• Caracas (Venezuela)

Al instante

blog-head

Analizando el cambio entre Aragua y Magallanes

¿Quién recuerda a Roberto Petagine?
 
El margariteño tuvo una carrera interesante en el beisbol profesional, que debería ser sujeto de discusión a la hora de hablar de nuestro Salón de la Fama.
 
Es cierto, no brilló tanto en la pelota local, aunque fue figura importante del Caracas en los años 90. Y tampoco triunfó en las grandes ligas, pese a sus muchos intentos.
 
Petagine, sin embargo, será recordado por logros notables. Fue dos veces Jugador Más Valioso en las menores, en triple A, de manera consecutiva, y también en la Liga Central del Japón, uno de los dos circuitos que componen la NPB.
 
¿Cuántos peloteros venezolanos han conseguido lauros semejantes? No muchos. Pero hay algo más por lo que el inicialista y toletero zurdo estará para siempre en la memoria de sus contemporáneos: por su proverbial selectividad en el home y por haber sido cambiado a un equipo en el que jamás jugó.
 
Ese pacto entre los Leones y los Caribes fue clonado esta semana por Tigres y Navegantes. Hace una década, los melenudos enviaron a Petagine a Oriente, a cambio de Tony Armas. Hoy, Magallanes adquirió a José Mijares y envió al Aragua a Freddy García.
 
Dos jugadores que dejaron de venir a esta liga (Petagine y García) por dos con una personalidad especial, que signó su recorrido en la LVBP (Armas y Mijares).
 
¿Quién ganó aquella transacción? La tribu jamás contó con el aporte ofensivo que anhelaba, pues el primera base neoespartano no tomó un turno con su nueva divisa.. Y aunque el pitcher tuvo unos pocos episodios con los capitalinos, se marchó en plena final debido a su boda y ya no regresó.
 
¿Quién gana hoy?, preguntan los aficionados. ¿Qué equipo sale ganando con el acuerdo que se anunció la noche del miércoles?
 
Como en todo convenio, abundan las aristas de interés. Hay negros, blancos y abundantes grises.
 
En el papel, jugando a pintar un mundo ideal, todos ganan. Mijares ha sido uno de los relevistas criollos más exitosos en las mayores este siglo y García es el pitcher nativo con más victorias en la gran carpa.
 
Uno puede convertirse en puntal del bullpen turco, enemigo de zurdos y derechos en el octavo o noveno inning. Otro puede ser el número uno de una rotación rayada urgida de brazos probados.
 
Pero hay un detalle crucial en el análisis: ¿Quiénes son, verdaderamente, los monticulistas adquiridos?
 
¿Son de verdad un relevista dispuesto a triunfar en la LVBP y un abridor con ganas de hacer resurgir su carrera, usando Venezuela como trampolín?
 
¿Son dos serpentineros que viven la cuesta descendente de sus trayectorias?
 
¿Tienen hambre de aplauso, todavía? ¿O estamos ante el mismo tirador que abandonó en cada ocasión que pudo a su novena aquí, aduciendo múltiples excusas, y ante el mismo veterano que cada vez habla con más certeza sobre su retiro?
 
Cualquier análisis pasa por dilucidar quiénes son los pitchers cambiados el miércoles. Por lo tanto, hay al menos cuatro lecturas en esa negociación que filibusteros y bengalíes cerraron esta semana.
 
Puede que ganen ambos. Que Mijares por fin se discipline, se incorpore pronto y sea uno de los bomberos más usados por el manager Carlos García. Que García brille en una o dos campañas, antes del retiro, y le dé 15 o 20 buenas aperturas a su nueva novena, incluyendo victorias en los playoffs.
 
Puede que sólo ganen los bucaneros. Que el zurdo, en efecto, recomponga su carrera, como hizo Richard Garcés cuando recorrió el mismo camino que su colega hará ahora, de Maracay a Valencia. Que García lance poco o nada, como fue con la nave, bien porque no considere que le hace falta o porque prefiera el retiro.
 
Puede que sólo ganen los felinos. Que Mijares siga siendo víctima de su carácter, como la vez que Buddy Bailey lo sacó en medio de un relevo, o cuando consideró que le ofrecían poco salario, o cuando no le garantizaron ser cerrador, o cuando le inscribieron en el roster sin haber firmado, o cuando tuvo un aparatoso accidente de tránsito en las curvas de Choroní.
 
Puede que nadie gane. Que la decisión de los Medias Rojas de no contar con el relevista, en marzo, y su imposibilidad de conseguir otro contrato en las mayores, sean señales de decadencia, un peligro doble, dado los antecedentes mostrados durante su mejor época con los Tigres. Y que el Jefe, después de su experiencia en Taiwán, donde está lanzando actualmente, le ponga fin a su trayecto en los diamantes, donde ya ganó fama, dinero y futuro.
 
¿Cuál es el cambio que realmente firmaron Luis Blasini y Carlos Guillén?
 
Blasini habló con Mijares. El ex bigleaguer prometió reportarse temprano. Guillén conversó con su amigo y compadre García. El antiguo as le habló de sumarse desde el comienzo.
 
Es la natural luna de miel que sigue a cada pacto. El tiempo dirá si uno o ambos clubes le sacan provecho al cambalache, o si, por el contrario, este será el clon de aquel acuerdo que hace años involucró a Petagine y a Armas, donde ningún equipo ganó.

@IgnacioSerrano
www.elemergente.com

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Google Plus One:

  • Addthis Share:

Sobre el autor

Ignacio Serrano

Periodista egresado de la UCAB. Locutor. Colaborador y columnista de ESPN. Conductor de televisión

Histórico