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El fin de la Pesadilla

Josh Kroeger se marcha. Su regreso a la LVBP se saldó en apenas 11 juegos y 38 turnos. Se va a Estados Unidos y no está previsto su retorno. Es, posiblemente, el final de su carrera como pelotero.

Kroeger cierra discretamente una carrera sobresaliente en la pelota local. Fue Jugador Más Valioso, protagonista en dos finales y uno de los importados más populares del país, especialmente entre la legión caraquista, que le quiso como uno de sus favoritos y denostó por su salida.

La “Pesadilla” protagonizó una pulseada con la gerencia de los Leones, lo que convirtió a Juan Vicente Zerpa y Luis Ávila en dos de los ejecutivos más impopulares del circuito.

Estuvo sin jugar profesionalmente entre abril de 2013 y noviembre de 2014. Había razones para que los melenudos le pidieran probarse en la paralela, antes de garantizarle un contrato. Tantas razones como las que tenía el outfielder para exigir ese pacto garantizado, gracias a sus cuatro buenas campañas con los felinos.

Kroeger, al final, aceptó la oferta de los Bravos, que era básicamente la misma, pero 12 meses más tarde: venirse a su riesgo, jugar en el Programa de Desarrollo y demostrar allí si le quedaban tiros en la faltriquera.

Su llegada a Margarita levantó nuevas quejas de los seguidores capitalinos. Y ni hablar de lo dicho luego de su estreno con los insulares: tras cuatro encuentros, tenía 6 hits en 14 turnos, con .429 de average y 1.009 de OPS.

Se equivocó el Caracas, dijeron muchos. Zerpa mintió, al decir en junio que Kroeger estaba retirado.

El caso es que sí lo estaba. La “Pesadilla” había colgado los spikes, mientras dedicaba más tiempo del habitual a su familia y comenzaba a labrarse una nueva carrera, ahora como buscador de talentos en la pelota colegial.

De allí se vino Kroeger. ¿Fue la pausa tan larga, casi 18 meses sin ver pitcheos en vivo? ¿Fue en verdad una lesión en el hombro izquierdo?

El toletero zurdo fue sacado este miércoles del roster y la gerencia ve improbable su vuelta. Será padre por segunda vez el 21 de diciembre. Aún estando sano, no regresaría para entonces. Y por no haber bateado lo suficiente, es más improbable aún que sea convocado para los playoffs, incluso si los propios neoespartanos avanzan.

Porque a partir del quinto encuentro de éste, su retorno, Kroeger fue menos la “Pesadilla” y más el jugador que estaba inactivo en casa. En los siguientes 24 turnos sólo dio 3 hits. Había sumado dos tubeyes en aquellos cuatro juegos de estreno y apenas agregó uno en adelante, sin empujadas. Su línea ofensiva cayó a .237/.316/.286/.602.

Con esos números, hasta podría creerse que la lesión es la excusa perfecta para una despedida elegante.

Volveremos a saber de Kroeger. Dentro de cinco años, si no intenta otro regreso, aparecerá en las planillas de votación para nuestro Salón de la Fama, como sucede con todo importado con cinco campañas aquí.

Él tiene seis y un buen caso, que dará para polemizar en 2019. Fue una vez Más Valioso, dos veces Jugador de la Semana, disputó dos finales, que ganó, y bateó para .297/.401/.482/.883.

¿Una leyenda? Tal vez sea exagerado decirlo, aunque eso se decidirá en la votación. ¿Una figura de nuestro beisbol? Sin duda alguna. Especialmente inolvidable para las huestes del Caracas.

 

Twitter: @IgnacioSerrano

www.elemergente.com

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Sobre el autor

Ignacio Serrano

Periodista egresado de la UCAB. Locutor. Colaborador y columnista de ESPN. Conductor de televisión

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