• Caracas (Venezuela)

Al instante

blog-head

Alex Romero y los adioses de la dinastía

Tiene que pasar. Tarde o temprano, hasta David Concepción iba a marcharse. Es la ley de la vida.

Los héroes de la dinastía aragüeña, la última hasta ahora en la LVBP, han ido saliendo de los Tigres uno a uno, por distintas razones.

Ya no están Horacio Estrada, Josmir Romero, Rosman García, Víctor Moreno, Francisco Buttó, Yorman Bazardo, Raúl Chávez, Alex Delgado, Ramón Castro, Luis Rodríguez, Ronny Cedeño, Luis Maza, Héctor Giménez y ahora Alex Romero, enviado a las Águilas en el cambio del sábado por Sandy León.

Una parte de la afición sangra copiosamente por la herida abierta en la memoria. La gerencia de Aragua ha sido pragmática. ¿Tiene razón? ¿Comete un error?

Pactos como estos sólo deben evaluarse por el valor neto de cada involucrado en el corto plazo, primero, y por la evolución que a la postre viva cada jugador, lo que le quede por aportar y su impacto en el largo plazo.

Cada club gana y pierde algo. Gana el Zulia, porque recibe a un toletero que aún puede hacer daño en esta liga, que viene de ser campeón bate en Italia y sólo tiene 32 años de edad.

Ojo, un pelotero con 32 años puede estar cerca del fin cuando ya milita en el beisbol independiente. El nivel competitivo es menor, y eso condiciona muchas cosas.. Pero Romero es delgado, ágil, relativamente veloz. No debería estar aún a las puertas de la despedida.

Eso sería una estupenda noticia para los occidentales, ahora que cuentan también con René Reyes. Parte de sus problemas en enero han sido la marcha de bigleaguers y prospectos, muchos de los cuales se despiden en diciembre. Pues bien, acá están dos veteranos para ganar ahora, sin importar el mañana.

León es un catcher apto, de buena defensa y actual grandeliga. Eso vale. Su ofensiva, por tradición, ha sido discreta, aunque con los aguiluchos tiene una interesante línea de .271/.350/.375 que contradice sus números en el norte.

Va a hacer falta en Maracaibo. Pero tampoco había sido imprescindible allá, hasta ahora. Parece posible para los occidentales sobrevivir con Francisco Arcia, el recién adquirido Juan Graterol y las generaciones por venir.

¿Y qué ganan los Tigres?

León es un careta del corte de Chávez o Delgado, salvando las distancias con la proverbial sabiduría de este último. Con esos, Buddy Bailey edificó su imperio.

Los felinos ya disponían de Guillermo Quiroz, Eliézer Zambrano y eventualmente Josmil Pinto. Incluso descartando este año a Wilson Ramos y Wilson Contreras, ¿no era suficiente?

Quizás lo fuera, especialmente si tomamos en consideración que el perfil de Quiroz se parece al del recién llegado, con matices aquí y allá.

Pero hay otro aspecto crucial que debe verse con la cabeza y no con el corazón: ¿qué pasa cuando una figura empieza a perder tiempo de juego? Porque eso es lo que más pronto que tarde iba a pasarle a Romero con Ramón Flores, Carlos Tocci, Teodoro Martínez, Herlis Rodríguez y los que vienen más abajo. ¿Podía quebrarse la armonía del clubhouse? La gerencia cree que era un riesgo y prefirió no ver el final de la historia.

Hubo un tiempo en que los rayados salieron de figuras importantes como Rubén Salazar o Roberto Zambrano, precisamente para propiciar el buen ambiente en la cueva que hicieron célebre en la liga jugadores como Romero y sus pares de aquella generación joven que llegaba.

Claro que aquí también se puede decir lo contrario: al irse el toletero zurdo, se va un jugador de gran experiencia y sangre fría, capaz de influir, enseñar y dar el ejemplo. Son intangibles que pierden los centrales. Por algo existen los llamados jugadores-franquicia.

¿Que todo tiene su final? ¿Que en Maracay podían pedir un buen lanzador por tan buena pieza? Quizás, quizás. El punto es que, por lo visto, buscaban un receptor. Y ahí sí resulta cierto el argumento de los centrales: el mejor de los disponibles era León.

La dinastía terminó hace tres años, incluso con el aporte de Romero. A muchos en Maracay duele su salida, por lo que hizo y por lo que le queda por dar. Pero en la vida hay que mirar adelante.

El tiempo dirá luego cuánto ganó y cuánto perdió cada quien.

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Google Plus One:

  • Addthis Share:

Sobre el autor

Ignacio Serrano

Periodista egresado de la UCAB. Locutor. Colaborador y columnista de ESPN. Conductor de televisión

Histórico