varios pisos funcionan oficinas e, incluso, están alojadas 64 familias damnificadas. 


Modificaciones costosas. Ya no serán gemelas. La Torre Este sufrió modificaciones significativas. Se adecuó a las normas contra incendios vigentes, construyeron un mirador turístico de 1.000 metros cuadrados, colocaron escaleras externas, reemplazaron cristales por unos con mayor resistencia, habilitaron ascensores y se alzó una antena que simboliza la espada de Simón Bolívar, entre otros arreglos. “Lo primordial, el reforzamiento de la estructura, está listo desde hace cuatro años. Por eso, no se comprende el tiempo empleado para concluirla e inaugurarla. Siempre que se ejecuta una obra es importante cumplir con los plazos, pues eso acarrea costos para la nación”, explica Páez-Pumar.

La rehabilitación no fue inmediato, pues comenzó en 2005. Una persona adscrita a las obras, que quiso mantenerse en el anonimato, señaló que en los siguientes años se paralizaron las labores en varias oportunidades debido a supuestos déficit en presupuestos y materiales de construcción.

Sin embargo, el monto invertido, originalmente, en la recuperación de la edificación fue de 120 millardos de bolívares. Pero entre 2008 y 2010, según un informe de la Contraloría General de la República, se otorgaron al Centro Simón Bolívar 474,88 millones de bolívares adicionales para la obra. La última asignación de recursos se hizo en marzo de 2012. La Asamblea Nacional aprobó 265 millones para concluir los trabajos.

El resultado de la revisión efectuada por la Contraloría a los contratos suscritos por el CSB durante los años 2008 al 2010, relacionados con la construcción de escaleras exteriores de emergencia, la adquisición de 10 ascensores y su instalación, entre otros servicios, fue contundente: “Se determinó que las obras no fueron terminadas después de haber transcurrido el lapso previsto para su culminación, motivado a fallas vinculadas al proyecto, así como retardo en la llegada de materiales importados, lo que ocasionó variaciones en los montos iniciales de los contratos. Además, las empresas contratistas a la fecha de la auditoría no habían amortizado Bs. 3,95 millones por concepto de anticipo otorgado”.