• Caracas (Venezuela)

Beatriz de Majo

Al instante

Transparencia y Credibilidad

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En La Habana se están tejiendo los entretelones del segundo hito histórico del continente que tendrá lugar este año, además del restablecimiento de relaciones entre Cuba con Estados Unidos: la finalización de la guerra intestina colombiana después de cinco décadas de terrorismo contra sus ciudadanos perpetrado en nombre de una quimérica revolución guerrillera está en el tapete del vecino país. Aun quedan importantes puntadas que dar a esos acuerdos. Aun incluso pudieran fracasar las tratativas aunque todos le apostamos a su conclusión feliz en los próximos meses. 

Muchos interrogantes hay sobre su implementación y un buen signo es que en el Congreso colombiano ya se esté dando la discusión encaminada a estructurar las adecuaciones institucionales, legales y constitucionales a que haya lugar para el nuevo país que nacería a raíz de la firma de un acuerdo y de la incorporación de los guerrilleros a la vida civil y política de la nación.

Lo que resulta paradójico es que en medio de tanta seriedad y proactividad de parte de los terceros actores del proceso ­-los parlamentarios- los primeros y segundos actores - gobierno y guerrilla- mantengan actitudes torcidas y poco transparentes, en torno al mismo proceso.

Tanto los terroristas como el sector oficial continúan con sus tradicionales estrategias. Los atentados a la infraestructura y las masacres de ciudadanos proliferan del lado de los insurgentes mientras el ocultamiento de datos a la colectividad de parte de los negociadores oficiales en cuanto matanzas y atentados, hacen pensar que son más importantes las formas que el fondo. Que lo adecuado es hacer parecer a los criminales como los “ buenos” de la película y que mientras menos datos sobre sus tropelías tenga el país, mejor.

También en el Congreso se debate sobre el origen turbio de los accidentes aéreos de las fuerzas aéreas (26 en 4 años). Los encargados del orden aseguran que se trataron se simples contingencias técnicas – que sin embargo han costado docenas de vidas- mientras que algunas fuerzas políticas atribuyen estos hechos a ataques perpetrados por quienes se sientan del otro lado de las conversaciones de La Habana.

Cuesta entender la falta de transparencia y de compromiso en el hecho más vital que haya tenido enfrente la sociedad colombiana. Los buenos resultados de mañana dependen altamente de la manera en que los asuntos se traten hoy. Las medias tintas, los ocultamientos, solo enturbian los procesos y les restan la credibilidad que es imperativa.