• Caracas (Venezuela)

Al instante

blog-head

El muy curioso caso de Luis Valbuena

Luis Valbuena sacudió dos jonrones el martes. Dos batazos con autoridad. 

Fue la tercera vez esta temporada que el zuliano dispara dos vuelacercas en un mismo encuentro. Antes de esta campaña, sólo lo había conseguido en una oportunidad. Fueron los tablazos números 18 y 19 para él, otra curiosidad. No ha llegado a la mitad de la temporada y su tope personal en un torneo completo era 16, impuesto en 2013 e igualado en 2014. Su proyección actual es de 42. 

¿Cuántos venezolanos han superado los 40 vuelacercas en una campaña de Grandes Ligas? Antonio Armas, Andrés Galarraga, Richard Hidalgo y Miguel Cabrera. La crema de la crema. Los más notables exponentes del poder criollo. 

Pero la insólita cosecha de Valbuena incluye otros datos y rarezas que hacen de la suya una actuación sin par. 

Su poder es real. Recuerda Emilio Carrasquel, el hombre que lo firmó para los Marineros, que el actual antesalista de los Astros era un catcher que no corría mucho ni tenía la estatura que se busca en esa posición. 

"Pero nos llamó la atención su fuerza", recordó Carrasquel, hace poco. 

Fue esa la razón por la que Seattle decidió probarle como infielder y darle una oportunidad. Hoy, cada tablazo fuera del parque que conecta Valbuena es un homenaje al buen ojo de aquellos scouts. 

Esto no ha impedido que algunos analistas sugieran que la titularidad del toletero zurdo no está garantizada. Uno de ellos, al ser subido el campocorto Carlos Correa, escribió días atrás que, si Correa puede estabilizarse en la posición, forzará la mudanza de Jed Lowrie a la tercera base, una vez que éste deje la lista de incapacitados. 

¿Cómo? ¿Valbuena a la banca, para dar lugar a Lowrie? Los promedios del venezolano son la razón por la que su desempeño no es visto todavía como el de un súper estrella. 

El cardenalero amaneció este miércoles con .195 de average, un promedio de embasado de .269 y .456 de slugging. 

Sólo el tercero de esos guarismos es auspicioso. Los demás demuestran que Valbuena está chocando muy poco la pelota y se está poniendo en circulación a una rata inferior a la necesaria por su divisa. Se ha ponchado 60 veces en 64 encuentros. 

Uno de cada cuatro turnos ve pasar el tercer strike o abanica la brisa. Es un exceso, posiblemente causado por un swing extremadamente largo. Es probable que un swing más corto le diera menos ponches y más hits, a costa de sumar menos cuadrangulares. Es muy raro lo que está viviendo Valbuena. 

De hecho, si las proyecciones se cumplen, se convertirá en el primer pelotero en la historia con una justa de 40 bambinazos y menos de .200 de average. 

Es tan raro, que sólo tres toleteros han sacado cuatro decenas de tablazos y han cerrado con .240 o menos: Adam Dunn, José Canseco y Curtis Granderson, de acuerdo con el motor de búsqueda de Baseball Reference. La marca ominosa pertenece a Dunn, el único en hacerlo más de una vez. Sacó 41 pelotas en 2012, con .204 de promedio. 

También se ponchó 222 veces, líder de la Liga Americana. 

Ese todo o nada es lo que impide a los analistas proclamar a Valbuena como un grande. 

Sus 14 jonrones sin gente en base posiblemente tengan que ver con el bajísimo promedio de embasado de los Astros. Pero su guante y su poder asoman un potencial que puede llevarle a niveles estelares, cuando se ponche menos. 

@IgnacioSerrano 

www.elemergente.com

iserrano@el-nacional.com




  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Google Plus One:

  • Addthis Share:

Sobre el autor

Ignacio Serrano

Periodista egresado de la UCAB. Locutor. Colaborador y columnista de ESPN. Conductor de televisión

Histórico