• Caracas (Venezuela)

Al instante

blog-head

Triple play

Alcanzar la triple corona de bateo ­es decir, ser el primero en promedio ofensivo, carreras empujadas y jonrones en una misma temporada- de ninguna manera es la empresa que envuelve más dificultad dentro de un campo de beisbol. Para citar tan sola una, allí tenemos al juego perfecto en el área de los lanzadores.

Sin embargo, cómo cuesta apropiarse de la triple gema ofensiva. Muy cerca tenemos un ejemplo de lo arduo que resulta. La Liga Venezolana de Béisbol Profesional abrió sus puertas en 1946. Desde entonces ha celebrado 64 campañas, y en ninguna de ellas, un bateador ha podido apoderarse de las tres categorías. Un hecho que no puede atribuirse a la fortuna. El escollo está en la naturaleza y las interioridades del juego.

La primera condición indispensable para al menos hacer el intento, es poseer un virtuosismo en el plato que podríamos definir como habilidad para conectar con frecuencia la bola, y a la vez, hacerlo con poder. Si ustedes repasan la lista de los doce toleteros que han atrapado la triple corona en las grandes ligas, comprobarán cómo todos exhiben esa condición. Como en el presente la muestran el dominicano Albert Pujols y el venezolano Miguel Cabrera, que en este momento dispone de una opción de convertirse en el primer triple coronado desde la temporada de 1967, cuando Carl Yastrzemski la conquistó en la Liga Americana. Sólo que hay otra traba tanto o más influyente que la anterior: los otros bateadores.

La historia de las mayores nos habla de bateadores que en sus instantes estelares fueron calificados de eternos favoritos a llevarse el primer lugar de las tres departamentos en un mismo año. Los más recientes, Pujols y Cabrera. Y hasta hace poco, nadie encarnó mejor ese rol que Frank Thomas, un toletero derecho que actuó en la gran carpa entre 1990 y 2008. Sus números vitalicios ponen en evidencia las herramientas que llevaron a suponer que el milagro podía ocurrir en cualquier momento. En ese lapso, Thomas acumuló 521 jonrones, 1704 carreras empujadas y un average en bateo de 301 puntos. Sin embargo, no pudo, más que nada, por culpa de sus rivales.

Observemos la temporada de Thomas en 1996 con los Medias Blancas de Chicago.

Descargó 40 cuadrangulares, impulsó 134 anotaciones y tuvo un promedio en bateo de 347 puntos, que fue el mejor de la Americana. ¿Qué ocurrió en las dos primeras categorías? Mark McGwire fue el primero con 52 vuelacercas y Albert Belle el primero con 148 empujadas. Thomas tuvo otras campañas similares, pero jamás pudo ser el número uno en jonrones o impulsadas, mientras su título de bateo en 1996 fue el único que logró.

Los triples coronados en la Americana han sido Napoleón Lajoie en 1901, Ty Cobb en 1909, Jimmie Foxx en 1933, Lou Gehrig en 1934, Ted Williams en 1942 y 1947, Mickey Mantle en 1956, Frank Robinson en 1966 y Carl Yastrzemski en 1967. En la Nacional, Heinie Zimmerman en 1912, Roger Hornsby en 1922 y 1925, Chuck Klein en 1933 y Joe Medwick en 1937. Medwick y Yastrzemski estuvieron a punto de no ingresar a la cofradía por culpa de alguien que se atravesó en su ruta hacia la cúspide de los cuadrangulares.

En 1937 Medwick debió compartir ese liderato con Mel Ott y 31 jonrones.

En 1967 Yastrzemski con Harmon Killebrew y 44 vuelacercas.

Lo de Yastrzemski fue un verdadero drama. Su último jonrón lo descargó el penúltimo día de la temporada, al igual que Killebrew. Con toque singular.

Ambos se hallaban frente a frente en el viejo Fenway Park, Medias Rojas vs Mellizos. En la última fecha estuvieron perfectos, Carl de 4-4 y Harmon de 2-2.

Pero todo dentro del campo. ¿Qué pasará con Miguel Cabrera?

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Google Plus One:

  • Addthis Share:

Sobre el autor

Humberto Acosta

Periodista egresado d ela UCV. Escritor. Locutor. Comentarista de beisbol.

Histórico