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Los mitos más frecuentes sobre el esguince de tobillo

El esguince se produce usualmente luego de un torcedura del tobillo | Foto: BBC Mundo

El esguince no necesariamente condiciona la actividad física de los deportistas| Foto: BBC Mundo

La ruptura del ligamento en el tobillo por someterlo a un esfuerzo excesivo es un tema de conversación recurrente entre las personas, quienes han creado mitos y suposiciones de cómo curarla o de sus consecuencias a largo plazo

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Es un dolor agudo, repentino e intenso. Es frecuente entre los deportistas, pero no se produce sólo entre la gente que hace ejercicios. En la calle, o en tu propia casa también te puede ocurrir.

El esguince de tobillo es una lesión que se produce cuando existe una situación de sobresfuerzo que lleva a la articulación a ir más allá del rango de movilidad normal, haciendo que el ligamento vea sobrepasada su estructura anatómica.

Lo más común es que sea consecuencia de una torcedura, pero hay otras situaciones que lo pueden inducir como un trauma o impacto directo sobre el tobillo.

Tipos de esguinces de tobillo:


  • Grado 1: leve. Se producen microrroturas de los ligamentos.
  • Grado 2: moderado. Hay rotura parcial del ligamento.
  • Grado 3: grave. Hay rotura total del ligamento.


Al ser una de las lesiones más típicas hay algunos mitos o creencias que se suelen repetir y van pasando de generación en generación.

En BBC Mundo investigamos si realmente estas ideas tienen algún tipo de fundamento.

¿Mover el pie y pisar fuerte?

Una de las primeras reacciones cuando nos doblamos el tobillo levemente es tratar de comprobar cuál es su condición y en muchas ocasiones solemos mover el pie o lo afincamos con fuerza contra el suelo.

El problema es que al realizar cualquiera de estas dos acciones se corre el riesgo de agravar la lesión inicial e incrementar el dolor.

Lo cierto es que si una persona sufre un esguince, así sea de grado 1, lo más probable es que no pueda seguir practicando su deporte o tenga problemas para caminar.

"El objetivo primario del tratamiento es evitar el edema que se produce tras la lesión", explica el kinesiólogo Marcelo Vargas en el sitio de internet de la clínica de medicina deportiva MEDS, en Chile.

En este sentido, lo primero que se recomienda es no mover el tobillo y aplicar hielo.

¿Sumergirlo en agua caliente?

Uno de los remedios naturales que más se recomiendan es sumergir el tobillo en agua caliente con sal o vinagre.

Si bien a la larga esta opción no es contraproducente, en el corto plazo no resulta la más indicada.

El calor incrementa el flujo de sangre, lo que puede causar una mayor inflación, poniendo más presión sobre los nervios y provocando más dolor.

Como explicamos en el primer caso, es importante aplicar hielo durante los primeros dos o tres días para tratar de bajar la inflamación que se produce en la zona.

Una vez que el tobillo se estabiliza se puede incorporar este método al tratamiento para facilitar la cicatrización de los ligamentos.

¿Inmovilizar o no?

El objetivo inicial es no forzar el tobillo, pero dependerá de la gravedad para establecer el tratamiento a seguir.

Si se trata de esguinces grado 1 o grado 2 "se utilizan métodos de inmovilización parcial, con el uso de tobilleras o botas especiales que le permiten a la persona conservar la movilidad en extensión y en flexión, y por lo tanto va a caminar sin la posibilidad de torcerse el tobillo", señala el doctor Julio César Botello, de la clínica MEDS.

En el caso de un esguince grado 3 lo más seguro es que el tobillo sea inmovilizado para prevenir mayores daños y acelerar la cicatrización del ligamento.

¿Queda condicionado?

Uno de los mitos de las personas que sufren de un esguince de tobillo es que quedan marcados y condicionados para toda la vida.

Pero en la realidad no es así. No porque se haya sufrido un esguince quiere decir que la persona esté más propensa a sufrir la misma lesión con frecuencia.

Lo importante es seguir paso a paso el tratamiento indicado por los médicos hasta que el tobillo recupere su total fortaleza.

El regreso a la actividad deportiva tiene que ser de manera progresiva e incluso se deben tomar las precauciones necesarias durante las labores diarias.

Mucha gente cree estar completamente recuperada cuando no ve hinchazón ni siente dolor, pero eso no quiere decir que hayan cicatrizado todas las microrroturas de los ligamentos.

En general, un esguince que tiene buen pronóstico, se recupera en plazos de 1 o 2 semanas hasta 1 o 2 meses, según severidad y tratamiento recibido.

A partir de allí no debería haber limitaciones para las personas, aunque hay que entender que cada caso es único y en caso de ser recurrentes los esguinces es posible que haya una inestabilidad crónica en el tobillo.

¿Se evitan con vendajes?

Los vendajes ayudan a prevenir, pero en ningún caso puede evitar completamente que se produzca un esguince.

Lo importante es fortalecer los tendones y los músculos de la pierna, el pie y el tobillo para reducir el riesgo de sufrirlo.

Los vendajes funcionales, que se llaman así ya que permiten todos los movimientos que no implican el ligamento lesionado, son recomendados durante las primeras etapas de la rehabilitación, pero se deben suprimir gradualmente a medida que esa zona se va fortaleciendo y eliminar completamente cuando se haya recuperado al 100%.

Lo importante es que al sufrir un esguince se aplique de manera inmediata el método PRICE, por sus siglas en inglés (protección, reposo, hielo, comprensión y elevación), que recomiendan servicios de salud como la clínica MEDS o el NHS de Reino Unido.

Protección para evitar que se agrave la lesión en la zona afectada, reposo para aliviar la carga sobre los ligamentos, hielo para bajar la inflamación, compresión como vendajes elásticos para darle soporte al tobillo y elevación para aminorar el flujo de sangre por esa zona y así disminuir la hinchazón.