• Caracas (Venezuela)

Al instante

blog-head

El emergente

VALENCIA

¿Quién terminará siendo el héroe inesperado de esta final? Todos estamos aguardando ver los batazos de Pablo Sandoval. Es posible creer que Ernesto Mejía o Luis Jiménez puedan soltar un extrabase cada vez que vayan al home. Un sólido desempeño de Carlos Zambrano sobre el morrito sería algo normal. Hay peloteros obligados a responder a su trayectoria. Pero en series como esta, de tan pocos juegos, con frecuencia surgen figuras cuyo protagonismo nadie anticipó.

El único no-hitter en las finales del beisbol venezolano pertenece a Urbano Lugo. ¿Por qué sería eso una sorpresa? Lugo tiene una estatuilla en el Salón de la Fama de Valencia, gracias a una sólida carrera como abridor del Caracas y por haber lanzado en las grandes ligas en un tiempo en el que no era habitual ver a venezolanos iniciando encuentros allí. En enero de 1987, el falconiano estaba por cuarto torneo en la rotación de los Leones y se preparaba para trabajar por tercer año seguido en la gran carpa. Era un "sospechoso habitual". Tanto, que su última presentación en una serie decisiva, en 1998, fue un blanqueo de siete hits y ningún boleto, contra los Cardenales, en Barquisimeto. Aquella noche dijo adiós al beisbol de manera brillante.

Es todo un contraste con el único no-hitter en las series mundiales, a cargo de Don Larsen. La historia es muy conocida, pero recordémosla para lectores más jóvenes: Larsen fue un oscuro serpentinero, que en 1956 estaba en su cuarta justa en las mayores. En 1954 había tenido una foja de 3-21 con los Orioles, que apenas iniciaban el camino para dejar atrás su época fútil en San Luis, cuando la franquicia se apodaba Carmelitas (en inglés Browns, o "marrones", "tostados", elija usted). En sus 14 campeonatos, repartidos entre siete equipos, apareció en 412 encuentros, tuvo 3.78 de efectividad y una relación de 849 ponches y 725 boletos en 1548.0 episodios. Fue tan discreto, Larsen, que al retirarse tenía una efectividad ajustada de 99, es decir, uno por ciento por debajo de la media de la liga allí donde él lanzó.

Pues bien, terminó siendo este personaje quien completara un no-no en 1956, que además fue un juego perfecto. No lo hizo Sandy Koufax, no lo hizo Nolan Ryan. Tampoco Steve Carlton, Christy Mathewson o Roger Clemens. El único pitcher que ha dejado sin hits ni carreras a sus oponentes en el clásico de octubre es este derecho que casi tuvo una relación de un abanicado por cada pasaporte, que se despidió con foja de 81-91 y cuyo único modo de ingresar al Salón de la Fama de Cooperstown fue a través de una hazaña individual, que le permitió entregar parte de sus aperos para ser exhibidos en el museo contiguo al pabellón. En la pasada final, que los Tigres conquistaron ante los Tiburones, emergió de la nada José Martínez, "Goyito".

El gran público nada sabía de él. Sólo los aficionados aragüeños tenían en claro que se trataba de un utility que andaba en su sexta temporada con los bengalíes, transitorio titular en la 2007-2008, únicamente. Martínez apenas tuvo un turno en la ronda eliminatoria y siete en la semifinal de la 2011-2012, pero mostró poder en la liga paralela y el manager Buddy Bailey le usó en cinco de los seis partidos contra La Guaira. Terminó con una línea de .500/.588/.714 y un OPS de 1.303, como si se tratara de Luis Jiménez y no de José Martínez. De allí siguió rumbo a doble A, donde terminó como Jugador del Año en las granjas de Houston. En esta serie entre Magallanes y Lara, con tantos nombres retumbantes y tantos sospechosos habituales, cabe preguntarse, pues, ¿quiénes serán los héroes inesperados?

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Google Plus One:

  • Addthis Share:

Sobre el autor

Ignacio Serrano

Periodista egresado de la UCAB. Locutor. Colaborador y columnista de ESPN. Conductor de televisión

Histórico