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¿Cómo llegó el petróleo a dominar el mundo?

Petróleo

Algunas de las civilizaciones más tempranas dependían en gran manera del petróleo | BBC Mundo

Esta sustancia puede hacer a las naciones extremadamente ricas, mientras que su escasez puede poner a la economía de rodillas

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El petróleo domina todos los aspectos de nuestras vidas: es el combustible de nuestros autos, se usa para producir objetos de plástico, la electricidad de nuestros hogares y fábricas y puede incluso encontrarse en el fertilizante para la tierra en la que crecen nuestros alimentos.

Por ello, nuestro mundo está dominado por la necesidad de controlar el petróleo. A menudo es la causa de las guerras. Puede hacer a las naciones extremadamente ricas, mientras que su escasez puede poner a la economía de rodillas.

Pero, ¿cómo llegó esta sustancia negra y pegajosa a impregnar de esta manera nuestro mundo?

3.000 a.C.: Los primeros usos del petróleo

No somos los primeros en la historia en explotar el petróleo. Algunas de las civilizaciones más tempranas dependían en gran manera de él.

El crudo que había brotado a la superficie era usado por los pueblos antiguos de Medio Oriente. Los babilonios (los antiguos habitantes de la actual Irak) lo usaban para impermeabilizar sus botes y como argamasa en la construcción. Los egipcios lo usaban en la preparación de las momias, para ayudar a preservar los cadáveres.

No obstante, pasaría mucho tiempo antes de que el verdadero potencial de esta misteriosa sustancia negra fuera entendido y explotado.

1859: Nace la industria petrolera moderna

La industria del petróleo como la conocemos empezó a mediados del siglo XIX, con el descubrimiento del primer pozo de petróleo comercialmente viable en Estados Unidos.

Sucedió en un momento en el que la tecnología emergente creó nuevos productos a partir del petróleo. Uno de ellos, el queroseno, se hizo muy popular como combustible limpio y barato para iluminar los hogares.

Unos años más tarde, fue creado el primer pozo comercial estadounidense en Titusville, Pensilvania, cuando se estrenó la nueva técnica de usar una tubería para recubrir los hoyos, lo que permitió perforar más profundamente.

El éxito del pozo junto con la alta demanda de queroseno dispararon una fiebre de petróleo que dio inicio a una gran industria.

1885: Combustible para autos

La demanda de petróleo se aceleró realmente con la invención del automóvil.

El ingeniero alemán Karl Benz inventó el primero en 1885. Su nuevo vehículo funcionaba con un subproducto barato de la producción de queroseno llamado gasolina.

La demanda de gasolina creció dramáticamente después de que Henry Ford cumplió con su promesa de crear un auto que todo el mundo pudiera comprar, con el Modelo T en 1908.

1908: Descubrimiento de petróleo en una nación árabe

Con la proliferación de los automóviles, la demanda de petróleo para hacer gasolina para usarla como combustible aumentó. Fue entonces también cuando se descubrió petróleo en Medio Oriente.

Poco después de la primera, otras reservas fueron halladas en toda la región. Las naciones mediorientales carecían de la tecnología y conocimientos para extraer el petróleo, lo que llevó a que fueran compañías occidentales la que se ganaran los derechos de exploración y explotación por precios relativamente bajos.

La producción de Medio Oriente se desarrollaría hasta proveer más del 60% del suministro mundial.

1914-1918: Primera Guerra Mundial y el petróleo

Con el estallido de una guerra global, se hizo evidente cuán importante era el petróleo para la defensa de las naciones. Era necesario para los tanques, camiones y barcos de guerra.

En la víspera de la Primera Guerra Mundial hubo una carrera armamentista entre las dos superpotencias mundiales, que buscaban modernizar y expandir sus armadas. Los buques de guerra modernos empezaron a usar gasolina en vez de carbón pues eso les permitía moverse más rápido y permanecer en el mar por más tiempo.

Petróleo era uno de los pocos recursos que el Imperio Británico no producía, así que el acceso al de Medio Oriente se tornó en una prioridad estratégica. Las naciones rivales se apresuraron a asegurarse sus propias fuentes de la preciada sustancia.

1944: El cincelado de Medio Oriente de la posguerra

Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, los líderes de la posguerra eran muy conscientes de que el petróleo era una mercancía preciosa. Su control había sido clave para ganar la guerra.

Desde antes de derrotar a la Alemania nazi, Theodor Roosevelt y Winston Churchill ya le habían apuntado a las crecientes reservas mediorientales. En agosto 8 de 1944 se firmó el Acuerdo Petrolero Anglo-Americano, que dividía el petróleo de Medio Oriente entre Estados Unidos y Reino Unido.

Roosevelt dijo: "El petróleo persa... es suyo. Compartiremos el petróleo de Irak y Kuwait. Respecto al de Arabia Saudita, es nuestro".

No obstante, el acuerdo no tuvo en cuenta a la gente de los países involucrados.

1956: La crisis del Canal de Suez

En los años 50, el equilibrio del poder cambió, cuando Medio Oriente empezó a ser consciente de su poder. Este cambio se hizo aparente durante la Crisis del Canal de Suez.

El Canal de Suez era una ruta importante para el petróleo medioriental. Cuando Egipto recuperó el control del canal, no sólo fue un golpe al orgullo de los antiguos imperios sino que implicó que estos tenían que pagar más por el valioso combustible.

Otras naciones productoras de petróleo empezaron a ejercer su influencia.

A medida que crecía la dependencia de las naciones occidentales en el petróleo, los países de Medio Oriente se fueron dando cuenta de la fuerza de su posición y renegociaron contratos existentes con compañías petroleras occidentales para quedarse con una mayor proporción de las ganancias.

1973: La primera crisis de petróleo mundial

Los productores árabes ostentaron su poder aún más cuando usaron su control del petróleo para influir en asuntos políticos.

En 1973, la Organización Árabe de Países Exportadores de Petróleo instigaron un embargo de petróleo contra Occidente por el apoyo de EE UU a Israel en la Guerra de Yom Kippur, cuando ese país fue atacado por Egipto y Siria.

El suministro de petróleo escaseó y los precios casi se cuadriplicaron. Las economías de todo el mundo fueron afectadas y los gobiernos occidentales empezaron a explorar otras fuentes de petróleo para evitar que Medio Oriente mantuviera el dominio de un bien tan crucial.

1990: La Guerra del Golfo

Occidente todavía era muy dependiente del petróleo de Medio Oriente, como se evidenció cuando Irak invadió Kuwait y capturó sus pozos petroleros.

Una larga disputa entre Irak y Kuwait por territorio y pozos petroleros llevó a Irak a la invasión en agosto de 1990. Las fuerzas de ocupación iraquíes le prendieron fuego a 700 yacimientos petrolíferos.

Tras el fracaso del diálogo diplomático con los líderes iraquíes, una coalición de fuerzas encabezada por EE UU intervino en Kuwait.

Mantener el petróleo fluyendo era el objetivo estratégico principal.

1998: La revolución de la fracturación hidráulica en EE UU

Occidente siguió buscando nuevos métodos de extracción de petróleo y una técnica en particular (fracturación hidráulica) se ha convertido en un desarrollo importante. Bombear fluidos a presión en fracturas del subsuelo permite la extracción del petróleo o gas alojado en las rocas.

Alentada por fondos gubernamentales y altos precios del petróleo, esta industria se volvió rentable. La producción de petróleo en EE UU floreció y trajo consigo una caída en la importación de este bien de Medio Oriente. Otras naciones están explorando sus opciones para utilizar esta técnica en sus campos.

2015: El precio del petróleo colapsa

Con la caída del precio del petróleo, las naciones de Medio Oriente lo están usando de nuevo: esta vez en una guerra comercial para perjudicar a otros países productores.

La recesión global disparó una caída en la demanda de petróleo. En vez de reducir el suministro, las naciones árabes han mantenido los niveles de producción, lo que llevó a una baja en el precio.

La intención era perjudicar a productores rivales (como los de fracturación estadounidenses, Rusia y Europa), la mayoría de los cuales dependen de los altos precios del petróleo para ser rentables.

Al final de 2014, el precio había caído en más de un 40% y las compañías occidentales estaban ya disminuyendo la cantidad de nuevas inversiones.