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Cómo hacer negocios con tu pareja, sin que deje de serlo

Hay muchos ejemplos de parejas que lograron poner negocios en marcha con éxito / Foto: Thinkstock

Hay muchos ejemplos de parejas que lograron poner negocios en marcha con éxito / Foto: Thinkstock

A veces se embarcan en un negocio porque a ambos les gusta la idea y están entusiasmados con hacer que funcione, pero sin pensarlo bien 

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Parecía la respuesta perfecta a la escasez de mano de obra.

Cuando Cynthia Bowman puso en marcha, a los 27 años, su negocio de muebles para el hogar en California, Estados Unidos, pronto se dio cuenta que necesitaba ayuda. Así que contrató a su esposo.

"La venta minorista es un trabajo de siete días a la semana, de largas jornadas", dice Bowman, quien ahora tiene 43 años.

"No fue fácil y si no hubiéramos estado casados, le hubiera dicho con frecuencia que lo despedía", cuenta.

Aun así, regentaron el negocio con éxito durante 13 años antes de venderlo en 2013.

Después se retiraron y se trasladaron a España, y fue entonces cuando Bowman comenzó a trabajar como escritora a tiempo parcial y autora del blog joyjournist.com.

¿Cuál es el secreto?

Según cuenta en él, uno de los secretos del éxito de su empresa fue que cada uno de ellos se quedara solo en la oficina un día a la semana, mientras el otro trabajaba desde casa.

Y también el hecho de escoger bien las batallas, como dice Bowman. "Las disputas por todo, aunque sean pequeñas, terminan dañando una relación".

La ahora escritora asegura que no hubiera hecho nada de forma distinta, pero reconoce que no volvería a trabajar con su marido. "Nuestras personalidades y nuestra ética del trabajo son muy diferentes", explica.

No existen cifras sobre cuántas parejas lograron poner conjuntamente una empresa en marcha, pero sí hay ejemplos de intentos fructíferos.

Es el caso de Boll & Branch, una marca de ropa de cama orgánica de EE UU. Fue cofundada por el matrimonio compuesto por Missy y Scott Tannen en 2014 y tuvo unas ganancias de $ 1,75 millones el primer año.

También hay ejemplos en Reino Unido. Helen y Simon Pattinson, por ejemplo, dejaron sus trabajos como abogados para poner en marcha Montezuma, una empresa de chocolates de lujo que a día de hoy tiene seis puntos de venta.

En Australia, en Melbourne, el equipo formado por los esposos Ted Tolfree y Shey Newitt fundó Crisp, una tienda de ensaladas que ahora cuenta con tres sucursales.

Asimismo, los codirectores de la compañía de comida y bebidas orgánicas Clif Bar & Company, con base en California, EE UU, están casados, como también lo están los presidentes de la empresa de agua embotellada Fiji Water, de Los Ángeles.

Sin embargo, juntar negocios y amor también es un juego de azar. Solo la mitad de todos los pequeños negocios llegan a los cinco años, de acuerdo a la Administración de Pequeños Negocios de Estados Unidos.

Así que, como fracasar junto con tu pareja puede ser aún más peligroso, te ofrecemos los consejos de varios expertos para no llegar a ese punto.

Lo que se necesita:

Necesitarás habilidades de negocios complementarias, la capacidad de separar tu vida laboral de la personal y la de pasar mucho tiempo con tu pareja.

"Tu relación debería gozar de buena salud", explica Hilary Hendershott, una planificadora financiera de California.

"Se necesita un nivel saludable de respeto y confianza para hacer negocios con alguien, más si es con la pareja", añade.

También tendrán más éxito si llevan tiempo juntos. "Las parejas que llevan mucho tiempo casadas suelen manejar esto mejor, porque están acostumbrados a los altibajos, a los años buenos y a los malos", dice Shannon Lee Simmons, también planificadora financiera con base en Toronto, Canadá.

"Las parejas nuevas suelen estar aún en esa fase de la luna de miel en la que todo es maravilloso, pero no suelen saber cómo encara el otro los malos momentos y el estrés financiero".

Cuánto tiempo necesitas para prepararte:

Tómate el tiempo para escribir un plan de negocios sólido y para pensar en la logística.

"Si no pueden escribir el plan de negocios juntos y elaborar los contratos o las asociaciones jurídicas necesarias y si no se ponen de acuerdo sobre lo que está ocurriendo, eso podría ser una señal clara de que no va a funcionar", señala Simmons.

De todas formas, si quieres poner en marcha un negocio con tu pareja, hay cosas que debes hacer ya y otras que debes dejar para más adelante. Los expertos te explican los pasos a seguir.

Házlo ahora:

Planéalo. "Asesores financieros, legales y psicológicos te recomendarían sentarte y esbozar cómo va a funcionar, cuánto te va a costar", dice Kathy Marshack, doctora en psicología y autora del libro de consejos Entreprenurial Couples: Making It Work at Work and at Home (Parejas empresariales: haciendo que funcione en el trabajo y en casa).

Ten una estrategia de salida. Un plan de salida es algo importante a nivel profesional. "Es algo sobre lo que las parejas no hablan al principio, porque suelen estar muy emocionadas", explica Simmons.

"Pero si hay una ruptura o se divorcian, ¿quién se queda con el negocio? ¿Lo seguirán llevando juntos? ¿Qué pasará?", pregunta.

Y también señala otros escenarios. "¿Qué pasa si el negocio no funciona bien?", interpela.

Según la experta, qué hacer en éste y otros casos debería estar bien escrito, de forma que no haya dudas de cómo proceder si tanto el negocio como la relación sentimental naufragan.

Házlo oficial.

Trata el tema con seriedad. "Si te sientas y dices 'Escribamos todo esto en un contrato', engañas a tu cerebro para que piense en lo que podría ocurrir y lo que podrías planear ante ello", dice Marshack. "Te ahorraría la angustia de más adelante".

Pon a prueba tu propio conocimiento del negocio. A veces las parejas se embarcan en un negocio porque a ambos les gusta la idea y están entusiasmados con hacer que funcione, pero sin pensarlo bien.

"¿No sería divertido trabajar juntos?', piensan", dice Marshack. "Pero conozco a propietarios de pequeños negocios que no pueden leer una declaración de ganancias y pérdidas, y eso no es bueno. Necesitas conocimientos de negocios".

Divide responsabilidades. "Designa con claridad roles que no se solapen, de acuerdo con fortalezas y debilidades", recomienda Bowman.

Por ejemplo, que uno lleve la contabilidad de la empresa mientras el otro diseña el producto. "Tendrán más éxito y serán más felices si no compiten por las mismas tareas".

Deja el trabajo en el trabajo. Separa tu trabajo y tu vida personal. En casa, asegúrate de que se tratan como una pareja sentimental, no como colegas.

"Puede llegar a ser intenso", advierte Hendershott, quien trabaja con su esposo. Y explica su táctica: "Nos damos un gran abrazo y volvemos a ser marido y mujer".

Házlo más tarde.

Contrata asistencia fiscal. Existen varias maneras para estructurar tu negocio: como sociedad, corporación, empresa conjunta o incluso con un único propietario y un solo empleado, entre otras.

Asegúrate de que comprendes las implicaciones fiscales de cada una de ellas y consulta a un profesional sobre cuál es la que más te conviene.

Asegúrate de que ambos manejan el dinero. Probablemente confías en tu pareja y lo haces de manera implícita, pero debes asegurarte de que ambos miembros controlen las finanzas del negocio.

"Un cliente descubrió que estaba siendo auditado por los impuestos impagados cuatro años atrás por una empresa que compartía con su entonces pareja", recuerda Simmons.

Para evitar situaciones similares, señala que ambas partes deberían saber dónde va el dinero y si la empresa está cumpliendo con las obligaciones fiscales.

Házlo de una manera más inteligente.

No descuides el resto de tu vida. "Muchas parejas se sumergen en el negocio y se olvidan que también necesitan tiempo para su relación sentimental, tiempo en familia y también como individuos", dice Marshack.

"Hay cosas que dejan pendientes hasta que el negocio despegue y para cuando se dan cuenta pasaron cinco años y muchos aspectos de sus vidas personales no están funcionando", advierte.

Para que eso no ocurra y para seguir manteniendo la relación saludable, recomienda ser estricto a la hora de programar tiempo fuera del trabajo.