• Caracas (Venezuela)

Al instante

blog-head

Nexos y vestigios

<i>Nexos y Vestigios</i>, un collage de los grabados de Hernán Alvarado expuesto en la galería Carmen Araujo Arte

Nexos y Vestigios, un collage de los grabados de Hernán Alvarado expuesto en la galería Carmen Araujo Arte

El domingo 11 de agosto clausuró en la galería Carmen Araujo Arte del Parque Cultural Hacienda La Trinidad la muestra Nexos y vestigios, un sencillo y contundente testimonio que, desde la obra sobre papel, reúne una buena parte del trabajo del artista, docente e investigador zuliano Hernán Alvarado, quien contó para el proyecto con la curaduría de Susana Quintero y el apoyo del espacio expositivo Al Borde, colectivo de jóvenes creadores que desde la ciudad de Maracaibo ya tiene tres años promoviendo y difundiendo nuevas líneas de investigación en torno al arte contemporáneo de la región.

El punto crucial está sellado por el respeto desplegado mediante una iniciativa que desde su primera edición en el Zulia ha venido a Caracas para mostrar los enlaces de un valioso proceso en la obra de un artista.

El conjunto de casi cien piezas exhibidas en sala provienen del archivo personal de Alvarado y abarcan un período muy particular de su vida profesional: los quince años de formación y pesquisa que entre finales de la década de los setenta y mediados de los ochenta experimentó en ciudades europeas como Ginebra, Londres y París; trepidante caleidoscopio de apuntes, trazos, engranajes, pruebas, descubrimientos y huellas que se desprendían del tránsito por la ciudad y del ejercicio constante, para fijarse en los bordes sorpresivos de un papel arrebatado a la cotidianidad, de una libreta de apuntes que se vuelve repentinamente el soporte de una condición secreta e ineludible.

Con frecuencia hemos comentado en esta columna el necesario estudio y revisión que en nuestro país demanda la obra de creadores de generaciones anteriores a la hora de trazar las distribuciones, las pesquisas y las determinaciones de nuestro presente. Allí, en ese lugar solapado por la inmediatez que caracteriza el convulso transcurrir de nuestras sociedades, suelen despuntar las claves formales y conceptuales de algunos recorridos que se abren hacia nosotros, razones intrínsecas de una mirada y de un gesto que nos ayuda en cierta forma a comprender las zonas batientes que en la actualidad visitamos.

Resulta en gran medida revelador que sea precisamente un grupo de jóvenes creadores zulianos quienes hayan seleccionado y promocionado este encuentro, un comentario abierto con un artista de trayectoria y con los referentes de una actividad que proyecta en sí misma un millón de nuevas posibilidades. Del mismo modo, las potencias infinitas de ese pequeño gesto institucional son también la clave que hila el recorrido de toda la exposición, núcleo activo donde se ensamblaron collages, intervenciones, serigrafías, grabados, matrices de impresión, dibujos, ordenaciones y líneas de intercambio en los que laten las estructuras probables que rasgarán las cartografías de una arquitectura futura.

En cada una de las piezas subsiste de un extraño modo lo inabarcable, intersticio hundido y abierto, incisión efímera y eterna que no sólo transporta hasta nuestros días los brotes de una acción íntima que se desplomó para confrontarse en su momento con los grandes relatos del arte contemporáneo; sino también y con mucha más fuerza nos coloca dentro de los sonoros vínculos de una actividad casi performática: emanación autónoma que desde la isla de Toas, en el estado Zulia, donde el artista nació, se transmuta en la sala de exhibiciones como la confesión visual y el diálogo elocuente de un hombre frente al mundo.

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Google Plus One:

  • Addthis Share:

Sobre el autor

Lorena González

Curadora e investigadora de arte contemporáneo.

Histórico