• Caracas (Venezuela)

Boris Santos Gómez Uzqueda

Al instante

Boris Santos Gómez Uzqueda

Argentina en aguas difíciles

autro image
  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Un síntoma que la caída de precios del petróleo sí afectó a todo el mundo –literalmente a todo el mundo menos a Arabia Saudita- es que las compañías petroleras de Europa están en planes de “venta de activos” para cumplir la distribución de dividendos y utilidades y para ello calculan vender un nivel de hasta 80.000 millones de Euros en éste bienio. El efecto en América Latina lo tenemos ya visto: en Venezuela la reducción de precios la tiene ocupada buscando dinero hasta en China para cubrir sus grandes boquetes presupuestarios: Bolivia verá reducidas sus ventas de gas natural porque el precio del gas va de la mano al barril de petróleo.

En Argentina analizan planes de compra de 11 tanqueros (varios embarques) de LNG (gas natural licuificado) para éste semestre para seguir cubriendo sus necesidades de gas –que son parcialmente cubiertas por el gas boliviano- y tratar de aliviar el consumo de electricidad –que en diciembre 2013 puso en aprietos al país- además de tratar de cuidar el bolsillo de los consumidores internos.

La industria petrolera es la segunda más importante de Argentina y la principal receptora de inversiones. Las compañía que operan en el país cobran algo así como USD 78-80 por cada barril vendido en el mercado interno; de manera que es notoria la brecha entre el precio real de mercado (USD 38-40 con relación a lo que las compañías cobran), de manera que los combustibles en argentina no responden a los verdaderos costes de producción.

A corto plazo es más barato importar que producir, de manera que no pocas compañías –de servicios, mayormente- han empezado con cortes a sus costes. Perceptiblemente la alta importación consume los dólares de Argentina, lo que desde el punto de vista económico es “mal negocio” para el país a mediado/largo plazo.

Ahora bien: es complicado lograr inversiones para hidrocarburos en tiempos de precios bajos. Los capitales externos preferirán escenarios de mayor estabilidad y de menor coste de producción.

De manera que si, en algún momento de los próximos 2 años el estado argentino dejara de subsidiar la inversión caería y habría problemas de producción de energía (electricidad, combustibles; a partir del gas y petróleo).

De momento las anheladas inversiones externas para el mega-campo de gas “Vacamuerta” no van a llegar. Muchos expertos argentinos me han comentado que ese campo: su validez comercial y su rentabilidad como negocio será sólo si el barril está en USD 60-65, no menos.

Argentina –desde 2010- importó energía (gas, combustibles) por un valor cercano a USD 50.000 millones. Aunque hubo mejor desempeño en la producción de petróleo y gas en Argentina llega en momentos en que los costos son elevados y los precios de venta bajos. Están buscando fórmulas para autoabastecerse y ahorrar semejante cantidad de dólares que se van en compras externas.

Recordemos que Argentina no se autoabastece en su demanda energética. Las mayores afectadas son las provincias (estados) productores de petróleo (Neuquén, Chubut, Santa Cruz). Por ejemplo el barril de petróleo de la provincia de Chubut quedó con un doble precio: cuando se vende a las empresas locales, el importe es USD 63, pero en los despachos internacionales las transacciones se están cerrando a USD 47 por barril. La provincia se queda con 15% del resultante de esas ventas en concepto de regalías.

En todo caso Argentina y sus proyectados 6-8 mil millones de dólares que invertirá su estatal petrolera YPF no son suficientes.

Habría que ver si la nueva camada de políticos y ejecutivos del sector energético argentino puede –en el contexto actual de precios- navegar en éstas turbulentas aguas de precios internacionales más aún si se aproximan elecciones presidenciales y porque será muy complicado “divorciar” los actuales precios de combustibles y electricidad a los subsidios.

 

@bguzqueda