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El vuelo trunco de las Águilas

Las Águilas jugarán hoy dos partidos contra los Bravos y mañana pudieran repetir la dosis | AVS Photo Report

Las Águilas jugarán hoy dos partidos contra los Bravos y mañana pudieran repetir la dosis | AVS Photo Report

¿Quéhicieron mal las Águilas? ¿Por qué el equipo más exitoso en las pasadas seis rondaseliminatorias, el único que ha avanzado a los últimos seis playoffs, quedófuera de la final, una vez más?

¿Quépuede hacer la directiva, para cambiar esto? ¿Cuándo terminará la larga esperade la afición zuliana, que desde enero de 2000 no ve a su equipo en una seriedecisiva?

Elbalance de la temporada 2013-2014 para los occidentales es más difícil queotras veces, porque esta vez sí influyó la mala suerte. Y hay un problemacuando eso ocurre: el infortunio puede convertirse en un refugio para la huida,el elíxir que haga sentir mejor a quien dirige la divisa.

Losrapaces perdieron a Alex Torres antes de la semifinal, por orden de Tampa Bay.

Aguardarona Oswaldo Arcia hasta el quinto juego de los playoffs, un lapso que probó serdecisivo, con tres derrotas en Maracaibo que pesaron demasiado, mientras laofensiva languidecía a la espera del batazo.

Vieroncaer entre lesiones a Dwayne Pollok, Josh Schmidt y Austin Bibens-Dirkx, laenvidia de los otros siete equipos en otras ocasiones, consecuentes brazosimportados, integrantes en el pasado de la rotación más estable de la liga.

Sufrieronla baja de Mark Minicozzi por un pelotazo en la cabeza, el bate que habíantraído para proteger a Ernesto Mejía en el lineup.

Vieronmarcharse a Hernán Pérez cuando hacía más falta, por decisión del propiojugador y a pesar de haber logrado el equipo el permiso de Detroit, inclusohasta la final.

MarwinGonzález y el cubano Juan Carlos Linares, émbolos de la producción, selastimaron en enero.

Yun bullpen lleno de pitchers prometedores jamás pudo responder a lasexpectativas, siendo motivo de temor en la eliminatoria y la razón última de lacaída en la postemporada.

¿Sepuede ganar así?

Huboaciertos, sin duda. El manager Luis Dorante y la directiva manejaron con éxitoel tenso momento que ocurrió en la cueva, cuando la nómina parecía partirse enpedazos. De aquello sólo quedó una baja, la del cubiche Félix Pérez, y tal vezel cambio de Hernán Pérez por el “Polllito” Henry Rodríguez.

Eldraft de sustituciones sirvió para reforzarse, por fin, no para taparcarencias. Además, no hubo que buscar peloteros de bajo salario debido aestrecheces presupuestarias.

Marwinse identificó con su nueva divisa, conectó con el público y rindió mientrasestuvo sano, e incluso al jugar con dolor.

EnderInciarte se graduó como figura y brilló con creces en lugar del ya ido GerardoParra.

LasÁguilas poseen uno de los grupos jóvenes con más talento que existe en elcircuito y algunas de sus estrellas seguirán jugando aquí desde octubre y hastaenero, como Mejía.

Todoello hace que esta sea una despedida agridulce. Esta parecía ser la zafra.

Laprimera reflexión de la directiva es interesante: hay que dar profundidad alroster, conseguir jugadores veteranos que ayuden desde la banca y den el pasoal frente cuando caigan los grandes. En pocas palabras, que haya varios JoséFlores junto a los Alí Castillo, hombres de experiencia junto a los jóvenes enascenso.

Seráentretenido ver qué ocurre. La última vez que escuchamos a Jorge Urribarríexpresar una necesidad (“Un shortstop que las coja todas, un Gregorio Petit”,dijo entonces) obtuvo a Freddy Galvis.

Culpara Dorante, a priori, luce injusto, a la espera del necesario análisis final..Sí, el propio piloto ha hecho un mea culpa preliminar, pero Buddy Bailey es elúnico estratega con más consistencia en este circuito y no podemos olvidar losagujeros que tenía su pitcheo.

¿QueDorante se equivocó? Varias veces. ¿Y quién no? Pero veamos ¿dónde hay otromanager que garantice jugar en enero, campaña tras campaña, como muestra suhistorial?

Elcambio en el Zulia empezó hace un tiempo. Era necesario hacerlo y la fanaticadatenía razón de quejarse en aquel entonces.

Lasuerte es casquivana. A veces acompaña y premia, a veces da la espalda y se va,como sucedió en esta oportunidad.

Elcamino que lleva a la final y al esquivo, anhelado título pasa por mantener eserumbo iniciado hace no tanto tiempo. Sin escatimar recursos. Sin volver atrás.

@IgnacioSerrano

www.elemergente.com

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Sobre el autor

Ignacio Serrano

Periodista egresado de la UCAB. Locutor. Colaborador y columnista de ESPN. Conductor de televisión

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