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El curioso récord de Josh Barfield

Josh Barfield todavía es sujeto de polémica entre la afición y el periodismo en Venezuela.

Nació en Barquisimeto, pero se crió en Estados Unidos y nunca regresó.

Tiene garantizada la nacionalidad venezolana, de acuerdo con la Constitución Nacional, y no ha renunciado a ese derecho. Pero no tiene pasaporte local.
Tal dicotomía hace que algunos le cuenten en nuestra lista de grandeligas y que otros le dejen por fuera.

Como este columnista respeta la Constitución, también respeta la inclusión de Barfield, aunque no le guste.

El ex camarero ya se retiró. O al menos, no hay noticias de él desde que en 2013 jugara en una liga independiente. Fue un prospecto importante en su momento, el segunda base del futuro en San Diego. Pero su camino se descarriló, luego de dar 13 jonrones en su año de novato.

¿Y a cuenta de qué revivimos hoy el caso de Barfield?

Porque acaba de realizarse el draft colegial en la MLB y al menos dos peloteros connacionales fueron seleccionados: Andrés Pérez, hijo del ex bigleaguer Eduardo Pérez, y Jesús Luzardo, nacido en Perú, de padres venezolanos y criado en Venezuela.

Ambos, por cierto, tienen doble nacionalidad, lo que les hermana con Barfield, Aurelio Monteagudo, Felipe Paulino, Oswaldo Guillén y otros más. Aunque ese no es el tema de esta columna.

El tema es que al menos ya llega a 40 el número de compatriotas que han dado el salto al beisbol profesional a través del draft colegial. Es una suma importante. Y sin embargo, apenas un miembro de ese largo listado ha completado el sueño de llegar a las mayores.
¿Ya adivinaron? Sí, se trata de Barfield.

Dos de ellos fueron tomados en la primera ronda. Hernán Adames, un campocorto de buenas manos, que luego jugó con los Tigres de Aragua, fue la selección número 19 en 1986, pero hizo mayor cosa. David Espinosa, tomado en el turno 23 en 2000, estuvo muy cerca de llegar, pero paró su desarrollo en Triple A y allí se quedó.

A Espinosa le vimos en la LVBP con el Magallanes, cuando ya no era un súper prospecto. Jugó en circuitos independientes al menos hasta la campaña pasada.
Otros que fueron tomados más abajo, en otras rondas, también se quedaron muy cerca. Ricky Orta estaba encaminado, pero se lesionó el codo en Doble A y perdió su carrera. A Abel Nieves le faltó batear un poco más para dar el último salto, tras llegar a Triple A. Renny Osuna escaló hasta Doble A.

Que sólo uno de los 40 haya jugado en la gran carpa ratifica lo difícil que es el camino del desarrollo en los diamantes. Por cada centenar de firmas, unos pocos llegan. Y sólo una cuarta parte de esos privilegiados consigue un nivel estelar.

Giovanny Alfonzo, hijo de Edgar Alfonzo, es uno de los más recientes en probar. Dio el salto hace un año y por ahora intenta batear en Clase A media.
Puede que Carlos Asuaje rompa esa tendencia. No está protegido en el roster de los Padres, lo que lo dificulta, pero está bateando sobre .330, con más de .890 de OPS y muchos extrabases. Además, tiene la capacidad de jugar en el cuadro y el outfield.

Asuaje nació en Barquisimeto, es agente libre en la LVBP y está radicado en Estados Unidos desde hace muchos años. Es posible que también tenga la doble nacionalidad.

Ya veremos si llega, como parece cerca, y termina compartiendo el curioso récord de Barfield.

@IgnacioSerrano
www.elemergente.com


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Sobre el autor

Ignacio Serrano

Periodista egresado de la UCAB. Locutor. Colaborador y columnista de ESPN. Conductor de televisión

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