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Gracias FB

No se me ocurrió otro tema de qué escribir, que de cuando es el día de tu cumple y las redes sociales estallan en un bombardeo impresionante de mensajes de felicitaciones para agasajarte.

Son contadas las llamadas que recibes. Apenas unas cuantas que por lo general son de tus padres y tus hermanos en el exterior y una que otra amiga esporádica que te aclara que si te llama, es porque no soporta tanta virtualidad. Le aplaudes el gesto y le dices que estás absolutamente de acuerdo con su loable labor. Y es que gozar del privilegio de tener a alguien que en esta época de adelantos tecnológicos, tenga la sensibilidad de llamarte y regalarte la alegría de felicitarte en persona y no a través del cyber espacio, es como pesarte un lunes en la mañana y ver medio kilo menos. Una quimera.

Momentito!!! no me mal interpreten, me fascina FB, lo amo, lo reviso y me meto cada día de mi vida y más aún me encanta que sea una de las vías para recibir cariño y mensajes llenos de maravillosos deseos. Las fotos de tortitas, muñequitos y un sin fin de figuritas ligadas al tema de cumpleaños, me apasiona, incluso me impresiona la cantidad de páginas que existen con relación al tema. Sin embargo, no puedo dejar de admitir que es muy especial recibir llamadas como cuando éramos más jóvenes y el mundo no estaba tan avanzado.

A veces uno mismo, está tan acostumbrado a solo leer y no hablar, que cuando te suena el teléfono no sabes qué hacer con él. Pasa que no tienes ganas de hablar porque es impresionante que hasta la costumbre de hablar y de develar nuestros sentimientos a nuestro interlocutor, es una facultad que hemos perdido con el paso del tiempo. Todo lo arreglamos por chat, por messenger, por páginas virtuales y a través de redes sociales. Simplemente a veces no hay ganas de hablar, punto.

Por chat nadie sabe a ciencia cierta si estamos de buenas, de malas o de pésimas. Solo respondemos como autómatas y el otro lado ignora nuestro verdadero mood.

El "jajajaja" es un cliché trillado que nos ayuda enormemente a salir del paso cuando las palabras no siempre afloran para responder. El tema de que el celu te suene y de verdad no te provoque responderlo, -no por nada, si no porque de verdad no tienes ganas de hablar y demostrar una efusividad ficticia-, es un caso que estoy segura no solo lo padecemos algunos.

En fin, a qué quiero llegar con esto? Solo a dejar muy en claro que es muy rico recibir una que otra llamada de personas allegadas, así como también de las que no son tan cercanas, pero que a través de FB igual te llenan regalándote un mensaje de cariño acompañado de tortitas, vídeos (de un gatito cantándote) y globitos multicolores.

Así pues, una vez más reitero mi agradecimiento a quienes se tomaron unos minutitos en llamarme y escribirme, y en hacerme mi día aún más feliz...

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Sobre el autor

Katy Chocrón

Amante de la redacción. Nació en Marruecos, y asegura que lo que más le gusta es poder hacer sentir a sus lectores partícipes de sus múltiples historias, todas basadas en la cotidianidad y en el día a día de la vida misma. Acaba de publicar su primera obra: 40 Cuentos de cuarentonas

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