• Caracas (Venezuela)

Al instante

blog-head

Alex Cabrera cumplió su mayor anhelo

Alex Cabrera cumplió su mayor anhelo en esta pelota, al romper el récord de Baudilio Díaz, y la afición, como sucedió desde que el monaguense pisó el acelerador en noviembre, se dividió entre quienes presenciaron con respeto la hazaña y quienes aún aseveran que el Samurái hizo trampa. En realidad, lo único fuera de lógica es la edad del slugger, que en esta Nochebuena llega a 42 años de nacido.

No es lógico que a esa edad alguien sea líder en cuadrangulares en una liga de alta competencia. Aquellos que le acusan, le acusan sin pruebas, y debemos repetir una y mil veces que toda persona señalada sin pruebas es inocente de lo que se le achaca. El sistema que debe controlar las irregularidades sigue siendo laxo y defectuoso. Nos han dicho que las pruebas a los Tiburones no se han realizado y que no hay garantía de que las harán. Pero decir que eso inculpa al monaguense criado en El Tigre es comparable a asumir que la ausencia de un fiscal de tránsito en una esquina puede servir para concluir que todos los choferes que pasan por allí se comen la luz y violan la ley.

Habrá quienes sí lo hagan y quienes no, como todo en la vida, y mientras no aparezcan prueba que digan lo contrario, todos los conductores son inocentes.

Se hizo mucho ruido con la marca, como es lógico. Nada causa tantas emociones en este deporte como una carrera de cuadrangulares.

Pero hay aspectos puntuales del registro que matizan la gesta y la humanizan. Por ejemplo, que esos 21 estacazos equivalen a dar 57 en las grandes ligas, lo que dejaría corto al oriental en su intento de alcanzar el récord de 60 que impuso Babe Ruth en 1927, no digamos los 61 de Roger Maris en 1961 o los registros de la Era de los Esteroides. De hecho, se habría quedado corto en la búsqueda del récord de Sadaharu Oh en Japón, que una vez alcanzó. No son pruebas de nada, pero hemos olvidado que Cabrera apenas tiene cuatro jonrones al combinar octubre con diciembre. De no haber vivido aquel noviembre de asombro, con 17 vuelacercas, jamás se habría acercado al tope. En este momento, Rico Carty tiene mejor promedio de jonrones (uno cada 9,6 turnos en la campaña 1965-1966) que el recordman de La Guaira, que ha dado uno cada 9,8 viajes. Cae Baudilio porque su compatriota dio 17 tablazos el mes pasado.

¿Qué influyó para que aquello ocurriera? Quizás haya sido una combinación de cosas. Los que acusan al jonronero tienen ya su propia explicación. Pero el pobre nivel exhibido por el pitcheo es un argumento válido en la acera contraria.

Hagamos un ejercicio: suponiendo que Aragua, Lara y Margarita quedan eliminados, como en efecto parece que los Tigres y los Cardenales acompañarán a los Bravos, ¿cuántos buenos lanzadores quedarán disponibles para el draft de sustituciones? ¿Quiénes, entre los casi 70 pitchers que han defendido a esas divisas, puede ser una ficha apetecible, por dominante, con vistas al draft de sustituciones de la semifinal? ¿Eric Berger, que ya se marchó? ¿Jason Lane, que acaba de llegar? ¿César Jiménez, tal vez? Son pocos, muy pocos. Eso explica que haya crecido la media de bambinazos esta campaña.

El Universitario y el Chico Carrasquel siguen siendo parques de bateadores, a lo que se ha sumado el José Bernardo Pérez por sus nuevas dimensiones, más corto por el center y las rayas. ¿Justifica esto el récord y el chance de que al menos otro, Jesús Aguilar, esté en capacidad de cerrar la temporada con 20 jonrones? Sí y no. En realidad, sólo se puede especular. Lo único irrebatible es que Baudilio quedó atrás y que no hay una sola prueba en contra de Cabrera.

Y mientras sea así, merece los aplausos que ha escuchado.

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Google Plus One:

  • Addthis Share:

Sobre el autor

Ignacio Serrano

Periodista egresado de la UCAB. Locutor. Colaborador y columnista de ESPN. Conductor de televisión

Histórico