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100 días del papa Francisco: cambio de estilo, ¿pero de rumbo?

El papa Francisco I / EFE

El papa Francisco / EFE

El 13 de marzo Jorge Bergoglio supo que dejaría su natal Buenos Aires por El Vaticano

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El arzobispo de Buenos Aires se convertía así en el primer Papa latinoamericano, tras la dimisión de Benedicto XVI.

Desde entonces y en algo más de tres meses el primer sucesor de Pedro jesuita ha dado vuelta al pomposo protocolo de los pasillos vaticanos, se ha preocupado de estar al día y opinar sobre los asuntos de la contingencia, y ha hecho uno de los anuncios más importantes de la Iglesia de los últimos años: la reforma a la Curia.

Si bien es pronto para concluir que el papado de Francisco representa para la Iglesia un cambio de rumbo, sin duda le ha imprimido desde ya un cambio de estilo a El Vaticano. ¿Qué pistas nos dan sus gestos y sus palabras en esta primera etapa sobre lo que hará y dejará de hacer como Papa?

A 100 días de su elección, BBC Mundo le presenta cinco áreas en las que Francisco ha incursionado -para sorprender, satisfacer, decepcionar o generar expectativa- y la opinión de expertos.

1. Forma y protocolo: ¿el Papa pop?

    Recicla sotanas y lleva en el cuello una cruz de plata. Un atuendo bastante alejado del pomposo guardarropa de Benedicto XVI, cargado de dorado.

    "Se presentó pobre, austero, misericordioso, dialogante y con bajo perfil", le dice a BBC Mundo el sacerdote uruguayo Gonzalo Aemilius, quien ha trabajado de cerca del pontífice.


    "Hizo lo mismo en Argentina. No se fue al palacio episcopal, se quedó en el Arzobispado", cuenta Aemilius.

    El departamento de prensa de El Vaticano no ha tenido empacho en divulgar este nuevo estilo, más "relajado" y "cercano" de Francisco, un Papa que saluda públicamente a los hinchas de su club de fútbol -el San Lorenzo-, quienes lo fueron a visitar a la Plaza de San Pedro, o recibe a los motociclistas de Harley Davidson, quienes celebraban en Roma su aniversario número 110.

    "No es falso. Siempre ha sido así. Es una persona muy fuerte e inteligente que sabe el significado de sus acciones simbólicas. Está enviando mensajes a través de sus acciones, que no son accidentales", le explica a BBC Mundo el jesuita Gerard Whelan, profesor de teología de la Pontificia Universidad Gregoriana.

    Y aunque el protocolo dice que para conseguir una audiencia papal hay que pedirla con un mes de anticipación como mínimo, varios han tenido la suerte de audiencias de último momento.

    "Su estilo es algo bastante destacable. Los turistas están entusiasmadísimos, la audiencia de los miércoles todavía se mantiene bastante grande", explica Whelan.

    "La luna de miel todavía no ha terminado", añade.

    2. Política y pobreza: las dos "P" del Papa

      Desde el conflicto en Siria hasta las elecciones en Venezuela, la contigencia internacional ha tenido una presencia constante en la agenda del papa Francisco.

      Ahora bien: no es nuevo que un Papa emita opinión sobre conflictos internacionales. "Más inusual son sus comentarios sobre economía", le comenta a BBC Mundo Michael Walsh, escritor y comentarista de asuntos católicos.

      Y en su caso, destaca el fuerte discurso en contra de la pobreza y la desigualdad.

      Con ocasión de la última cumbre del G8 realizada esta semana en Irlanda del Norte, Francisco le envió una carta al primer ministro británico y anfitrión de la reunión, David Cameron. "El fin de la economía y de la política es servir a los hombres, empezando por los más débiles", se leía en la misiva.

      Ya previamente, en una de sus reuniones con embajadores de El Vaticano, el Papa había arremetido contra el sistema neoliberal actual, el cual denominó "la dictadura de una economía sin rostro".

      "¡El dinero debe servir y no gobernar! El Papa ama a todos, ricos y pobres, pero el Papa tiene la obligación, en nombre de Cristo, de recordar que los ricos deben ayudar a los pobres, respetarlos, promoverlos", aseguró.

      Varios diplomáticos se quedaron atónitos ante sus declaraciones y le pidieron a los asesores del Papa que le solicitaran ser más preciso en la crítica.

      Francisco también se ha referido al tema laboral. Con ocasión del día del trabajador el 1 de mayo, el Papa habló duramente contra "el trabajo esclavo", tras el desastre ocurrido en Bangladesh al derrumbarse una fábrica llena de trabajadores.

      "Lo que más me impacto es saber que vivían con menos de 38 euros al mes", dijo, para de seguido apostillar que este tipo de trabajo va "contra Dios".

      3. El llamado a la "revolución" de los fieles

        Cristianos comprometidos, consistentes y revolucionarios. Tal es el perfil del fiel que quiere el Papa para construir su Iglesia, en un guiño al ala más liberal de la congregación.

        "Las revoluciones de la historia cambiaron los sistemas políticos y económicos, pero ninguna de ellas ha cambiado de verdad el corazón del hombre. Un cristiano, si no es un revolucionario en este tiempo, no es un cristiano", sostuvo.

        Preocupado por la deteriorada imagen de la Iglesia y la pérdida de fieles en lugares claves como Brasil y Latinoamérica, el pontífice hizo un mea culpa y dijo que "la incoherencia" tanto de los fieles católicos como de los "pastores" entre lo que dicen y lo que hacen en su vida "mina la credibilidad de la Iglesia". Y los llamó no sólo a rezar, sino también a predicar con el ejemplo.

        Respecto de los escándalos por abusos sexuales realizados por sacerdotes, el Papa hizo saber a través de un comunicado de El Vaticano que le había pedido al obispo Gerhard Mueller, jefe de la Congregación para la Doctrina de la Fe, que los autores de los abusos sean llamados a "rendir cuentas".

        Y a sus propios sacerdotes les hizo un llamado de atención. Les pidió menos "búsqueda espiritual" y más compromiso en acción. "No es en la búsqueda espiritual (…) que encontramos al Señor", le dijo a centenares de cardenales y sacerdotes en la homilía del Jueves Santo. "Necesitamos salir (...) a la periferia, donde hay sufrimiento, donde hay sangre derramada, ceguera que desea ver, cautivos de tantos malos patrones".

        4. La reforma a la Curia vs. ortodoxia

          La revolución de Francisco no se producirá sólo a nivel de fieles.

          Un mes después de su nombramiento, el otrora cadenal Bergoglio anunció la creación de un consejo de ocho cardenales de los cinco continentes, para reformar la burocrática –y a ojos de muchos, obsoleta- Curia vaticana.

          En qué consistirá la reforma y qué plazos tendrá es aún un misterio. Pero un resumen de una conversación entre el papa Francisco y miembros de la Confederación Latinoamericana y Caribeña de Religiosas y Religiosos (CLAR) que se filtró a la prensa le atribuye al Pontífice haber reconocido que no será fácil ni rápido.

          Esto debido a la "corrupción" de la Curia y a un "lobby gay" dentro del aparato burocrático del Vaticano. "Es verdad, está ahí. Hay que ver qué podemos hacer", habría reconocido el Papa según el informe filtrado.

          "La corrupción se da en el secretismo y se ataca con transparencia (…). Que (el Papa) haya hablado de estos temas aunque sea a un círculo reducido y en privado ya es una señal de esa transparencia", le dice Whelan a BBC Mundo.

          Según Whelan la reforma de la Curia es el gran anuncio de los primeros 100 días de pontificado de Francisco. Sin embargo, "no pasará rápido", anticipa.

          En lo que no ha habido reforma es en la doctrina.

          El papa Francisco anunció que en agosto publicará la encíclica sobre la doctrina de la fe que su predecesor no pudo concluir al renunciar a su papado y aprobó un informe ordenado por Benedicto XVI que acusa de "feminismo radical" a la mayor organización de monjas en EE.UU., que representa al 80% de las religiosas.

          El informe señala que la llamada Conferencia del Liderazgo de Mujeres Religiosas (LCWR por sus siglas en inglés), debe cambiar su forma de actuar, ya que la organización tiene "graves problemas doctrinales", promueve "temas feministas radicales incompatibles con la fe católica" y muestra una postura flexible en temas como la anticoncepción y la homosexualidad.

          Y precisamente en esos temas no se vislumbra un gran cambio de doctrina.

          "No es un papa liberal, de hecho, es bastante ortodoxo en la doctrina. No veo venir un cambio en temas como la anticoncepción", señala Whelan.

          5. Con la camiseta latinoamericana puesta

          En Latinoamérica reside casi el 50% de los 1.200 millones de católicos del mundo.

          Y el excardenal de Buenos Aires ha sabido estampar la bandera latinoamericana en El Vaticano.

          En menos de tres meses ha recibido a los presidentes Cristina Fernández (Argentina), Dilma Rousseff (Brasil), José Mujica (Uruguay), Juan Manuel Santos (Colombia) y Nicolás Maduro (Venezuela), algo inédito en términos de presencia de autoridades de la región en El Vaticano.

          También ha hablado sobre los conflictos que aquejan a Latinoamérica.

          Respecto del proceso de paz entre el gobierno colombiano y las FARC, Francisco instó a las partes a que "prosigan las negociaciones, animadas por una sincera búsqueda del bien común y de la reconciliación".

          También mostró su preocupación durante las tensiones producto de los ajustados resultados de las elecciones en Venezuela el pasado abril, pidiéndole a los venezolanos rechazar la violencia y establecer un diálogo de reconocimiento mutuo.

          Y respecto de su natal Argentina, el papa Francisco le dijo a las Abuelas de Plaza de Mayo en una audiencia que "cuenten con él" para dar con el paradero de los hijos de desaparecidos durante el régimen militar (1976-1983) que fueron entregados ilegalmente a otras familias, luego de que estas le pidieran abrir los archivos de la Iglesia argentina y del Vaticano para ayudar en la búsqueda.

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