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Miles de vidas se salvan por el uso del condón

Uno de cada diez jóvenes en el mundo se contagia de ETS | Foto: El Nacional

Uno de cada diez jóvenes en el mundo se contagia de ETS | Foto: El Nacional

La semana pasada, Cameron Bay se convirtió en el personaje más famoso, pero también el más temible de la pornografía. Haber confesado que contrajo VIH obligó a la incansable industria del cine para adultos en Estados Unidos a suspender las producciones, más aún cuando un segundo examen diera positivo en la prueba para detectar el sida.
Sin perder tiempo, Bay, quien trabaja como actriz porno desde 2010, informó sobre el problema con ayuda de la Free Speech Coalition (Coalición de Libertad de Expresión), grupo regulador en el género triple X, que ordena a los actores realizarse pruebas periódicas de enfermedades de transmisión sexual. “Por más difícil que sea esta noticia, espero que otros actores no hayan resultado afectados”, dijo la mujer, de 28 años de edad, en un comunicado difundido en todos los medios estadounidenses.
Por suerte, Bay suministró el nombre del actor con quien trabajó en Weiner and Me, su última película, y quien posiblemente no usó condón. Este, a su vez, reveló que se había acostado con la actriz Sydney Leathers. El filme, que se acaba de estrenar con éxito, recrea el caso del ex congresista y candidato a la alcaldía de Nueva York, Anthony Weiner.
Se calcula que Cameron Bay mantuvo, por  razones profesionales, sexo con 46 hombres y 14 mujeres en 1 año, lo que compromete a artistas y demás trabajadores vinculados a una maquinaria que produce 11.000 películas anuales (entre cine y DVD).
 
Un sombrero que protege. “Hoy nadie duda del uso del condón como método para prevenir enfermedades de transmisión sexual o evitar embarazos no deseados, pero el punto es que todavía hay parejas que no se protegen y corren el riesgo de contraer afecciones, como el virus de papiloma humano, la gonorrea y el VIH”, señala la infectóloga Carmen Elena Mendoza, a quien le inquieta un dato que recibió recientemente: en Venezuela está ocurriendo una laxitud en el uso de métodos de protección sexual, en especial en jóvenes con edades entre 18 y 29 años, franja poblacional que es la mas propensa a contraer ETS.
Mendoza no se aventura a exponer una teoría al respecto, pero teme que el descenso en el uso de condones "tenga que ver con la escasa o nula divulgación de campañas de prevención de los entes de salud, ocupados más en fiscalizar clínicas o en ensalzar la política, que en desarrollar campañas educativas”. La especialista cita, sin embargo, un estudio realizado en el país en el año 2000, en el que que 60% de los consultados afirmaron que usaban preservativos: "Pero ¿qué pasa con el restante 40%?”.
La falta de información adecuada, entonces, parece ser la clave del relajamiento de la obligación del preservativo o del uso correcto. Muchas parejas rechazan el condón con la excusa de que están exentos de una ETS o se lo colocan cuando el hombre está a punto de eyacular, tras la penetración sin ningún tipo de protección. Otros no creen que en el sexo oral sea necesario el uso del preservativo, algo erróneo porque se trata de una práctica de riesgo. Lo mismo ocurre con la penetración anal: aunque no haya percepción de ello, constituye una práctica peligrosa de transmisión de enfermedades venéreas.

El paciente Zeta
No es la primera vez que la industria del porno entra en pánico. Hace tres años, el actor Derrick Burts se enteró de que tenía VIH/sida. De inmediato se prescribieron exámenes médicos para los actores que trabajaron con él desde su última prueba negativa y los pusieron en cuarentena. Ahora, Burts pide el uso obligatorio del condón en las películas. Burts, de 24 años de edad, dijo que desearía haber conocido más sobre los riesgos de tener relaciones sexuales sin protección.
Cree que la industria debe educar a los actores sobre lo que podría ocurrir sin el uso de protección sexual. "Ganar 15.000 dólares por una penetración no vale una vida. Los actores necesitan ser educados", afirmó entonces, al asegurar que se contagió en un rodaje porno gay en Florida.
Tras la revelación de Burts, las empresas de cine triple X dejaron de hacer películas mientras las clínicas trataban de rastrear los orígenes de la infección. Burts era conocido como "paciente Zeta" y sólo recientemente se dio a conocer el nombre real del implicado. A partir de su caso, esa industria, que genera solo en Estados Unidos más de 3 millardos de dólares al año, pide a los actores que se hagan análisis de sangre mensuales y el uso obligatorio del condón durante las filmaciones.

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Sobre el autor

Elizabeth Araujo

Periodista, presidenta de NewsPress Comunicación, profesora de la UCAB y colaboradora de los diarios Tal Cual y El Nacional

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