• Caracas (Venezuela)

Al instante

blog-head

El día en que Carlos Silva sustituyó al Rey Félix

Tres veces ha logrado un título mundial el beisbol venezolano. Lo consiguieron los Héroes de 1941 y los equipos que en 1944 y 1945 participaron en los campeonatos organizados por aquel tiempo, génesis de la LVBP.

La afición, sin embargo, posiblemente recuerde el año 2009 como el punto más alto de la pelota criolla, a pesar de que entonces no hubo corona ni fiesta, como medio siglo antes.

Pudo ser el Clásico Mundial de esa ocasión la reedición de lo sucedido en el 41, en La Habana. Pudo serlo y más, porque el torneo reunía a la crema de las Grandes Ligas, un nivel de competencia que los héroes liderados por el Chino Canónico no debieron afrontar.

Fue también el punto de quiebre en la carrera de Luis Sojo como manager. Al frente de la Vinotinto, en ese marzo imborrable, tomó una decisión que desde entonces la fanaticada le ha recriminado sin perdón: en plena semifinal, prefirió a Carlos Silva como abridor contra Corea del Sur, reservándose a Félix Hernández para una eventual final.

Silva no era cualquier pitcher, aunque ciertamente estaba en declive, después de firmar con los Marineros y perder efectividad en las mayores.

“Tanto Carlos como Félix están listos para hacer un gran trabajo en el montículo”, dijo Sojo a los reporteros, la víspera del lance. “Elegir a Carlos para el partido contra Corea del Sur ha sido una decisión del piloto, porque considero que nos puede dar la versatilidad que necesitamos en 100 lanzamientos”.

Fuera lo que fuere aquello, el caso es que al guayanés le tocaba ese día, según el turno de la rotación. Tal vez el piloto estuviera pensando anticipadamente en el posible choque decisivo contra Japón, para lo cual sería valioso contar con el Rey Félix. O quizás estaba siendo él mismo, al tomar la decisión.

Sojo no es Joe Torre, Tony LaRussa ni Oswaldo Guillén. Es Sojo, piensa como Sojo y decide como Sojo.

Como jugador, se sobrepuso siempre a los grandes retos, gracias a una dosis de coraje pocas veces vista en los diamantes nacionales. Como estratega, no podía sino ser fiel a eso: no quiso irrespetar a Silva y consideró que su respaldo posiblemente haría que el guayanés diera el extra necesario, a fin de salvar el obstáculo.

Además, y esto era crucial, era mejor contar con Hernández ante el potente Japón, en vez de Silva.

Omar López, manager de Anzoátegui en esta Serie del Caribe, nos hizo recordar ese episodio este viernes, al razonar los motivos por los que Daryl Thompson, no Omar Poveda, tomaría la pelota para la semifinal contra Pinar del Río.

“Thompson, junto con (José) Álvarez, fue una de mis mejores cartas durante la temporada”, explicó el estratega de los Caribes. “Si no está José, entonces mi número uno es Thompson. Y tiene los días de descanso”.

López remató con un argumento irrebatible: “Confío en Poveda, pero tengo que ir con el número uno de la rotación en la semifinal. Tiene los días de descanso. Y para que haya domingo, tenemos que ganar el sábado”.

Corea del Sur apabulló a Silva en el primer inning y sentenció el duelo antes de tiempo, eliminando a Venezuela 10 carreras por 2.

“Estoy aquí para tomar decisiones”, se defendió Sojo, luego de la debacle. “Eso es parte de la pelota. Nunca cruzó por mi mente meter a Félix”.

Quizá por eso no hubo domingo en 2009.


Twitter: @IgnacioSerrano

www.elemergente.com


  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Google Plus One:

  • Addthis Share:

Sobre el autor

Ignacio Serrano

Periodista egresado de la UCAB. Locutor. Colaborador y columnista de ESPN. Conductor de televisión

Histórico