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David Peralta, el candidato

¿David Peralta cuarto bate? Varias veces escuchamos esa exclamación luego de que el manager Chip Hale diera la noticia al final del spring training: sí, el ex lanzador sería el custodio de Paul Goldschmidt en el medio del lienup, cuando el pitcher contrario fuera derecho.

Peralta tardó casi dos meses para darle la que razón a su piloto.  Ese lento inició en abril, que se extendió por casi toda la primera mitad, impide que podamos considerarle el bateador más consistente de Venezuela en 2015. Pero casi. Casi.

Bateó para .250 en ese primer mes. Subió en mayo a .263 y ligó para .274 en junio. Nada que impresione. Dio 14 dobles, 2 triples y 6 jonrones en ese lapso.

Su línea ofensiva el primero de julio era aceptable, pero discreta, con .265/.336/.441 y apenas 32 empujadas.

¿Cuarto bate? Esos no son los números de un ocupante de la mitad del lineup, especialmente con Goldschmidt por delante.

Pero el carabobeño guardaba lo mejor de sí para el final.

¿Recuerdan el intento de los Rojos por adquirirle, en el receso entre temporadas? Tenían toda la razón. Y los D’backs tuvieron razón al no aceptar lo que Cincinnati ofrecía a cambio.

Peralta terminó teniendo una sólida, muy buena cosecha. Lo que hizo entre el primero de julio y el final de la zafra es brillante.

Disparó 8 tribeyes más en ese lapso, una cifra notable, para cerrar como líder de la Liga Nacional, con 10. Puso una línea de ..349/.400/.585, que bien podría corresponder a Miguel Cabrera. Llevó 46 anotaciones al plato. Se equiparó con Goldschmidt como la figura ofensiva de Arizona.

Ese despliegue es lo que tiene al jardinero izquierdo como inesperado candidato al premio Luis Aparicio, como algunos han asomado.

No fue campeón bate, como Miguel Cabrera.

No peleó el liderato de jonrones, como Carlos González.

No dio 200 hits ni encabezó a los robadores, como José Altuve.

No ponchó a 200 rivales, como Carlos Carrasco.

No peleó la cima de los ganadores ni logró récords de pitcheo para la expedición venezolana, como Félix Hernández.

No avanzó en el escalafón de todos los tiempos entre los mejores salvadores, como Francisco Rodríguez.

Aquellos lograron metas rotundas, en algunos casos clamorosas. Peralta acaso puede mostrar el liderato de tribeyes como su mayor trofeo. Es, al igual que Francisco Cervelli, un callado, aunque muy merecedor candidato.. Igual que Odúbel Herrera, Ender Inciarte, Rougned Odor y Héctor Rondón.

El toletero zurdo cerró con .312/.371/.522. Sólo inició 116 juegos, lo que ayudó a que únicamente golpeara 17 jonrones y sumara 78 empujadas. De hecho, terminó apenas por encima del mínimo de apariciones necesarias para el título de bateo, con 517.

Volvamos a ver su línea ofensiva: excelente average, estupendo promedio de embasado, brillante slugging.

Peralta no va a ganar el Luis Aparicio. Al menos no esta vez. Varios de sus compatriotas hicieron cosas que quedarán escritas en los libros de historia. Es difícil competir contra eso.

Pero merece aparecer en la votación. Y va a figurar. En este 2015 logró una sólida campaña que, a sus 28 años de edad, puede convertirse en un 2016 excepcional.

Peralta terminó alineando como el cuarto bate de los D’backs, sin que nadie protestara por ello. Nada mal para alguien que comenzó su carrera como lanzador.


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Sobre el autor

Ignacio Serrano

Periodista egresado de la UCAB. Locutor. Colaborador y columnista de ESPN. Conductor de televisión

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