• Caracas (Venezuela)

BBC Mundo

Al instante

Lo que se calla por miedo en Centroamérica

El periodista Aníbal Barrow fue recientemente asesinado en Honduras / AFP

El periodista Aníbal Barrow fue recientemente asesinado en Honduras / AFP

Organizaciones civiles han documentado que en países como Guatemala o El Salvador existen amenazas frecuentes contra reporteros y medios de comunicación

  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

A unos minutos de asistir al funeral de un colega asesinado, el presidente del Colegio de Periodistas de Honduras, Juan Mairena, describe la vida de muchos comunicadores en su país.

"Saben que hacer ciertos comentarios o algunos señalamientos pone en peligro su vida. Las amenazas por diferentes medios son constantes, sin saber de qué sector provienen, pero sin duda en todo esto tiene que ver el crimen organizado", reconoce.

La violencia contra periodistas no se limita a Honduras. Organizaciones civiles han documentado que en países como Guatemala o El Salvador existen amenazas frecuentes contra reporteros y medios de comunicación.

En Guatemala, hasta las coberturas de concursos de belleza se han vuelto riesgosas para la prensa, según afirma Claudia Samayoa, directora de la Unidad de Protección a Defensores de Derechos Humanos de Guatemala (Udefegua).

"El periodista, cuando trata de hablar sobre la realidad se encuentra con poderes reales y con alta capacidad de violencia que van a defenderse para poder seguir robando, matando, o simplemente continuar en el poder", añade.

"Entonces la dinámica del periodista es: me censuro a mí mismo o trato de seguir mi trabajo en alto riesgo".
Narcos mexicanos

El problema se ha agudizado en los últimos años y coincidió con la mayor presencia de cárteles de narcotráfico en Centroamérica, especialmente de origen mexicano.

En muchos casos, la presión a los medios viene de bandas de delincuencia organizada, aunque también se han reportado agresiones de autoridades locales, según organizaciones civiles.

Es el caso de Honduras, donde según el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Ramón Custodio, el ejercicio periodístico se ha convertido en una tarea peligrosa.

De acuerdo con un informe entregado al Congreso hondureño en marzo pasado, desde 2010 en ese país han sido asesinados 28 periodistas. El último caso fue el del conductor de televisión Aníbal Barrow, secuestrado el 24 de junio y cuyo cuerpo apareció semanas después.

Hasta ahora sólo en un caso se ha logrado castigar a los responsables. El resto de los homicidios de periodistas sigue impune, dice Juan Mairena.

Es una de las razones por las que no se ha logrado frenar la violencia hacia comunicadores, añade el periodista hondureño Rubén Escobar.

"Nadie sabe de dónde proviene por la falta de investigación, por la impunidad", le asegura a BBC Mundo. "Casi nunca se da con los autores intelectuales".

Autocensura

Los homicidios y amenazas son parte de la violencia que padecen muchos periodistas en Centroamérica, pero quizá el problema más frecuente es la autocensura advierte la directora de Udefegua.

En Guatemala, por ejemplo, "incluso coberturas de concursos de belleza o de temas de fútbol se han vuelto riesgosas para los periodistas", afirma Claudia Samayoa.

"Si el narco local ha decidido que su novia es la que va a salir ganadora, y si alguien plantea en su nota periodística que otra es más bonita, lo amenazan".

En Honduras se vive una situación similar. "Hay zonas del país donde realmente se vuelve muy peligroso ejercer el periodismo", reconoce Mairena.

"Hay temas que se han vuelto tabúes, como hablar de narcotráfico o delincuencia organizada. Son zonas que las autoridades han señalado que son controladas por el crimen organizado".

Algunas de estas regiones fueron identificadas en el informe del comisionado de Derechos Humanos. Se trata de Francisco Morazán, Cortés, Atlántida, Olancho, El Paraíso, Colón, Yoro y Lempira. En esos sitios han sido asesinados 27 periodistas en los últimos tres años.

La situación no parece que cambiará en el corto plazo, coinciden Samayoa y Mairena. Y es que en los últimos años el perfil de los carteles de narcotráfico en la región ha cambiado.

Antes buscaban controlar las rutas de trasiego, señala la directora de Udefegua. Ahora quieren convertirse en el poder local de los distintos países.