• Caracas (Venezuela)

Beatriz de Majo

Al instante

Gracias, Miguel

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Estimado Miguel Henrique,

Te faltará seguramente tiempo para leer cada uno de los mensajes que recibas hoy con motivo de un nuevo aniversario de El Nacional

No creo que el mío es ni el más importante ni el más significativo de todos, pero sí el escrito con sentimientos más sinceros e intensos.

Haber formado parte del equipo de El Nacional los últimos 23 años deja una marca en cualquiera. Pero esa huella es aún más grande y comprometedora si en medio de ellos has conseguido desarrollarte como comunicador, te has dotado de una identidad pública, te has afianzado en la sociedad a la que perteneces, has aprendido a escribir, has despertado un apego por la investigación, has conseguido ser más analítico, más observador, más equilibrado. En definitiva, si el paso por el periódico te ha convertido en un ser humano algo más completo. 

Ese es mi caso y debo decir que llegué a formar parte de sus filas gracias a tu ayuda y llevada de tu mano.

Me llena de orgullo decir que lo que yo haya alcanzado a esta altura de mi vida, en una enorme medida, se lo debo al contacto con el periódico, con su gente y con el trabajo que desarrollé para sus páginas.

Es la hora de decirlo y de decírtelo. Porque en las últimas semanas te he visto bajo un nuevo prisma que es el de la defensa heroica del medio y, más que eso, de la defensa del derecho a la información, lo que es un anhelo del país entero.  

El país te ha visto, en esta coyuntura en la que has sido atacado en el flanco de lo profesional, de lo empresarial y de lo personal, blandir ante el mundo y en muchos escenarios la defensa de un elemento de la vida de la sociedad que es vital para que ella sea completa: sus libertades fundamentales.

El tema te ha llevado frente a muchos países e instituciones y en todos te hemos visto actuar con una gallardía y valentía encomiables porque con ello pones en peligro el legado de tus padres, la empresa que forma parte de tu patrimonio, en la que echaste los dientes y te convertiste en adulto, la que te convirtió en un venezolano de compromiso. 

Hoy quiero darle las gracias al periódico, pero igualmente quiero darte las gracias en público a ti. 

No solo por todo lo bueno que yo pude recoger de su y de tu contacto, sino por lo que has estado sembrando en el mundo por el futuro del país de todos en estos difíciles momentos de turbulencias de los que, sin duda, nos vamos a recuperar.