• Caracas (Venezuela)

Al instante

blog-head

Alex González y el impuesto que debe pagar un shortstop

Alex González tiene 37 años de edad. Todavía es una persona joven, en la flor de la vida, con más futuro por delante que camino recorrido ya.

González es todo eso y más, salvo por un detalle crucial: también es campocorto.

Cuando el oficio que se ejerce depende de la agilidad y de tener una condición física superior a la de tus colegas, cumplir años no es buena noticia. Pero el tiempo avanza, inexorablemente, y cobra un impuesto en el cuerpo de todo el mundo, como el domingo bien dijo el manager de los Tigres, Brad Ausmus.

Es por eso que el aragüeño debe haber sentido como si fueran un mazazo las razones que el gerente general de los felinos, Dave Dombrowski, y el propio Ausmus dieron como explicación por el movimiento que llevó al despido del jugador.

Ser dado de baja por no batear es una cosa, y la línea de González es de .167/.219/.233, ciertamente muy por debajo de lo que el propio toletero pudiera desear.

Pero quedar en libertad por motivos defensivos, siendo torpedero y con tan brillante historial, es un desafío y un golpe muy duro.

“No mostró suficiente alcance ni hay señales de que vaya a mejorar en ese aspecto”, dijo Dombrowski, en pocas palabras.

“Fue un shortstop brillante en su mejor momento, pero el tiempo pasa y cobra un impuesto”, terció Ausmus, en resumen.

¿Qué sentirá el nativo de Turmero en este instante? Hace casi 12 meses también fue puesto en libertad por los Cerveceros, pero entonces se debió a una sequía, reflejada en esa otra línea de .177/.203/.230.

De hecho, en ese entonces defendió muy pocas veces su posición predilecta, debido a la presencia de Jean Segura. En cambio, se rotó entre la antesala y la inicial, como jugador suplente.

González llegó a ser un perenne candidato al Guante de Oro. Es uno de los paracortos más reputados de su generación.

Llegó a tener dos cosechas con 23 jonrones, una de 88 empujadas, un Juego de Estrellas en su tiempo de novato. Pero no fue la ofensiva, sino la defensa, lo que le dio 14 temporadas como titular, entre las 16 que acumula en su currículo.

¿Es cierto el problema? Es imposible no perder alcance, ciertamente, cuando se tienen 37 años de edad. En su momento, a esas alturas, el gran Luis Aparicio estaba a punto de despedirse y David Concepción hacía la transición al rol de utility.

Omar Vizquel es la única excepción a esta regla inevitable. Consiguió sus últimos dos guantes de oro después de soplar 38 velitas y jugó hasta los 45.

Según Jason Beck, que cubre a los Tigres para MLB.com, González todavía ataca bien los batazos por el centro, hacia su mano izquierda, aunque los rodados hacia el hueco, a su derecha, asegura, le causaron problemas.

Las estadísticas no ayudan a sostener lo contrario. Cometió tres errores y dejó en ..903 su promedio de fildeo, contra .971 de por vida. Tenía un factor de alcance de 3.11, muy bajo en comparación con la media de la liga (3.99) y la propia media de su carrera (4.22).

El factor de alcance se nutre de las jugadas realizadas, bien sean outs o asistencias.. Estas pueden depender, obviamente, del total de roletazos que consigan sus pitchers. Si se trata de un staff con propensión a los elevados, es obvio que un infielder tendrá menos chances con el guante.

Detroit, lamentablemente, ocupa la décima casilla entre los 30 clubes en el total de rodados forzados por sus lanzadores, con 45,4 por ciento. Esa es, además, la segunda mejor cifra entre las 15 novenas de la Liga Americana. Tener infielders con gran alcance es un asunto crucial, en tales circunstancias.

Todo esto explica los demás numeritos y mediciones. Su WAR defensivo según Baseball-Reference, es negativo, con -0.4. Su UZR/150 también lo es, con -22.7, en la casilla 31 entre todos los shorts con al menos 50 innings disputados. Su índice de carreras salvadas, de acuerdo con Baseball Info Solutions, también es negativo, con -5.0.

¿Son suficientes esos 72.1 innings que apenas jugó González, para decir que esto es definitivo? No, en el caso de todas las estadísticas avanzadas que hemos citado.

En un marco tan breve, esas son meras referencias, pero no pruebas irrefutables. Por eso Dombrowski recurrió a la tradición: aquello que se mide con el ojo propio y el de sus evaluadores de talento.

Un reporte en la página oficial de los Tigres da cuenta de cómo la evaluación positiva de Omar Vizquel, a su paso como coach del Caracas, y de varios scouts de Detroit, influyó en la adquisición del aragüeño. Todavía tenía agilidad, aseguraron todos.

Claro que González actuó como antesalista con los Leones. Y allí está, posiblemente, el origen y final del problema.

Como utility, sin la obligación de jugar en las paradas cortas; como camarero eventual o antesalista suplente, donde se requiere menos alcance, el criollo posiblemente habría sido juzgado con menos severidad. Por supuesto que allí sí habría pesado su ofensiva, pero eso ya es un futurible.

Como shortstop titular, el venezolano necesitaba demostrar que está aún en la élite.

Después de dos operaciones en las rodillas y 37 cumpleaños, su cuerpo ha pagado un impuesto. Es natural.

Por eso, uno de los mejores torpederos de su generación, tristemente, hoy vuelve a ser agente libre.

@IgnacioSerrano

www.elemergente.com

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Google Plus One:

  • Addthis Share:

Sobre el autor

Ignacio Serrano

Periodista egresado de la UCAB. Locutor. Colaborador y columnista de ESPN. Conductor de televisión

Histórico