• Caracas (Venezuela)

Al instante

blog-head

Líneas paralelas, caminos separados

Dicen que las líneas dejan de ser paralelas cuando se juntan, y tal vez esto sea lo que desea la gente en cuanto al Caracas y el Petare. La gente quisiera ver a dos equipos en proyección hacia sus comunidades, hacia proyectos sociales con los habitantes, todo en función de crear dos clubes con raíces y una verdadera rivalidad..

Mas, en la vida real no es así.

Esta semana uno y otro decidirán qué rumbo tomar, poner proa hacia metas ansiadas, porque soplan vientos de cambio en una y otra dirección. Y, como las líneas paralelas, cada uno marcará su andar. Más allá de títulos, de Copa Libertadores, Sudamericana y cuanto haya en el porvenir, Caracas y Petare tendrán que ponerse las manos en la cabeza y reflexionar acerca de su destino. Los "Rojos de Ávila" tendrán que dibujar el perfil, las prioridades de un grupo humano habituado a las conquistas y que en esta hora deberá decir si se decide por la formación de valores, que por extensión son aportes al fútbol nacional, o si dará un vuelco y pensará que lo más importante son los campeonatos. Sí, se puede pensar en uno y en otro, pero tendrá que establecer con urgencia la filosofía a seguir. Los aficionados no soportarían ser otra vez segundos o terceros, porque el equipo los acostumbró cada año a dar vueltas olímpicas...

Por acaso, al Petare le urgen soluciones. Fue, a no dudarlo, la decepción del torneo, encallado como quedó en los arrecifes del fracaso.

Con la oportunidad de ser el equipo del distrito Sucre, el más densamente poblado de Venezuela, ha errado en la concepción como entidad.

No pretendemos hablar de los técnicos, pero es evidente que al Petare le hace falta un conductor de alto vuelo.

Por ahora está Edson Rodríguez como alivio de los males, pero habrá que decirle que, por ser joven, su rodaje comienza ahora, y que por los tiempos que corren al equipo le iría bien, como el instrumento al músico, con un nombre sonoro. Manuel Plasencia se fue ganador y dejó a todos entendiendo, porque no había razones para tal abandono. Con él al comando el equipo vivió horas felices, fue competidor, pero no hubo quien siguiera la fiesta. Por algo habrá que comenzar, y el nuevo tutor es el primer paso de los miles que habrá que dar..

¿Desde hace cuánto tiempo la capital del país no vive intensamente una rivalidad, un antagonismo en el que cada uno deje la piel? El Petare no puede dejar pasar esta oportunidad de la vida, no puede convertirse en paloma al vuelo. Debe pisar firme, con fe en el porvenir, y enterrar la raíz en el ansioso corazón de la gente...

El fútbol venezolano suele deparar finales de incertidumbre, y el de hoy en varios frentes no desmerece la tradición. Rara vez un equipo se descuelga y mira por el retrovisor, porque como todos son palos del mismo árbol, se conocen lo suficiente para no hacer concesiones. Hace algunas semanas dijimos que mucho bien haría que ganara un cuadro modesto, en la modestia del fútbol, como una lección para aquellos que gastaron lo impensado. En esas están Zamora y Trujillanos, y de cierta forma el Anzoátegui, a quien después del Apertura se le fueron el técnico y cinco jugadores estelares, y sigue ahí, como una fiera que tiene a merced a la presa herida. Son, a la manera nacional, equipos outsiders, sin nombres famosos de esos que paran los pelos, pero muy competitivos y dispuestos a encender los fuegos de la victoria. ¿Qué pasará mañana? ¿Quién cantará la canción del elegido? Nos vemos por ahí.

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Google Plus One:

  • Addthis Share:

Sobre el autor

Cristóbal Guerra

Periodista. Comentarista deportivo. Locutor. Profesor de Periodismo.

Histórico