• Caracas (Venezuela)

Brian Fincheltub

Al instante

Carta al ministro Pedro Infante

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Señor ministro, gusto en saludarlo, no es la vía más formal para dirigirme a usted, pero cuando se agotan los canales de comunicación, no queda más que utilizar los alternativos. Al menos espero que en esta oportunidad los resultados sean positivos, no por meritos personales, sino por el futuro de la práctica deportiva en nuestro país.

Como a usted, me apasiona el deporte, pero más allá de eso, me apasiona pensar que a través de nuestras gestiones podemos transformar y rescatar vidas de niños, jóvenes y comunidades enteras. Ese es el mayor reconocimiento que nos podemos llevar como servidores públicos, pues todos estamos en estos cargos de paso. Mi filosofía de vida es que aprovechemos nuestro transitar para dejar huella, para marcar la diferencia, guardando las facturas políticas y poniendo por encima a la gente.

No vería la necesidad de escribirle si no creyera en su intención de desarrollar una gestión diferente. Como viceministro usted habrá sido testigo de los aciertos y errores dentro del Ministerio del Deporte, ahora tiene la oportunidad de profundizarlos o luchar para que desaparezcan.

Como recordará usted, hace más de un año los presidentes de los institutos autónomos del deporte a escala regional y municipal tuvimos un encuentro nacional en el estado Aragua, encabezado por su antecesor, el exministro Antonio Álvarez. Allí usted estuvo presente, también asistió el gobernador de Aragua, Tareck el Aissami. Personalmente asistí con la mayor disposición del mundo, esperando que de allí surgieran soluciones para nuestro pueblo, que se establecieran mecanismos de cooperación con el poder central y se definiera una política nacional, ampliamente discutida y consensuada entre todos los sectores. No es que llevara expectativas muy altas, es que creo en la buena fe de las personas y me niego a pensar a que haya cosas que nos separen también en el deporte.

La experiencia fue positiva durante el encuentro, pudimos hablar, pero al parecer no nos escucharon. Participamos con libertad, se intercambiaron ideas, pero poco de lo acordado allí trascendió muros afuera. Usted debe recordar también, señor ministro, que uno de los puntos discutidos allí fue el tema del Fondo Nacional del Deporte, nuestra propuesta en ese momento fue descentralizar dichos recursos para que los estados y municipios puedan hacer uso de los cuantiosos ingresos que por allí entran por concepto de impuestos.

Esta propuesta tuvo amplia receptividad entre todos los municipios, oficialistas o no. De hecho, el propio gobernador de Aragua se mostró de acuerdo, haciendo sus aportes y diciendo que por cada bolívar aportado por el Fondo del Deporte, los estados y municipios pusieran uno también. A mí me pareció genial.

Pero después de que se fueron las cámaras, nada pasó, hemos introducido más de cien proyectos y ninguno ha sido respondido. El fondo sigue recibiendo innumerables recursos, las empresas que de manera heroica siguen produciendo en medio de tantas dificultades continúan pagando, pero nadie sabe adónde va ese dinero, señor ministro.

Si es que usted lo sabe y el problema es que no han sabido comunicarlo, agradecería respondiera las siguientes preguntas: ¿cuánto recibió el Fondo del Deporte en el último ejercicio fiscal? ¿Qué proyectos fueron aprobados? ¿Cuál es el mecanismo que utiliza el ministerio para determinar si un proyecto es prioritario o no? ¿Por qué no hay rendición de cuentas del dinero que le entra al fondo? Y la pregunta más importante señor ministro: ¿quién verdaderamente maneja el Fondo del Deporte? ¿Lo maneja el ministerio o está a cargo de otro entre? Ojalá pudiera responder a estas inquietudes.

No es sana la falta de transparencia en el deporte, en días recientes la FIFA ha sido noticia y no por fútbol. No es eso lo que espera la gente de una práctica que debería unir en lugar de separar, sembrar valores en lugar de crear perversiones. No es poco el poder de la FIFA, hablamos de una organización que cuenta con más Estados miembros que la ONU y maneja más recursos que varias economías de primer mundo. Sería una pena que algo similar pueda pasar aquí.

Seamos ejemplo de lo que queremos para el país, aprovechemos al menos los espacios que nos unen para trabajar por el bien de todos. Antes de despedirme, señor ministro, a través de este espacio solicito una reunión con usted en la fecha y lugar  que considere.

 

Encontacto@brianfincheltub.com

@Brianfincheltub