• Caracas (Venezuela)

Al instante

blog-head

Esos que sueñan en la Venezuelan Summer League

Un puñado de hombres de beisbol sueña en el centro del país. 

La Venezuelan Summer League comenzó esta semana. Técnicos, coaches y scouts, son menos de medio centenar, ponen su ilusión y esperanza en estos cuatro meses de acción, de donde quizás salgan dos o tres súper estrellas.

Las grandes firmas no suelen pasar por este circuito.. Esos bonos millonarios son enviados directamente al norte. Pero la VSL, a pesar de ello, ha cumplido un papel crucial en el crecimiento de nuestra pelota.

Su impacto ha sido total. No habría un centenar de grandeligas criollos cada año, de no expandirse de tal forma la base de la pirámide. No tendría generaciones de refresco la LVBP, ahora que las imposiciones de la gran carpa abarcan incluso a peloteros de ligas menores, de no haberse creado el sistema de academias que hoy agoniza.

Cinco organizaciones quedan en Venezuela. Cuatro de ellas compiten en la VSL: los Tigres, los Rays, los Filis y los Cachorros. La quinta funciona como campamento de formación, sin tomar parte del torneo: los Mellizos..

Ha sido difícil dar continuidad a la idea. Nuestro país está en crisis, qué duda cabe, y cada arista de esa crisis ha impactado en el proyecto original, haciendo que poco menos de una veintena de escuadras de la MLB se haya marchado ya.

Los problemas son los mismos que vivimos los ciudadanos de a pie. La delincuencia, por ejemplo; varias veces ha ocurrido que el malandraje toma las instalaciones y roba, hurta, destruye. O la escasez, últimamente; hay que conseguir proteína, harinas, alimentos en general para 35 o 40 personas que desayunan, almuerzan y cenan.

Un puñado de hombres de beisbol sueña, mientras todas esas dificultades muestran los dientes.

Un técnico involucrado desde hace años en este proyecto dejaba ver su corazón roto al hablar de la mengua de las academias.

Otro más aseguraba que su organización no se marcha, porque cree en el país y en el enorme potencial que ofrece.

Los espacios dejados por los que se han ido serán llenados por los que se quedaron. Pero por más que los Marineros se lleven a todo su personal a República Dominicana, nunca será igual al entramado original.

A José Altuve no se lo habrían llevado a Santo Domingo, porque de hecho nadie lo quería firmar, y los Astros lo hicieron porque no perdían mayor cosa si lo contrataban y lo ponían a jugar en la VSL.

A Luis Valbuena no se lo habrían llevado a Quisqueya, porque llegó a la academia de los Marineros como el hermano menor de uno de sus empleados, y poco a poco cautivó a los técnicos con su bateo y su fildeo, que practicaba en solitario cuando ya habían terminado su trabajo.

A Magglio Ordóñez no se lo habrían llevado a Dominicana, porque no tenía cabida con los Astros y los Medias Blancas decidieron darle un vistazo, a ver si tenía futuro.

Un puñado de técnicos y scouts sueña en el centro del país, ahora que la Summer ha vuelto a empezar. Sueña con otro Altuve, otro Valbuena, otro Ordóñez, y también otro Félix Hernández, otro Víctor Martínez.

Uno de ellos nos aseguró que no se van, porque su organización está convencida de la enorme cosecha que puede lograr en Venezuela.

Es la misma convicción de quienes creen que los buenos tiempos han de llegar. Y que será mejor estar allí, para ser testigos y sacar provecho.


Twitter: @IgnacioSerrano

www.elemergente.com

 


  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Google Plus One:

  • Addthis Share:

Sobre el autor

Ignacio Serrano

Periodista egresado de la UCAB. Locutor. Colaborador y columnista de ESPN. Conductor de televisión

Histórico