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El nuevo tren japonés que viaja a 500km/h

Se espera que la línea de trenes súper rápidos entre en funcionamiento en el año 2027 / BBC MUNDO

Se espera que la línea de trenes súper rápidos entre en funcionamiento en el año 2027 / BBC MUNDO

Un selecto grupo de amantes de los trenes pudo experimentar la velocidad de los trenes súper rápidos maglev, de levitación magnética, durante unas pruebas realizadas en Japón.

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Cien pasajeros recorrieron el jueves la ruta de 42,8 kilómetros entre las ciudades de Uenohara y Fuefuki, alcanzando velocidades de hasta 500km/h, informa la web The Asahi Shimbun.

La Compañía Central de Ferrocarriles de Japón está realizando ocho días de prueba para el prototipo de tren maglev Shinkansen en la prefectura de Yamanashi.

En total, 2.400 personas participarán en estas pruebas que se realizan en una vía de prueba tras ganar entradas en una rifa.

Son una minoría afortunada, ya que el número de personas que lo solicitaron fue hasta 100 veces superior.

"Yo lo pedí por mi sobrino, que es un gran amante de los ferrocarriles, pero ahora estoy yo incluso más ilusionado que él", dijo un pasajero que viajaba con sus padres y dos sobrinos.

Estos trenes son incluso más rápidos que los famosos trenes bala japoneses, que viajan en la actualidad a una velocidad de unos 320km/h.

También utilizan la levitación magnética, de ahí su nombre, para "flotar" por encima de las vías del tren.

Esto minimiza la fricción que sufren los trenes normales, y les permite viajar más rápido.
En la próxima década

Se espera que estos trenes comiencen a funcionar en 2027 y que el servicio se extienda a la ciudad de Osaka en 2045.

Los que se prueban en Yamanashi harán la ruta entre Tokio y Nagoya en unos 40 minutos, una hora menos que lo que se tarda ahora.

El plan para construir la línea tomó forma definitivamente en 2007, cuando la empresa decidió asumir todo el coste del proyecto, estimado en unos US$84.170 millones.

El plan prevé construir profundos túneles subterráneos en áreas urbanas cerca de Tokio y Nagoya y un túnel de 25 kilómetros por debajo de montañas atravesando las prefecturas de Nagano, Yamanashi y Shizuoka.

El proyecto es el más complicado técnicamente en la historia de los ferrocarriles japoneses.