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Los riesgos que vale la pena tomar en el trabajo

Aprender a tomar riesgos es una herramienta valiosa para el éxito profesional / Foto: Thinkstock

Aprender a tomar riesgos es una herramienta valiosa para el éxito profesional / Foto: Thinkstock

El miedo al fracaso evita que la gente progrese en sus carreras

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Todo el mundo debería tomar riesgos en algún momento de su carrera.

A algunas personas les nace tomar riesgos - están dispuestos a unirse a una start-up, tomar un trabajo que les apasiona aunque sea inseguro, contratar a un candidato no del todo perfecto al que le ven potencial.

Pero muchas veces, el miedo al fracaso evita que la gente progrese en sus carreras.

¿Existen riesgos calculados que en realidad vale la pena correr? ¿Se puede utilizar el miedo como ventaja para salir adelante?

Es un tema que varios influenciadores de LinkedIn tocaron esta semana. Esto es lo que dos de ellos tenían que decir al respecto.

Jeff Haden, dueño de Blackbird Media

"¿Cuál es la única cosa que la mayoría de nosotros ya tenemos en cantidades suficientes? Remordimientos", escribió Haden en su blog "Grandes Riesgos que todo el mundo debe asumir (al menos una vez)".

"Uno siempre se puede recuperar, aprender y construir a partir de los errores". No hacer nada es un error, sin embargo. "Cuando usted no hace nada, eso significa automáticamente que no hay nada que mejorar, recuperar o descubrir".

Por supuesto, hay una diferencia entre los malos riesgos y los riesgos inteligentes. Haden menciona tres "riesgos inteligentes que usted debe tomar antes de morir".

- "Contratar o ascender a una persona que 'no debería' contratar o ascender"

Haden realizó una encuesta informal entre amigos empresarios y "todos dijeron que al menos uno de sus empleados más notables fue una persona con la que se arriesgaron a darle una oportunidad", escribió.

"Alguien que no tenía las calificaciones "correctas", o no tenía "los antecedentes correctos" o era demasiado joven o demasiado inexperto o demasiado nuevo en la industria.

Estas personas le dijeron a Haden que tomaron el riesgo porque "tuvieron una corazonada... vieron una cualidad intangible ... les encantó la actitud, entusiasmo, la inteligencia o la ética de trabajo de la persona".

- "Disculparse por un gran error cometido"

Es fácil aceptar errores pequeños, Haden escribió.

"Pero a veces hemos hecho algo tan malo, tan atroz... que no decimos que lo sentimos. Estamos demasiado avergonzados. Demasiado mortificados. Así que huimos de la situación, a menudo durante años. Nos gustaría que el problema se fuera", escribió.

"Pero no es así. Y cada vez que pensamos en ello, nos sentimos un poco peor acerca de nosotros mismos... Diga que lo siente ... Puede que le griten. Puede que le humillen. Pero también se sentirá bien que finalmente se apersonó del problema. Y también se puede reparar una amistad o una relación que pensaba que estaba más allá de cualquier esperanza de recuperación".

- "Confrontar uno de sus peores temores"

"Cualquier persona que tiene la esperanza de lograr grandes cosas se pone nerviosa", escribió Haden.

"Las personas productivas no son más valientes que los demás; es sólo que acaban encontrando la fuerza para seguir adelante. Se dan cuenta de que el miedo es paralizante, mientras que la acción genera confianza y seguridad en sí mismo.

"Entonces, ¿qué debe hacer?"Escoja algo que le gustaría hacer, pero tiene miedo de hacerlo. No trate de superar su miedo. Acepte que tiene miedo. Y luego hágalo de todos modos".

Nick Mills, consultor principal en Eureka Training

Si dos personas están igualmente bien entrenadas, y ambas son ambiciosas y prometedoras, ¿cuál es la diferencia que hace que uno tenga una vida de éxito y el otro no?

"Todo se reduce a una cosa simple", escribió Mills en su publicación ¿Miedo al fracaso? Abrázalo. "Los cerebros de las personas exitosas y no exitosas se distinguen en cómo ven el cambio personal".

"La psicóloga Carol Dweck de la universidad estadounidense de Stanford, ha descubierto que el verdadero éxito tiene que ver con la mentalidad. Las personas exitosas tienden a centrarse en el crecimiento, la solución de problemas y mejoramiento de ellos mismos, mientras que la gente fracasada piensa en sus habilidades como activos fijos y, por lo tanto, evita desafíos", escribió Mills.

"Más importante aún, las personas exitosas no ven el fracaso como un fracaso. En cambio, lo ven como una oportunidad para aprender, adaptarse y volverse mejores".

Entonces, ¿cómo puede usted cambiar su propio modo de pensar? Mills ofrece ocho formas prácticas para hacerlo. Entre ellas:

Resista la tentación de utilizar el lenguaje de la auto-derrota: “Si no se siente bien, nunca se lo diga en voz alta a nadie", escribió Mills. "En lugar de ello, diga, 'me serviría sentirme con más energía'.

También evite el uso de palabras limitantes. Nunca diga "no puedo". En cambio, busque una declaración con más energía tal como "Cuando pueda...". Otras expresiones que limitan son: "con suerte, quizás, algún día y tal vez".

Comenzar y terminar el día positivamente: “Antes de ir a dormir por la noche, congratúlese usted mismo por un gran día", escribió Mills. "Al despertarse, las primeras palabras en su cabeza deben ser algo como, 'Me siento absolutamente fantástico, contento de estar vivo. Sé que hoy va a ser un éxito para mí”.

"Mire más allá de la meta. Si lo único que quiere es conseguir un cliente específico, al fijar esto como su intención y pensar en ello de todos los días, sin duda lo conseguirá. Pero si establece sus intenciones mucho más allá de su deseo inicial -por ejemplo, adquirir diez nuevos clientes importantes este año- se disparan varios beneficios psicológicos positivos", escribió Mills.

"A medida que sueña despierto e imagina un escenario más grande, su deseo central comienza a sentirse más fácil de alcanzar y mucho más asequible", afirmó.