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Católicos maronitas de Caracas celebraron con olivos el Domingo de Ramos

San Charbel recibieron ramas de olivo en el inicio de la Semana Santa/ FOTOS: HENRY DELGADO El Nacional

San Charbel recibieron ramas de olivo en el inicio de la Semana Santa/ FOTOS: HENRY DELGADO El Nacional

Siguiendo la tradición originaria de Medio Oriente, la familia Zakhia surte de hojas de olivo a los feligreses que se congregan en la iglesia de San Charbel en el inicio de la Semana Mayor

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“¡Shanine Mborke!”, “¡Shanine Mborke!”, se decían entre sí los católicos maronitas que ayer acudieron a la iglesia de San Charbel, en Quebrada Honda, para celebrar el Domingo de Ramos. El saludo, que traduce ¡Felices pascuas!, era repetido por los fieles creyentes que, entusiasmados, se abrazaban y saludaban mientras llevaban en sus manos una ramita de olivo, repartida en este templo por la familia Zakhia.

Durante las misas los católicos maronitas no entregan palmas sino ramas de olivo como parte de un rito celebrado en el Medio Oriente en Semana Santa. Esta planta que brinda aceitunos no ofrece frutos en un país tropical como Venezuela, debido a sus necesidades de frío y calor extremo. Sin embargo, hace seis años Meherez Zakhia trajo un pequeño arbusto del Líbano y lo sembró en su casa para recordar su país de origen y continuar con la tradición. Su hijo, Faouzi Zakhia, explicó que su padre –que falleció hace tres años– quiso entregar un poco de paz a sus hermanos sembrando la planta en el país: “Me agrada cuando recuerdan a mi padre en el altar durante la misa y celebran que él la haya traído desde tan lejos. Espero que con este símbolo la paz no solo toque nuestro corazones sino que se expanda a la humanidad entera”.

Faouzi Zakhia es hijo del maronita que trajo la planta de olivo a Venezuela para repartirla en su iglesia


El Abad (monseñor) Agustin Saab,  superior de la Misión Maronita Católica en Venezuela y párroco de la iglesia San Charbel, recordó que Jesús fue recibido con ramas de olivo durante su entrada a Jerusalén.

Más allá de las diferencias entre la palma o el olivo, Saab dijo que lo importante es rogar por la paz y la prosperidad de todos los cristianos del mundo: “Oro para que no se olviden de lo que pasa en el Medio Oriente, en Irak, Siria, Líbano y Palestina, donde sufrimos mucho. Es importante que recemos por ello”.

Como parte de su tradición, los católicos maronitas entonaron cantos de la iglesia libanesa. El maestro de coro, Simón Michele Raad, vocalizó junto a su hijo Cris, de 8 años de edad, y los fieles los seguían entusiasmado.

Al concluir la celebración eucarística, niños como Gabrielle y Cristell Ama repartían dulces entre los asistentes.

El padre de ambas, Fouad Ama, explicó que entre los maronitas se acostumbra que los pequeños se vistan de blanco este día como símbolo de pureza y alegría para recibir a Jesús, como hace años le dieron la bienvenida en Jerusalén.

La celebración de la Semana Mayor en la parroquia San Charbel prevé tradiciones cristianas en español y arameo, idioma hablado por Jesucristo.