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Manifestantes cercaron la ciudad por 4 horas y media

En Los Teques, los manifestantes quemaron cauchos y gritaron consignas contra Capriles | Foto: Omar Véliz

En Los Teques, los manifestantes quemaron cauchos y gritaron consignas contra Capriles | Foto: Omar Véliz

Seguidores del oficialismo impidieron el tránsito por la Panamericana y las autopistas Regional del Centro y Gran Mariscal de Ayacucho

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Leidy Valero vivió ayer, junto con su hija de 5 años de edad, las consecuencias que originaron las seis protestas en contra del gobernador Henrique Capriles Radonski que ocurrieron en los Altos Mirandinos, y que tenían como objetivo impedir la movilización de los trabajadores de la gobernación, que habían anunciado que marcharían para exigir la asignación de recursos.

Los transportistas, junto con los conductores que tenían intenciones de bajar a Caracas, permanecieron con los vehículos estacionados durante cinco horas y media, hasta que las manifestaciones fueron levantadas, a las 11:00 am.

Desplazarse a pie y en mototaxi fue la única alternativa que Valero tuvo para cumplir con sus diligencias. “Desde Carrizal hasta el registro, tuve que pagar 70 bolívares. Luego, desde el registro hasta el Hospital Victorino Santaella pagué 40 bolívares, y de aquí al centro comercial La Cascada me cobran 50 bolívares. Al estar allá debo pagarle a otro mototaxista para que me lleve a mi casa. Ha sido incómodo porque les he tenido que pedir que me dejen subir con la niña”.

Doménica Pantó fue una de las personas que se desplazó en vehículo propio y se vio afectada por la protesta. La publicista no pudo llegar a tiempo a Caracas junto con su esposo, pues justo cuando iban por el kilómetro 21 de la carretera Panamericana, los manifestantes se apostaron en la vía. “Hay que esperar a ver si levantan la protesta porque tengo que ir a trabajar”, comentó, resignada, poco antes de las 10:00 am.

La situación que vivieron Valero y Pantó se repitió en los Valles del Tuy, en Guarenas, en la redoma de Hoyo de la Puerta, en el antiguo peaje de Tazón, en la Troncal 9, a la altura de Tapipa Grande y en la vía de Higuerote, específicamente en el distribuidor Kempis.

En todos los sectores la protesta fue efectuada por grupos de menos de 20 personas y comenzó a las 6:30 am. En cada una se repitieron las mismas acciones: quema de cauchos, así como pancartas y consignas en contra del gobernador mirandino.

Dos focos en Guarenas. Escenarios similares se observaron en Guarenas, donde hubo desórdenes en dos puntos, a la altura del sector La Vaquera en la avenida Intercomunal en dirección a Guatire y frente a la urbanización de la Misión Vivienda Rosa Mística, en la pista norte a escasos metros de la Villa del Cine. Los manifestantes señalaron que el gobernador tiene desasistido el estado Miranda.

“Queremos que se dedique a trabajar en Miranda, en vez de estar subiendo a desestabilizar en Caracas”, dijo una de las participantes, que no quiso ser identificada.

Las largas colas de pasajeros fueron el reflejo del caos que se originó en la mañana en las paradas de las líneas Menca de Leoni, Conductores Unidos, Buenaventura y Rápidos del Retorno. Sin garantía de subir a Caracas, Yesenia Urbina esperó más de cuatro horas de pie en la estación terminal de la línea privada Buenaventura de Guatire.

“Necesitaba con urgencia llegar, pero no pensé que la protesta se fuera a prorrogar. Por eso me quedé esperando, pese al anuncio de los conductores la línea de que no iban a cargar pasajeros en esas condiciones. Algunos compañeros de la cola se fueron e intercambiaron teléfonos con los comerciantes cercanos, para que les avisara cuando se levantara la protesta”, relató.

Urbina lamentó que no se hayan tomado medidas correctivas de manera inmediata. “No es justo que no haya podido salir sino casi al mediodía”.

Hubo clases

Las escuelas que dependen de la Gobernación de Miranda funcionaron sin contratiempos, por lo menos en los municipios Plaza y Zamora, pese a insistentes rumores que señalaron que se habían suspendido las actividades por la movilización hacia el centro de Caracas. Debido a las protestas, que se prolongaron por casi 4 horas, decenas de pasajeros optaron por bajarse de los autobuses y caminar por la vía, en medio del humo negro de los cauchos que ardían. Pese a lo ocurrido, cerca del mediodía una comisión de la Vicepresidencia de la República recibió el documento que consignó la representación sindical de 33.000 trabajadores de Miranda.