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Los Mentalistas

Esquivel conversa con Farías en una rueda de prensa durante 2012 | FOTO Ernesto Morgado

Esquivel conversa con Farías en una rueda de prensa durante 2012 | FOTO Ernesto Morgado

El actor australiano Simon Baker y el inglés Tim Roth encarnaron en tiempo reciente a dos personajes que tienen cosas en común, con habilidades que a la vez los acercan, extrañamente, a la coyuntura reciente que vive el fútbol venezolano, ante el cierre de las actuales eliminatorias suramericanas y lo que vendrá a partir de ahí para la selección nacional.

Baker protagoniza El Mentalista, cuyo personaje principal es Patrick Jane, un mentalista que trabaja para la policía, encargado de leer las micro expresiones corporales de sus testigos para intentar conocer lo que están pensando y así resolver el crimen. Muy parecido al rol de Roth, a cargo de Cal Ligthman, protagonista de la galardonada serie Lie to Me, cuyo argumento se asemeja mucho al de El Mentalista.

No obstante, ni Jane ni Ligthman podrían explicar al día de hoy lo que está pensando César Farías. Más allá de lo evidente, que es que la cabeza del seleccionador nacional está enfocada en el partido contra Paraguay, en como golear a los guaraníes para mantener viva la exigua esperanza de la Vinotinto en el camino a Brasil 2014, la respuesta a la pregunta sobre si el oriundo de Güiria seguirá o no al mando del combinado nacional, sólo la tiene él guardada en la cabeza.

Partiendo de que la Federación Venezolana de Fútbol le habría dado las condiciones al oriental para garantizar su continuidad (pese a que parece que ambos habrían aparcado la conversación sobre el tema hasta junio de 2014, cuando finaliza el contrato del estratega), habría que analizar los escenarios, y jugar a pensar como quien tiene la decisión.

Con el ofrecimiento hecho, el primer escenario es el de aceptar seguir. Pero ¿Por cuánto tiempo? ¿Dos años? ¿Cuatro años? Dos años, hasta el cierre de la Copa América de Chile en 2015, le servirían al estratega para seguir acumulando crédito, pensando en el tercer escenario, su futuro lejos de la selección. No obstante, es un riesgo para el futuro de la Vinotinto, al dejarle poco tiempo (tres meses) al nuevo seleccionador nacional para preparar la eliminatoria.

A menos que, ese nuevo técnico sea uno que sostenga una línea continuista, dentro de lo hecho por Farías en sus seis años de trabajo. Ahí la bola pasaría a estar en la cancha de la FVF, encargada de llenar esa vacante.

En el segundo escenario, a cuatro años, el sucrense irá por su segunda eliminatoria completa, sin obviar que existe un desgaste palpable en el comportamiento del equipo entre 2012 y 2013, con tres victorias, tres empates y cuatro derrotas en partidos oficiales, que muestra una línea descendente en comparación al maravilloso 2011, con la campaña de la Copa América de Argentina y el inicio del ciclo hacia Brasil 2014 (4 victorias, cuatro empates, una derrota).

Si Rafael Esquivel y la FVF creen que pueden retomar la senda de 2011 del ciclo Farías, y sobre todo el si el propio sucrense logra reinventarse, ambos pueden asumir el riesgo de ir por cuatro años más, etapa que terminaría en 2018, diez años después de tomar el cargo en la Vinotinto.

El tercer escenario es uno que dejó entrever el propio Esquivel en una entrevista al programa de radio Los Cronistas en días recientes.

El seleccionador nacional tiene sus propias ambiciones, lógicas, como cualquier ser humano. Dirigir fuera del país es algo que lo seduce. Estar con la selección implicaría detener esa idea por, al menos, dos años más.

No obstante, la decisión final sólo la sabe Farías. Y ni Patrick Jane ni Cal Ligthman podrían sacársela antes de que él decida contarla. Ante todos estos escenarios, ¿Qué haría usted? En Twitter: @PabloAGarciaE

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Sobre el autor

Pablo García Escorihuela

Periodista egresado de la UCV. Especialización en Periodismo Deportivo (USB).

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