• Caracas (Venezuela)

Boris Santos Gómez Uzqueda

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A propósito de energías alternativas

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Notoriamente va a haber un crecimiento de emprendimientos e iniciativas en energías renovables dado los nuevos precios del petróleo que colocan en situación –coyuntural- de competitividad a ese tipo de iniciativas, aunque todavía las tecnologías no han reducido costos de producción de tales energías.

Conceptualmente las renovables son: eólica (aprovechamiento del viento), geotérmica (del calor interno de la tierra), hidroeléctrica (agua, ya en actual utilización), mareomotriz (mareas de océanos), solar (captura de la energía del sol), undimotriz (obtener electricidad a partir del movimiento de las olas) y biomasa (obtención de gas, por ejemplo a partir de combustión directa o desde los desperdicios). Todas muy “verdes” muy ecológicas pero todavía con altos costos de obtención, transporte y utilización; lo que naturalmente redunda en precios y tarifas al consumidor final.

Un dato interesante: un informe del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente sobre inversiones en energías renovables: en 2015 las inversiones en renovables en países en desarrollo llegó a USD 156.000 millones y sobrepasaron a inversiones de países desarrollados (USD 130.000 millones); se nota que se están direccionando fondos a mejorar investigación, desarrollo, producción y utilización de energías de éste tipo.

De todas formas el petróleo y el gas van a seguir teniendo papel predominante en mover al mundo por los próximos cien años. El gas –la energía más limpia- tiene aún mucho pos ofrecer. De manera que la máxima del multimillonario Elon Musk que "China podría vivir sólo de energía solar" es todavía difícil dado que China necesita petróleo, gas y toda la energía posible.

Las economías altamente demandantes de energía (petróleo y gas) van a tener que hacer transiciones en la medida en que las condiciones tecnológicas y de inversión en las alternativas sean mejores. China, Estados Unidos, India y Europa son economías altamente consumidoras de energía.

China tendrá más problemas: consume la mayor cantidad de carbón (para electricidad) en el mundo.

Otro ejemplo es India: demanda muchísima energía para su crecimiento (PIB de 7% año 1.500 millones habitantes para 2018), haciendo de su gobierno el más urgido de invertir en alternativas para satisfacer tal demanda. Esperemos que la promesa de su actual primer ministro, Narendra Modi, en llegar a generar 40% de la electricidad a partir de renovables en vez de fósiles (carbón, petróleo). India, entonces, apostará por energía solar, eólica, biomasa y algunos proyectos hidroeléctricos.

India y China altamente pobladas necesitan energías, por ello sus altas inversiones en las alternativas por lo menos como vía adicional en tanto llega la estabilización de precios del petróleo en 2017 –según analistas– 2016 y 2017 serán años en los que los mercados comenzarán a estabilizar la brecha entre oferta/demanda, a menos que hayan eventos imprevistos..

Los principales productores de crudo del mundo se reunirán en Doha (Qatar) el 17 de abril para discutir un acuerdo que congelaría el bombeo en los niveles registrados en enero, a fin de apuntalar el mercado global de energía.

Los principales desafíos globales son generar energía (tradicional o alternativa) con menos costes, mejor tecnología y dando mayor acceso a los ciudadanos con tarifas que no sean elevadas, desechando subsidios y motivando integración energética en bloques entre países. En esa lógica se deben insertar los proyectos en energías alternativas que, nuevamente, estarán sujetas a mejora de costos y tecnología para ser accesibles; en tanto el petróleo y gas van a seguir siendo key (llave) del desarrollo.

*Consultor del sector privado, sigue sus comentarios en twitter: @bguzqueda