• Caracas (Venezuela)

Gran Caracas

Al instante

Basurero de Las Mayas daña la salud de los vecinos

Las comunidades que viven cerca del basurero de Las Mayas, se quejan por las excesivas cantidades de basura / William Dumont

Las comunidades que viven cerca del basurero de Las Mayas, se quejan por las excesivas cantidades de basura / William Dumont

Habitantes de la zona esperan desde 2004 que el Gobierno central cumpla la promesa de reubicar la planta de transferencia

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Desde la entrada de Las Mayas se percibe un penetrante hedor, proveniente de las enormes montañas de desperdicios que se acumulan en la planta de transferencia del sector, que recibe diariamente las 2.000 toneladas de desechos que se producen en el municipio Libertador.

De acuerdo con el ayudante de camión de la empresa recolectora Supra Caracas, Edgar Sánchez, en algunas ocasiones la planta colapsa porque no hay suficiente espacio para depositar los desperdicios que traen los vehículos de la compañía. “Hay veces en que esto se pone muy feo, los conductores tenemos que hacer colas de hasta dos y tres horas para depositar los desechos. Como tampoco hay suficientes máquinas que trasladen la basura a La Bonanza, que es donde se entierra y compacta, entonces esto se vuelve un desastre”, afirma.
 
Problema de salud pública. El mal olor y la proliferación de enfermedades son las principales consecuencias que afrontan quienes viven cerca del vertedero de Las Mayas. Los vecinos aseguran que su calidad de vida se ve muy deteriorada por la cercanía del gigantesco basurero.

Zulay Rodríguez, residente del sector, afirma que el mal olor es algo con lo que ha tenido que aprender a convivir. Dayana Nieves, vecina de la zona, asegura que los fines de semana el hedor es más fuerte, puesto que los sábados y los domingos son los días en los que se transfiere más cantidad de desperdicios desde la planta hasta La Bonanza.

“Como revuelven toda la basura para sacarla, el hedor es tan intenso que tenemos que cerrar puertas y ventanas de la casa para evitar que los muebles se impregnen de esa pudrición. Quienes vivimos en esta parte de la ciudad deberíamos respirar un aire más limpio porque estamos cerca de las montañas; sin embargo, el ambiente está muy contaminado. Hasta las ganas de comer se te quitan”, dice.

Pablo Cavet considera que lo más grave de residir cerca del vertedero es que los niños se enferman constantemente, producto de la contaminación. “Mi hija a cada rato tiene fiebre, diarrea, vómito o alguna infección. Este problema nos ha complicado la vida desde hace años porque vivimos en condiciones insalubres”, asevera.

Juana Rodríguez, residente de Turmerito, relata que sus nietos padecen constantemente una serie de afecciones y presume que están relacionadas con la cercanía del basurero a su hogar. “La fiebre y el malestar estomacal son muy frecuentes por aquí debido a la contaminación”, asegura.

De acuerdo con la infectóloga del Hospital Universitario de Caracas Ana Carvajal, quienes viven cerca de los grandes depósitos de basura están expuestos a sufrir de diarreas y vómitos constantes, infecciones intestinales y enfermedades de la piel, como dermatitis y foliculitis. “Los desechos atraen insectos, roedores y alimañas, que pueden contaminar las aguas y las superficies de las casas de los que residen en el área.

Cuando las personas entran en contacto o ingieren el agua o la comida, las bacterias y parásitos pueden causar fuertes diarreas y vómitos o enfermedades como la amibiasis (transmitida por las moscas) o la leptospirosis (infección transmitida por los roedores, que compromete el sistema respiratorio y renal). Además, los asmáticos pueden padecer con bastante frecuencia episodios de crisis por la intensidad del olor”, advirtió.

Promesas en el aire


Desde 2004, representantes del Gobierno central han prometido a los habitantes de Las Mayas y Turmerito que solucionarán el problema de insalubridad que afrontan. Sin embargo, hasta hoy no se ha tomado ninguna medida. Las más recientes promesas las hizo el entonces presidente de la República Hugo Chávez, en junio de 2009, cuando aseguró en cadena nacional que el basurero sería reubicado. Casi dos años después afirmó que se destinarían 75 millones de bolívares para desocupar la planta y construir otra en La Yaguara. No obstante, quienes residen cerca del vertedero aún esperan que esas afirmaciones se hagan realidad.