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Pasión, orgullo y gloria

Metallica: Through the Never

Metallica: Through the Never

Metallica: Through the Never es una de las sorpresas del año. Dirigida por Nimród Antal en 3D, la cinta reinventa el género de la película de concierto, justo cuando la crítica la acusa de venderle el alma al diablo. Culpa de subproductos como One Direction: This Is Us , prefabricados en laboratorios de mercadeo para el consumo de fanáticas.

Hasta el experimentado realizador Morgan Spurlock cae en las redes corporativas de la banda de diseño, operada a su antojo por Simon Cowell, cuyo ego lo lleva a robar cámara durante varios minutos del largometraje. El pintor de la obra se limita a ejecutar el encargo con un cierto oficio técnico, brindando una imagen idealizada tanto de los chicos del grupo como de los promotores del fenómeno de taquilla.

Si el autor de la pieza fuese cualquier hijo de vecino, pues no habría problema...

Pero hablamos del creador de Super Size Me y The Grea- test Movie Ever Sold . Todo un especialista en desmontar el andamiaje de la cultura mainstream. Curiosamente su anterior filme denunciaba el impacto negativo de la publicidad sobre los contenidos de la industria. Por ello no deja de ser irónica la plataforma de lanzamiento de One Direction: This Is Us , concebida por un Morgan Spurlock despersonalizado y comprometido con agudos conflictos de interés.

Atado de pies y manos, apenas logra penetrar en la intimidad superflua de sus protagonistas, reforzando el aura populista de los personajes, empeñados en compararse con los Beatles. Por supuesto, la diferencia es abismal. A propósito del tema, los cuatro de Liverpool descubren el concepto del videoclip de corta y larga duración, para conquistar innumerables fronteras. Así difundían su música en la prehistoria de la globalización, ahorrándose la energía de planificar un tour en cada país del mapa. Una estrategia efectiva, perfeccionada con el paso de los años.

Let It Be los despide en una azotea, cuando la armonía de la formación se resquebrajaba. La pantalla y la cámara evidenciaban el fin de una época. Hoy, ante la declinación de MTV y el furor de las descargas gratuitas, es lógico resucitar el esquema de Help! , pero en tres dimensiones.

Una enemiga declarada de la piratería, Metallica, asume el reto y cumple con creces.

Como sus integrantes ya se desnudaron en el documental Some Kind of Monster , Through the Never elude las trilladas y tediosas declaraciones de sus líderes. Ahora el objetivo es el contrario: ofrecer un comprimido abstracto del repertorio de los gigantes del thrash, hilvanado por una historia de ficción (discutible). Evocando a Stop Making Sense de Talking Heads, la escenografía va levantándose en el proscenio, ilustrando la imaginería apocalíptica y distópica de la banda. Siguiendo los pasos de la ópera rock The Wall , el decorado se autodestruye mientras el mundo circundante sufre un colapso de proporciones bíblicas. Un bolso viejo es recuperado y devuelto a los pies de los maestros de la ceremonia.

Adentro del bulto no hay una incógnita sino el alma y el karma de Metallica. Más allá del bien y del mal, pueden lucirse en el espectáculo de tarima o de regreso a la esencia del garaje, tocando la balada experimental "Orion", encuentro del pasado con el futuro. Frente a la adversidad, solo queda responder con pasión, orgullo y gloria.

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Sobre el autor

Sergio Monsalve

Crítico, documentalista, profesor, director y coproductor del programa de radio, Cinerama

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